{"id":94,"date":"2006-03-06T16:43:05","date_gmt":"2006-03-06T14:43:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=94"},"modified":"2006-03-06T16:59:29","modified_gmt":"2006-03-06T14:59:29","slug":"a-canada-no-se-va-a-hacer-plata-sino-familia-por-juan-fernando-gualdron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/a-canada-no-se-va-a-hacer-plata-sino-familia-por-juan-fernando-gualdron\/","title":{"rendered":"A Canad\u00e1 no se va a hacer plata sino familia. Por Juan Fernando Gualdron"},"content":{"rendered":"<p>En el aeropuerto internacional de Bufallo (USA) tom\u00e9 un taxi al azar, un Ford crown victoria, igual a los que usan de patrulla los temidos States Troopers. De inmediato mi tez caribe hizo lo suyo, pues el taxista, un abuelo moreno y cansino, se adelant\u00f3 a las indicaciones que ven\u00eda cocinando desde el avi\u00f3n y me revel\u00f3 en espa\u00f1ol limpio: Amigo, si va a Vive La Casa son treinta y cinco d\u00f3lares. Veinte minutos m\u00e1s tarde, cuando estuvimos en el caser\u00f3n 50 de la avenida Wyoming me termin\u00f3 de pormenorizar de forma catedr\u00e1tica los peores pasajes del acontecer colombiano, era evidente que hab\u00eda transportado a muchos paisanos. Todo fue tal cual me lo hab\u00eda descrito mi primo por tel\u00e9fono la tarde en que amas\u00e9 los primeros anhelos de refugiarme en Canad\u00e1, e igual como se lo hab\u00eda descrito a \u00e9l, en su debido momento, otro peregrino m\u00e1s que hilaba la cadena de colombianos buscadores de paz en mejores tierras. <em>All\u00e1 no se va a hacer plata, sino familia <\/em>Fue su sentencia m\u00e1s acertada.<br \/>\nLa Casa es una organizaci\u00f3n sin \u00e1nimo de lucro que vive de caridad y trabaja en apoyo, pero sin control, de los gobiernos de los Estados Unidos y Canad\u00e1. Funciona en el caparaz\u00f3n herido de un vetusto establecimiento cristiano que sienta sus bases en un antiguo barrio afro americano que por momentos evoca las tristezas sociales del mal recordado Cartucho. Su funci\u00f3n vital radica en ayudar a los viajantes de todo el mundo a concertar una cita con el servicio de inmigraci\u00f3n de Canad\u00e1, adem\u00e1s de dar albergue y comida a quienes no tienen dinero suficiente para costearse el hotel. Su pol\u00edtica m\u00e1s conocida es \u201cComo van llegando se van atendiendo\u201d y no hay manera de reclamarla, y de eso puede dar fe la hermana Raquel, guardiana inexorable de la ley de prioridades, ya que adem\u00e1s no tienen ning\u00fan control sobre las citas otorgadas por el servicio Canadiense, y en cuanto al albergue, permanecen tan llenos todo el a\u00f1o, que simplemente el hacinamiento va tomando sus propias disposiciones. Muchos llegan del interior de los Estados Unidos con la \u00fanica intenci\u00f3n de arreglar su estatus migratorio, la mayor\u00eda viaja desde Florida y New Jersey luego de dejar atr\u00e1s una vida entera de trabajo arduo, de sue\u00f1os retrasados y de aplicaciones fallidas. <!--more--> Ellos se reconocen, no solo porque la mayor\u00eda llegan en veh\u00edculos particulares con ni\u00f1os hablando en perfecto ingles sino porque de seguro las ignominias a las que se vieron sometidos los hicieron convertir en personas m\u00e1s sencillas, m\u00e1s practicas, que si hay que acomodarse en un rinc\u00f3n, listo, se acomoda, que toca comer aquello, qu\u00e9 se le va a hacer, se come. Los que vienen de Colombia son distintos, se reconocen a leguas porque carecen de habilidad para desenvolverse en las novedades de la c iudad, no saben todav\u00eda como marcar con tarjetas prepagadas y les cuesta trabajo habituarse a la sistem\u00e1tica del bus, no se animan a aventurar por las calles no va y sea que se pierdan en los estrabismos de los nombres anglosajones, adem\u00e1s est\u00e1n cortos de dinero para salir a pasear, pues al cambio sus devaluados pesos no significan nada, basta verlos pagar por una compra cualquiera para advertir su reacci\u00f3n mordaz cuando hacen el cambio mentalmente, -\u00a1C\u00f3mo as\u00ed, un paquete de Marlboro sale por 14.850 pesos\u00a1- Gru\u00f1\u00f3 el profesor de matem\u00e1tica Jorge Gamboa el d\u00eda en que decidi\u00f3 cambiar de marca luego de 23 a\u00f1os de fidelidad a la Phillis Morris. Otros en cambio todav\u00eda conservan sus complejos clasistas que los hacen sentirse diferentes, sentirse superiores, \u00a1Yo me gradu\u00e9 en la Javeriana\u00a1 se escucha decir a pleno grito y sin que venga a colaci\u00f3n, como si a alg\u00fan emigrante desprevenido le interesara. El colombiano que ha vivido en los Estadios Unidos parad\u00f3jicamente como ha tenido que ganase la vida en los trabajos mas duros est\u00e1 blandito, ya bot\u00f3 todo esa pendejada de creerse de mejor familia dice el doctor Benjam\u00edn Correa, ex director de alguna cl\u00ednica importante de la costa atl\u00e1ntica, quien los tres \u00faltimos a\u00f1os estuvo trabajando como empleado de la compa\u00f1\u00eda de aseo de un colombiano legal, quien con su bachillerato sin terminar corri\u00f3 con mejor suerte porque se cas\u00f3 con una puertorrique\u00f1a urgida de dinero f\u00e1cil que le dio el status legal por seis mil d\u00f3lares que le financi\u00f3 durante el proceso legal que dur\u00f3 dos a\u00f1os. Su recuerdo m\u00e1s molesto fue aquella vez que le grit\u00f3: A trapear doctorcito que el reinado se le acab\u00f3. Desde entonces so\u00f1\u00f3 con homologar su carrera, eso si, aprendiendo primero el ingles, como todos los dem\u00e1s profesionales que llegan reci\u00e9n graduados con sus conocimientos fresquitos para quedarse para siempre. Lo ma lo es que las trabas legales en las universidades son insalvables y las tarifas impagables, adem\u00e1s nunca hay tiempo para estudiar el idioma, pues es bien sabido que los horarios de trabajo no dan tiempo para nada. La mayor\u00eda lo intenta, pues es gratis, pero luego de dos o tres semanas desisten por la sencilla raz\u00f3n que no se ha podido aprender nada. Est\u00e1n muy cansados para pensar._ Lo peor de todo es que no se aprende el Ingles y si se comienza a olvidar el espa\u00f1ol _ Insiste _El riesgo es volverse mudo_<br \/>\nEntre los muy contados desplazados reales aparecen dos hermanos cale\u00f1os cazadores de ciudadan\u00eda canadiense que vienen con orden de deportaci\u00f3n desde Miami _La cosa es sencilla_ Dicen con mucha ingenuidad y a lgo de desfachatez  _Hay que alegar que uno est\u00e1 perseguido por los paracos, poner a revolar a la gente en Colombia por pruebas y listo, papeles en dos a\u00f1os, y lo mejor de todo es que por cada hijo que uno tenga le dan como que 1000 d\u00f3lares y lo mantienen hasta que uno quiera, ah y eso no es nada, cuando le den la ciudadan\u00eda, sencillo: se devuelve uno pa\u00b4ca_  En un segundo todos esbozan en su rostro la felicidad perdida desde siempre ante la inminencia de la tierra prometida. Sin embargo la realidad es diferente, si bien es cierto que Canad\u00e1 es un pa\u00eds por poblar con un \u00e9xito de elegibilidad para los colombianos que raya el 40%, hay que tener en cuenta que su conocimiento sobre la situaci\u00f3n de nuestro pa\u00eds supera por mucho a la de la mayor\u00eda de nosotros, que desde siempre desviamos nuestra atenci\u00f3n a distractores ef\u00edmeros como si en Macondo no pasara nada.<br \/>\nSolamente es un refugiado una persona que tiene miedo de persecuci\u00f3n debido a su religi\u00f3n, nacionalidad, opini\u00f3n pol\u00edtica o a su asociaci\u00f3n con un grupo social, no tiene que ver con dinero, por m\u00e1s dram\u00e1tico que sea el suceso. No es elegible quien ya haya adelantado un caso de refugiado con sentencia fallida en Canad\u00e1, quien tiene un status de refugiado o de asilado pol\u00edtico en otro pa\u00eds seguro o quien tenga un record criminal. La cita dura cerca de veinte d\u00edas, los cuales se pueden aguardar en el albergue, si se corre con suerte de encontrar cama disponible, o en alguno de los hoteles que aparecen en una lista con descuento para transe\u00fantes de La Casa, los cuales han vivido durante a\u00f1os gracias a las marejadas de desterrados mundiales que azotan la ciudad con el dramatismo de una guerra.<\/p>\n<p>Finalmente ha llegado el d\u00eda, para entonces la mayor\u00eda ya ha conjurado su primera maravilla de la naturaleza: Las Cataratas del Niagara, otros, con menos modestia y algo de ignorancia la cuentan como su segunda despu\u00e9s de haber visitado con anterioridad el desaguado salto del Tequendama. Las maletas est\u00e1n listas y los documentas tan ordenados como llegaron para cruzar el servicio de inmigraci\u00f3n de los Estados Unidos, que fue sin duda el primer gran coloso sometido. Un taxi concertado por La Casa me recoge a la hora convenida, las 7:30 am, ya se comienzan a sentir los primeras fr\u00edos de Noviembre y entones vuelven a mi las palabras inexorables de mi maestra de quinto a\u00f1o cuando me ense\u00f1\u00f3 en su clase de geograf\u00eda Americana que en Canad\u00e1 las temperaturas llegan f\u00e1cilmente hasta los 35 grados bajo cero _Lo mismo que en Barranquilla, pero al rev\u00e9s_  Fue lo dicho. Nuevamente un Crown Victoria me lleva a trav\u00e9s del, que iron\u00eda, Peace Bridge, \u00faltimo eslab\u00f3n por enlazar. Ya en la mitad se despide uno de tierras americanas como quien deja atr\u00e1s un ser querido que nunca nos quiso amar y comienza el transito por la ciudad de Fort Erie provincia de Ontario, tierra famosa que en el antiguo idioma de los Hurones significa Lago Magnifico. El taxista poco \u00e9tico pero diestro en las artes migratorias me recomienda alegar que no s\u00e9 ninguna palabra en ingles en caso de que el oficial del peaje fronterizo lo requiera y que adem\u00e1s guarde el dinero que tenga en alg\u00fan lugar escondido para arg\u00fcir que me qued\u00e9 sin nada en la vigilia de la cita para mejorar las ventajas de mi ayuda, por supuesto eso ya lo sab\u00eda de antemano, pues los detalles de quienes pasan adelante llegan a los lugares de espera con la velocidad de una llamada. La mayor\u00eda, evocando sus viajes por carretera en Colombia, sit\u00faan lo mejor de sus arcas al buen resguardo de los calzoncillos. Otros, m\u00e1s modernos y menos complicados, guardan lo mejor de si en cuentas corrientes en el exterior y tan solo se preocupan por camuflar una simple tarjeta visa.<br \/>\nEl inmigrante tercer mundista es un so\u00f1ador, un ser valiente que ha sobrevivido a regimenes pol\u00edticos, a desplazamientos, a hambrunas, que ha tenido que bracear sobre obst\u00e1culos culturales, idiomas, religiones, concepciones completas del mundo para aventurarse a abismos oscuros jam\u00e1s explorados donde generalmente no encuentra mas que odio. Ahora, tal parece que las especulaciones fueran ciertas, los oficiales de inmigraci\u00f3n se distancian profundamente de los bulldogs xenofobicos que nos recibieron en Norte Am\u00e9rica. F\u00edsicamente son iguales, altos, zarcos, pero la inmensidad de su Wellcome to Canada acompa\u00f1ado por una sonrisa gr\u00e1cil nos sienta de inmediato en una realidad desconocida, en algo que f\u00e1cilmente se puede confundir con la felicidad.<br \/>\nLuego de llenar documentos en donde se repite una y otra vez las referencias personales, adem\u00e1s de las direcciones con fechas exactas de las residencias, trabajos y estudios de los \u00faltimos diez a\u00f1os, de pormenorizar los detalles del caso que nos trajo al pa\u00eds y de firmar una cl\u00e1usula tras otra donde nos comprometemos desde comportarnos bien, suministrar constantemente los datos de nuestro domicilio, hasta irnos voluntariamente del pa\u00eds en caso de que el juez en una corte programada as\u00ed lo decida , finalmente nos dejan salir. Una trabajadora social est\u00e1 pendiente de quien tiene familiares o amigos que nos reciban o quien simplemente eligi\u00f3 alguna ciudad por el azar del dedo \u00edndice puesto de manera irresponsable sobre el mapamundi; en ese caso se es conducido a un refugio temporal donde se permanecer\u00e1 hasta que se encuentre un lugar fijo donde vivir. El gobierno, seg\u00fan la provincia que se escoja, tiene programas especiales de asistencia social para quien las necesite que ayudan con la renta, la comida y los servicios legales, por supuesto todo de una manera tan exacta que apenas permite sobrevivir; sin embargo la condici\u00f3n de asistido social brinda ciertas prerrogativas de subsidio en cuanto a los servicios de salud, drogas medicadas, bancos de comida y transporte p\u00fablico que dignifican la vida al punto de exaltar su sistema socialista. No obstante las instituciones encargadas de las ayudas sociales condicionan al estudio y aprendizaje del idioma ingles o franc\u00e9s, seg\u00fan donde se viva, en instituciones de alto nivel educativo, que es gratuito tambi\u00e9n, para aprobar la ayuda. Para cuando se ha aprendido el idioma la persona, en caso de que el juez haya fallado a su favor en la corte, ya cuenta con permiso de trabajo y debe dejar la asistencia social para laborar o para aplicar a pr\u00e9stamos estudiantiles que le permitan ingresar a instituciones de educaci\u00f3n superior para m\u00e1s adelante conseguir un trabajo calificado. En ese peregrinar pueden pasar f\u00e1cilmente de dos a cinco a\u00f1os, seg\u00fan las expectativas que se tengan. Si la persona es aceptada como refugiado puede calificar para la residencia, solo entonces puede aspirar al pr\u00e9stamo para estudios superiores.<br \/>\nEl panorama de ciudades como Toronto o London, en  la provincia de Ontario, que son las que muestran mayor poblac i\u00f3n de colombianos, revela un alto \u00edndice de emigrantes con un nivel de educaci\u00f3n superior; se estima que las personas prefieren continuar con sus estudios antes que dedicarse a trabajar, adem\u00e1s que muchas otras de las que llegaron persiguiendo el sue\u00f1o americano de amasar fortuna se han tenido que consolar simplemente con vivir al d\u00eda, pues tal parece que despu\u00e9s de todo mi primo si tenia raz\u00f3n: Canad\u00e1 no es un pa\u00eds para hacer plata sino familia. No obstante, las disposiciones recientes de las pol\u00edticas del gobierno de Estados Unidos establece el cierre de sus fronteras como puente migratorio, en tal caso el asilo s\u00f3lo se podr\u00e1 adelantar en embajadas o consulados canadienses en el exterior o directamente en suelo canadiense, lo que lo dificulta un poco, pues su visa resulta mucho m\u00e1s complicada de conseguir que la americana.<br \/>\n<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono6.jpg\" align=\"right\" \/><br \/>\n<strong><em><a href=\"http:\/\/arcasacra.blogspot.com\/\n Blog Arca sacra <\/a><\/a><\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el aeropuerto internacional de Bufallo (USA) tom\u00e9 un taxi al azar, un Ford crown victoria, igual a los que usan de patrulla los temidos States Troopers. De inmediato mi tez caribe hizo lo suyo, pues el taxista, un abuelo moreno y cansino, se adelant\u00f3 a las indicaciones que ven\u00eda cocinando desde el avi\u00f3n y me revel\u00f3 en espa\u00f1ol limpio: Amigo, si va a Vive La Casa son treinta y cinco d\u00f3lares. Veinte minutos m\u00e1s tarde, cuando estuvimos en el caser\u00f3n 50 de la avenida Wyoming me termin\u00f3 de pormenorizar de forma catedr\u00e1tica los peores pasajes del acontecer colombiano, era&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/a-canada-no-se-va-a-hacer-plata-sino-familia-por-juan-fernando-gualdron\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-94","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=94"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=94"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=94"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=94"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}