{"id":9992,"date":"2012-03-20T12:58:20","date_gmt":"2012-03-20T11:58:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=9992"},"modified":"2012-03-20T12:58:20","modified_gmt":"2012-03-20T11:58:20","slug":"los-abrazos-castigados-por-mar-solana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/los-abrazos-castigados-por-mar-solana\/","title":{"rendered":"Los abrazos castigados. Por Mar Solana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"margin-left: 20px; border: 0px;\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/abrazos-Solana.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"320\" align=\"right\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estaba en la c\u00e1rcel por amor. Shula llevaba varios meses en aquella desapacible celda por ceder al calor de un abrazo.<strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Errare humanum est.<\/em> Pero apenas quedaban sabios para reconocerlo. Y a los que a\u00fan no les hab\u00edan cortado la coleta<em>,<\/em> as\u00ed llamaban a su \u201cdeceso\u201d, estaban en la c\u00e1rcel, como Shula. Viv\u00eda privada de cualquier libertad, sucia y sumida en la indolencia. Todos los d\u00edas, sin contar los domingos, recib\u00eda las arengas de su consejera que, a modo de actividad carcelera enriquecedora, le inflamaban el alma como la piel se amorata despu\u00e9s de una paliza. Shula era muy bonita, no pasaba de los veinte; alta y de formas atl\u00e9ticas. Su piel, del color del melocot\u00f3n, se secaba como una azalea en el desierto. Arrebujada en una esquina de su camastro, inquieta, se balanceaba de un lado para otro. De sus enormes ojos casta\u00f1os se fugaban, asustadas, algunas l\u00e1grimas que barnizaban con un brillo l\u00edquido sus l\u00e1nguidas mejillas. Se rumoreaba que ese d\u00eda la dejar\u00edan en libertad, pero Shula hab\u00eda perdido las ganas de seguir caminando por la opacidad de un mundo tan gris. Al fin y al cabo, s\u00f3lo eran rumores\u2026<strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquella funesta ma\u00f1ana, el mismo d\u00eda que comenz\u00f3 su cautiverio\u2014estaba recordando Shula?, de camino a su rutinario y fr\u00edo trabajo, se hab\u00eda encontrado con la mirada de una misteriosa mujer de mediana edad. Ten\u00eda unos ojos peque\u00f1itos como las semillas y verdes como la esperanza de sus sue\u00f1os; unos ojos, as\u00ed lo sinti\u00f3 Shula, que conten\u00edan todo el amor del mundo. Sin pensarlo, y de forma instintiva, se acerc\u00f3 a\u00fan m\u00e1s a ella. Ambas detuvieron su marcha y continuaron mir\u00e1ndose, frente a frente, sin mover un solo m\u00fasculo, algunos minutos m\u00e1s. De repente y sin mediar gesto o palabra alguna, las dos mujeres abrieron sus brazos, como las alas de una mariposa, y se fundieron en un estrecho y comprometido abrazo. Instantes despu\u00e9s, a Shula le pareci\u00f3 una eternidad, se present\u00f3 la polic\u00eda de la <em>Manifestaci\u00f3n Expresa de las Emociones (MEE) <\/em>y se las llev\u00f3 en un furg\u00f3n al<em> Encierro para el Bien Moral y Comunitario (EBMC). <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Shula sent\u00eda que era lo m\u00e1s hermoso que le hab\u00eda pasado en a\u00f1os, a pesar del dolor de su encierro. Vali\u00f3 la pena saborear aquella infinita ternura, aquel afecto sin l\u00edmites, una vez m\u00e1s. Por mucho que los cretinos del gobierno se empe\u00f1asen en castigar la ternura para cumplir con sus siniestros planes, lo \u00fanico que hab\u00edan logrado era que la gente lo deseara mucho m\u00e1s en un mundo donde la familia era un brumoso recuerdo y la vida un rengl\u00f3n monocorde y egoc\u00e9ntrico. Las personas viv\u00edan solas y ocupaban espacios muy peque\u00f1os. Las relaciones sociales eran un puro tr\u00e1mite y ya no se reun\u00edan para divertirse como antes. A fuerza de ser tan imp\u00e1vidos y yermos los unos con los otros hab\u00edan conseguido eliminar los afectos y la sensibilidad, aunque todav\u00eda quedaban algunos supervivientes camuflados. Cualquier gesto que contuviera el m\u00ednimo de cari\u00f1o estaba penado con meses de prisi\u00f3n.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno se hab\u00eda encargado \u2013lo hab\u00eda dejado bien sujeto- de cubrir las necesidades m\u00e1s b\u00e1sicas de toda la poblaci\u00f3n. <em>\u201cPan y circo\u201d<\/em>, esa era la m\u00e1xima imperante, mientras se perd\u00eda en protocolos, nombres rimbombantes y dem\u00e1s vericuetos burocr\u00e1ticos con los que tanto disfrutaba. Hab\u00edan pensado en todo e idearon unos artefactos destinados a proporcionar placer al ciudadano: las <em>m\u00e1quinas para el sexo (MS)<\/em>, una por vivienda. <em>El Centro de Reproducci\u00f3n Asistida (CRA)<\/em> era uno de los edificios m\u00e1s descomunales de la ciudad, una extra\u00f1a mezcla entre hospital y guarder\u00eda; lo m\u00e1s parecido a un hogar que ve\u00edan los reci\u00e9n nacidos cuando se cumpl\u00edan las treinta seis rigurosas semanas de fr\u00eda gestaci\u00f3n en las probetas. Cuando llegaban a la pubertad, los chicos eran sometidos a sendas vasectom\u00edas y las muchachas a un ligamento de trompas, de esta forma se controlaban los embarazos que ya no eran en modo alguno deseados. Pero antes de proceder con las intervenciones responsables de acabar con la tasa de natalidad, los especialistas del <em>CRA <\/em>se aseguraban de extraer, a conciencia, los \u00f3vulos y espermatozoides m\u00e1s f\u00e9rtiles y aquellos m\u00e1s dotados gen\u00e9ticamente, previos <em>test de Viabilidad, Inteligencia y Capacitaci\u00f3n<\/em>. De forma, que uno pod\u00eda cruzarse por la calle con su padre o su madre y no enterarse. Eso era lo que ocurr\u00eda si todo estaba en orden; aunque, a veces, el destino se montaba en un rumbo diferente y los brazos se abr\u00edan como las alas de las mariposas\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Shula continuaba arrugada en su camastro, con la mirada perdida en el mohoso rinc\u00f3n de su celda donde rebotaban y ca\u00edan sin gravedad las anodinas palabras de su consejera; hoy le dedicaba un afectado serm\u00f3n que conten\u00eda algunas utilidades para despu\u00e9s de su encierro, era importante mantener a raya su moral y continuar con id\u00e9nticas rutinas. La libertad se colaba como un aire tibio por todas las oquedades de aquel peque\u00f1o habit\u00e1culo, pero daba igual, Shula sab\u00eda que abandonaba una prisi\u00f3n para entrar en otra quiz\u00e1s m\u00e1s grande, aunque igual de infecunda y gris. Se sent\u00eda feliz porque hab\u00eda mantenido su valioso recuerdo a salvo y pod\u00eda imaginarlo una y otra vez. Se hab\u00eda hecho la promesa de enroscar en su memoria aquel abrazo, agarrarse a \u00e9l con todas sus fuerzas, como un ni\u00f1o a su peluche. Evocar su calor, su dulzura, para poder sobrevivir durante el nuevo encierro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Shula abandon\u00f3 el <em>EBMC<\/em> con un sol quebrado tras el horizonte plano y l\u00e1nguido. Una t\u00edmida sonrisa se perfilaba en su boca mientras le\u00eda en una pantalla gigante \u00a0(hab\u00eda miles por la ciudad\u2026): <em>\u201cNo os am\u00e9is los unos a los otros como \u00c9l os am\u00f3\u2026 por si acaso\u201d<\/em>, hab\u00eda dictado el Jefe de Estado a sus ciudadanos, pensando que su amarga realidad hab\u00eda ganado la partida a la dulzura de cualquier memoria. Y es que el gobierno no pod\u00eda evitar que la gente se mirase, y que algunas de esas miradas se penetrasen de tal forma que los m\u00e1s tiernos instintos y la necesidad de amar de los seres con alma salieran de su encierro, por m\u00e1s m\u00e9todos y restricciones infernales que emplearan para sepultarlos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvi\u00f3 a sonre\u00edr, se sab\u00eda due\u00f1a de algo muy hermoso que nadie le podr\u00eda arrebatar jam\u00e1s.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono3.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Mar Solana<\/strong><br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.marsolana.blogspot.com\/\" target=\"_blank\">Blog de la autora<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estaba en la c\u00e1rcel por amor. Shula llevaba varios meses en aquella desapacible celda por ceder al calor de un abrazo. Errare humanum est. Pero apenas quedaban sabios para reconocerlo. Y a los que a\u00fan no les hab\u00edan cortado la coleta, as\u00ed llamaban a su \u201cdeceso\u201d, estaban en la c\u00e1rcel, como Shula. Viv\u00eda privada de cualquier libertad, sucia y sumida en la indolencia. Todos los d\u00edas, sin contar los domingos, recib\u00eda las arengas de su consejera que, a modo de actividad carcelera enriquecedora, le inflamaban el alma como la piel se amorata despu\u00e9s de una paliza. Shula era muy bonita,&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/los-abrazos-castigados-por-mar-solana\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-9992","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9992","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9992"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9992\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9992"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9992"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9992"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}