{"id":158,"date":"2005-03-03T15:09:38","date_gmt":"2005-03-03T14:09:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/?p=158"},"modified":"2018-02-09T20:11:37","modified_gmt":"2018-02-09T19:11:37","slug":"117-que-poco-dura-la-felicidad-eterna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/?p=158","title":{"rendered":"117. Que poco dura la felicidad eterna"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F158&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"Ver PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F158&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">Todos saben que no hay ning\u00fan destino tan indudable como la muerte, futuro nunca deseado y siempre temido por todos los que ans\u00edan lograr la felicidad,<!--more--> durante sus cortas existencias y no llegan a disfrutar de tal prop\u00f3sito, pues miden sus d\u00edas en una contrarreloj, sin pararse a pensar que deber\u00edan aprovechar en ese mismo momento la oportunidad que esta llamando a su puerta y no son capaces de abrir, no percat\u00e1ndose de que la vida tocara a su fin en una completa amargura y acabaran sus consumidas horas en una explosi\u00f3n de incertidumbre e incredulidad, que les arrastrara a una locura que solamente puede cesar con el oscuro barniz de la tapa de sus ata\u00fades; bien, pues la felicidad, que en principio jam\u00e1s es permanente, la descubri\u00f3 un muchacho, tan cercano a mi, que puede hacerme sentir la sangre de sus venas y las pulsaciones del cronometro que lleva dentro de su pecho y tarde o temprano llegara a 0; aunque suene a t\u00f3pico y mas hortera aun, dicha felicidad, es por supuesto el amor, no el de una novia, unos amigos o una madre, sino algo tan trivial como el amor a una completa desconocida, algo que la gente suele llamar \u201ca primera vista\u201d.<br \/>\nEsta desconocida la vio en el sitio mas inapropiado para que surgiera amor , en un est\u00fapido p\u00fab con la m\u00fasica abominable, ensordecedora y repetitiva de siempre, rodeado de amigos pasotas que solo buscan un culo en el que fijarse, ese chico conoci\u00f3 su felicidad, aquel compuesto qu\u00edmico que le har\u00eda reaccionar el resto de su ahora ya, feliz vida, el siempre muy melanc\u00f3lico pens\u00f3 que cuando viera a la chica ideal, seria como Dios, pero encarnado, no obstante, cuando aquella muchacha cruzo ante sus ojos, cegados por el exceso de pociones de amor ingeridas durante la noche, las estrellas que brillaban a su alrededor oscurec\u00edan las luces de ne\u00f3n de aquel tugurio, que se transformar\u00eda en para\u00edso cuando la estela de aquel dulce cometa roci\u00f3 con amor las paredes de aquella sala y el perfume que desprend\u00eda el aire que cortaba al pasar, tornaba el desagradable olor del tabaco barato que flotaba sobre los cubatas, en el aroma a la fresca hierba de los jardines del ed\u00e9n que crec\u00edan por donde ella caminaba, la gente hab\u00eda desaparecido, solamente quedaban preciosas flores que en corte le hac\u00edan el pasillo triunfal para que aquel maravilloso ser. deslizara sus caderas entre la multitud, ahora en floraci\u00f3n. La reina de lo infinito hab\u00eda llegado y comenz\u00f3 a danzar esa m\u00fasica que empezaba a ser el silbido de los \u00e1ngeles, rodeada de sus sirvientas muy dulces tambi\u00e9n todas ellas, iniciaron el ritual protegiendo del mal a aquella diosa, acechada por p\u00e1jaros con plumas negras y garras ponzo\u00f1osas y puntiagudas, para aquel muchacho su reloj se hab\u00eda detenido, el contemplaba ese maravilloso paisaje paralizado y sin poder articular palabra, comprendiendo que ah\u00ed estaba la soluci\u00f3n de la vida, algunos eones mas tarde, una mano que ard\u00eda se poso sobre su hombro y rompi\u00f3 aquella irrepetible atm\u00f3sfera, son las cinco, escucho aun estupefacto, \u00a1V\u00e1monos! Tenemos que estudiar algo ma\u00f1ana, el lunes hay examen, dijo aquel mercenario.<br \/>\nCon el coraz\u00f3n dilatado y la garganta enmudecida, el chico emprendi\u00f3 el duro viaje hacia la puerta, no sin antes echar atr\u00e1s la mirada unos instantes mientras que notaba aun las palabras de aquel mercenario cayendo por su o\u00eddo destrozando su t\u00edmpano y desgarrando todo la piel que rozaba. Mas tarde, en el coche, pensaba que realmente hab\u00eda visto a Dios y conocido su amor y felicidad, pero no era Dios, tampoco de carne, simplemente era ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl sentimiento, puede dejarme indiferente, pero la belleza, la simple belleza, puede llenar mis ojos de l\u00e1grimas\u201d. Oscar Wilde<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos saben que no hay ning\u00fan destino tan indudable como la muerte, futuro nunca deseado y siempre temido por todos los que ans\u00edan lograr la felicidad,<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-158","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relato"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/158","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=158"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/158\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":479,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/158\/revisions\/479"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=158"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=158"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=158"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}