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{"id":9988,"date":"2012-03-19T12:31:35","date_gmt":"2012-03-19T11:31:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=9988"},"modified":"2012-03-19T12:31:35","modified_gmt":"2012-03-19T11:31:35","slug":"bajo-los-tilos-de-maria-jose-moreno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/bajo-los-tilos-de-maria-jose-moreno\/","title":{"rendered":"Bajo los Tilos. De  Mar\u00eda Jos\u00e9 Moreno"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/MariaJoseMoreno2.jpg\" alt=\"Mar\u00eda Jos\u00e9 Moreno\" align=\"right\" hspace=\"20\" \/><br \/>\nHoy, 19 de marzo de 2012 sale a la venta mi novela Bajo los Tilos en ebook (pdf, epub, mobi y fb2). Coincide con mi santo por lo que os regalo un avance del primer cap\u00edtulo para ir abriendo boca.<br \/>\nPod\u00e9is adquirirlo en la cabecera mi blog o quien lo quiera hacer por transferencia que se ponga en contacto conmigo por email: <a href=\"mailto:arracada@gmail.com\">arracada@gmail.com<\/a><br \/>\nEspero que disfrut\u00e9is con su lectura como yo lo hice escribi\u00e9ndolo:<\/p>\n<div style=\"text-align: center;\"><strong>Bajo los Tilos<\/strong><br \/>\n<strong>Cap\u00edtulo I<\/strong><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la vida y en la muerte todo tiene un porqu\u00e9, al menos eso pensaba hasta hace una semana.<br \/>\nLa iglesia resulta peque\u00f1a. Las pocas bancas de que dispone se han ocupado enseguida por se\u00f1ores trajeados con sus respectivas acompa\u00f1antes, todas ellas de oscuro y con perlas alrededor del cuello. Los que llegan m\u00e1s tarde se sit\u00faan de pie en las naves laterales. De reojo observo, con malsana curiosidad, el ir y venir de los asistentes. Se inicia un molesto murmullo que cesa cuando la ceremonia comienza. Me apoyo en reclinatorio y pap\u00e1 me mira intranquilo desde su metro noventa. Cruzo los brazos sobre el vientre que aloja a mi hijo y una apacible sensaci\u00f3n contrarresta el inmenso dolor que no me deja respirar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/-kGUKOohDwyk\/T2boApO-b4I\/AAAAAAAABP8\/CU506H2gOV4\/s320\/Bajo+los+Tilos+nuevo+con+precio.jpg\" alt=\"\" width=\"147\" align=\"left\" hspace=\"10\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la homil\u00eda, el sacerdote alaba las virtudes cristianas de mi madre; mi padre y mi hermano se remueven inquietos en la banca, no s\u00e9 si presos de o molestos por los bisbiseos chismosos que aquella pl\u00e1tica provoca entre los asistentes. No veo el momento de que todo acabe.<br \/>\nA instancias del p\u00e1rroco se forma una larga fila en la nave central y empieza el mon\u00f3tono desfile. Mi padre agradece a cada uno de los asistentes su presencia en el funeral con un fuerte apret\u00f3n de manos o un sonoro abrazo. Mi hermano y yo, como estatuas de sal, nos dejamos besar mientras escuchamos lo buena persona que era nuestra madre, la mala suerte que ha tenido para morirse as\u00ed y lo solos que nos ha dejado. A punto de desfallecer, hago una se\u00f1al a Gonzalo, mi marido, me agarro de su brazo y salimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more-->En la calle, temblando, enciendo un cigarrillo y lo apago al instante al ver la expresi\u00f3n de Gonzalo. Lleva raz\u00f3n; no es bueno, ni para nuestro hijo ni para m\u00ed. Necesito aislarme de la tragedia que vivimos, la llevo incrustado en el alma, como algo viscoso de lo que no me puedo desprender. Cierro los ojos. Gonzalo me abraza; le regalo una sonrisa.<br \/>\nYa en casa de mis padres compruebo que todo sigue tal y como ella lo dej\u00f3; la \u00faltima labor de ganchillo en el costurero que le regal\u00e9, por el D\u00eda de la Madre, el libro de Isabel Allende, <em>La isla bajo el mar<\/em>, en la mesita del tel\u00e9fono&#8230; Como si de un momento a otro fuera a regresar a la vida, a su hacer cotidiano. Contemplar su mecedora vac\u00eda, est\u00e1tica, me produce una intensa desolaci\u00f3n. Me ahogo entre aquellas paredes. Voy hacia la ventana, descorro el visillo transparente y la abro. Ah\u00ed est\u00e1 el parque, y el cielo nublado desde que amaneci\u00f3, infrecuente para mitad de junio, que presta una tonalidad plata al verde follaje de los \u00e1rboles. Por un instante, mi mente se aleja de la frialdad de aquellas paredes entre las que reposan sus cenizas. Tambi\u00e9n es un d\u00eda gris, muy gris, en mi coraz\u00f3n. Miro hacia el fondo, donde casi mi vista no alcanza. All\u00ed se sit\u00faan los tilos, los majestuosos y viejos tilos de anchos troncos, dando sombra al paseo. Los tilos\u2026, sus \u00e1rboles predilectos.<br \/>\nCasi todas las tardes, al regresar del colegio, la encontraba mirando a trav\u00e9s de esta misma ventana. Al verme aparecer, me alzaba en sus brazos y me susurraba: <em>Mira a lo lejos, all\u00ed, Mar\u00eda, <\/em>y<em> <\/em>se\u00f1alaba con el dedo a un infinito que mis infantiles ojos no lograban divisar. <em>\u00bfLos ves?, esos \u00e1rboles tan altos, los que est\u00e1n al fondo<\/em>. <em>Se llaman tilos y como son enormes dan una gran sombra en el paseo. Un d\u00eda te llevar\u00e9 a jugar all\u00ed, <\/em>dec\u00eda ella mientras besaba mi sonrosada mejilla de colegiala dej\u00e1ndome la huella de carm\u00edn rojo que siempre adornaba sus labios. Un ofrecimiento nunca cumplido.<br \/>\nSobre la mesa, el recorte del peri\u00f3dico donde se detalla la extra\u00f1a y singular noticia de una mujer que falleci\u00f3 a bordo de un avi\u00f3n rumbo a Nueva York; mi madre.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 lo har\u00eda?&#8230; Una confusa desventura para nosotros, su familia, que ni siquiera sab\u00edamos que hab\u00eda tomado ese avi\u00f3n. Las l\u00e1grimas aparecen de nuevo y tambi\u00e9n mi enorme resentimiento hacia ella, la mujer que me dio la vida y que se fue sin despedirse. Nunca la perdonar\u00e9\u2026 \u00bfC\u00f3mo puedo pensar eso? La quiero y la odio al mismo tiempo; no s\u00e9 cu\u00e1nto m\u00e1s de lo uno que de lo de otro. En realidad s\u00ed lo s\u00e9, para qu\u00e9 enga\u00f1arme. La odio, la odio, la odio\u2026 \u00a1Joder, qu\u00e9 mal me siento!<br \/>\n\u2014\u00bfA\u00fan sigues aqu\u00ed? Ya deber\u00edas estar en tu casa con tu marido.<br \/>\nMe sobresalta la voz grave y enfadada de mi padre.<br \/>\n\u2014S\u00ed\u2026\u2014respondo mientras restriego los ojos con el h\u00famedo pa\u00f1uelo.<br \/>\n\u2014En tu estado no es bueno atormentarte de ese modo por alguien que cogi\u00f3 la maleta y se march\u00f3 sin mirar atr\u00e1s, sin preocuparse de nosotros.<br \/>\nLleva raz\u00f3n, pero no se lo digo.<br \/>\n\u2014\u00bfNo te extra\u00f1a ese comportamiento en mam\u00e1? Nunca lo hubiera imaginado de ella, marcharse sin dejar siquiera una breve nota.<br \/>\nMi padre da media vuelta y sale de la habitaci\u00f3n, sin responder. Sigue disgustado con ella.<br \/>\nLa vida contin\u00faa. Tengo un marido, un proyecto de hijo y un trabajo. El tiempo resta\u00f1ar\u00e1 las heridas por la p\u00e9rdida y me procurar\u00e1 la oportunidad de perdonarla; sin embargo, me quedan tantas preguntas sin respuesta.<br \/>\nUn estrepitoso y desagradable rugir de tripas me perturba. Una bola en el est\u00f3mago me impide tragar desde hace d\u00edas. He de comer algo, aunque sea por el ni\u00f1o. Me obligo, voy a la cocina y reparo en la bolsa de pl\u00e1stico blanco llena con los objetos que mam\u00e1 llevaba encima en el momento de su fallecimiento. Nadie la ha tocado. El coraz\u00f3n galopa desbocado mientras la abro. Dentro, el bolso marr\u00f3n de piel y una caja de cart\u00f3n en la que han guardado las cosas peque\u00f1as: unos pendientes de perlas blancas, regalo de mi padre por el nacimiento de mi hermano; el anillo a juego, obsequio por mi nacimiento; el reloj de oro y\u2026 \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 su alianza? Descorro la cremallera del bolso convencida de encontrarla all\u00ed. El monedero, la tarjeta de embarque, una bolsa peque\u00f1a de aseo con pinturas, un paquete de pa\u00f1uelos, el m\u00f3vil y una postal. Ni rastro del anillo. Rebusco en los bolsillos interiores: nada. \u00bfY si se la quit\u00f3 por alg\u00fan motivo? Tal vez quer\u00eda estar c\u00f3moda en el viaje, o\u2026 Desconcertada, contemplo los objetos que he ido esparciendo sobre el cristal de la mesa y la tarjeta postal llama mi atenci\u00f3n; una imagen nocturna de la Estatua de la Libertad con la ciudad de Nueva York al fondo. Le doy la vuelta:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono9.jpg\" alt=\"Asociaci\u00f3n Canal Literatura\" align=\"right\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mar\u00eda Jos\u00e9 Moreno<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.mjmorenodiaz.com\/2012\/03\/bajo-los-tilos.html\" target=\"_blank\">Bajo los Tilos<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy, 19 de marzo de 2012 sale a la venta mi novela Bajo los Tilos en ebook (pdf, epub, mobi y fb2). Coincide con mi santo por lo que os regalo un avance del primer cap\u00edtulo para ir abriendo boca. Pod\u00e9is adquirirlo en la cabecera mi blog o quien lo quiera hacer por transferencia que se ponga en contacto conmigo por email: arracada@gmail.com Espero que disfrut\u00e9is con su lectura como yo lo hice escribi\u00e9ndolo: Bajo los Tilos Cap\u00edtulo I En la vida y en la muerte todo tiene un porqu\u00e9, al menos eso pensaba hasta hace una semana. 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