{"id":9893,"date":"2012-03-07T00:51:20","date_gmt":"2012-03-06T23:51:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=9893"},"modified":"2012-03-07T00:51:20","modified_gmt":"2012-03-06T23:51:20","slug":"punto-final-por-marcelo-galliano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/punto-final-por-marcelo-galliano\/","title":{"rendered":"Punto final. Por Marcelo Galliano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" style=\"border-width: 0px;\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/rosa-aguja-Galliano.jpg\" alt=\"\" border=\"0\" hspace=\"20\" \/><\/p>\n<p>Y entonces ninguna culpa por el alivio, por concluir el rancio ritual de la congoja. Si nada fue gratis\u2026: la carga incomprensible de verla irse, de saber que era temprano pero tarde, de imaginar su mirada improbable en la habitaci\u00f3n 28. \u201cEl padre de\u201d, ese era mi nombre. Tanta veces tuve ganas de apuntar a los entrecejos de esos tipos de blanco y perforarlos con: \u201c\u00bfpadre de qu\u00e9?\u201d<br \/>\nNo; no hab\u00eda fuerzas para tanto reproche, las que quedaban se iban en cada Gitanes babeado en las vigilias de esos pasillos- donde fumar era cantarle un falta envido a la muerte-, y en las ojeadas tristes a la mu\u00f1eca traspasada de tubos, a sus hilachas de pelo mustio derramadas en la almohada h\u00fameda, a su piel blancuzca como un durazno de lluvia. Dolor. As\u00ed, sin mucho que agregar, sin ning\u00fan adjetivo amarillento que lo aplacara con dos o tres s\u00edlabas en un vaso de agua cada ocho horas, cada tres o cuatro frases.<br \/>\nLuego todo en uno se multiplica. No bastan dos o\u00eddos, hay que escuchar cada susurro, cada comentario, cada puerta que se abre, cada hoja que se garabatea. No alcanzan dos ojos, hay que mirarla con diez, con veinte, con cincuenta, hay que escrutarle las cejas, las mejillas y los labios, inventariar sus m\u00ednimos movimientos, seguir la oscilaci\u00f3n de su pecho, memorizar su rostro para que no se pierda en el olvido. Hay que tener mil brazos para obstruir el tiempo, ser mago para que todo se detenga.<\/p>\n<p>Se puede, s\u00ed, s\u00ed; lo digo yo que estuve horas, d\u00edas, siglos pujando con el h\u00edgado para que el p\u00e9talo lastimado no se cayera, acun\u00e1ndolo entre mis p\u00e1rpados sin chistar, sin tocar, sin so\u00f1ar, porque qui\u00e9n sabe\u2026 qui\u00e9n sabe si en ese filo delgado entre la nada y el todo alguien escucha el llanto, el ruego, el \u201cPadre nuestro que est\u00e1s\u2026- \u00bfc\u00f3mo sigue?-, santificado sea- no hubo cambios-, venga a nosotros- qu\u00e9 dicen los m\u00e9dicos-, h\u00e1gase tu voluntad\u2026\u201d<br \/>\nEra fresca la ma\u00f1ana en que el zapateo in\u00fatil de las corridas en su habitaci\u00f3n me despert\u00f3. Las pupilas vac\u00edas que se apartaban de su cuerpo ahora yerto, me dijeron lo que no necesitaba escuchar\u2026 Un rayo de luz, inc\u00f3modo y soberbio, se colaba por una ventana. Lo imagin\u00e9 Dios, no s\u00e9, acaso una tonter\u00eda. Me acerqu\u00e9, lo mir\u00e9 fijo, y sin ning\u00fan reparo le dije: \u201cGracias\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono2.jpg\" alt=\"Asociaci\u00f3n Canal Literatura\" align=\"right\" \/><\/a><br \/>\n<strong>Marcelo Galliano<\/strong><br \/>\nArgentina<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y entonces ninguna culpa por el alivio, por concluir el rancio ritual de la congoja. Si nada fue gratis\u2026: la carga incomprensible de verla irse, de saber que era temprano pero tarde, de imaginar su mirada improbable en la habitaci\u00f3n 28. \u201cEl padre de\u201d, ese era mi nombre. Tanta veces tuve ganas de apuntar a los entrecejos de esos tipos de blanco y perforarlos con: \u201c\u00bfpadre de qu\u00e9?\u201d No; no hab\u00eda fuerzas para tanto reproche, las que quedaban se iban en cada Gitanes babeado en las vigilias de esos pasillos- donde fumar era cantarle un falta envido a la muerte-,&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/punto-final-por-marcelo-galliano\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-9893","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-microtextos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9893","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9893"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9893\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9893"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9893"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9893"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}