{"id":9380,"date":"2012-01-13T12:00:11","date_gmt":"2012-01-13T11:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=9380"},"modified":"2012-01-14T09:41:08","modified_gmt":"2012-01-14T08:41:08","slug":"la-mujer-oh-por-jose-maria-araus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/la-mujer-oh-por-jose-maria-araus\/","title":{"rendered":"La mujer \u00a1OH! Por Jos\u00e9 Mar\u00eda Araus"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignleft\" style=\"margin-top: 20px; margin-bottom: 20px; border: 0px;\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/la-mujer-Araus.jpg\" alt=\"\" \/><br \/>\nComo es de todos conocido, \u00c9tienne Fleury Vuit\u00f3n, Bar\u00f3n De La Andeville, fue el hombre m\u00e1s seductor de Europa en el Par\u00eds de la \u00e9poca de entreguerras, hacia los a\u00f1os treinta del pasado siglo. Sus conquistas femeninas abarcaban todas las esferas sociales y todas las edades, pues para \u00e9l la mujer era el \u00fanico ser que consider\u00f3 digno de admiraci\u00f3n, y a ellas dedic\u00f3 la mayor parte de su vida, tal vez por eso, tantas mujeres lo amaron tanto.<br \/>\nFrancoise de La Brune, sobrino nieto del Bar\u00f3n y poseedor de su biblioteca, guardaba entre sus libros y documentos la correspondencia del personaje, y es ahora cuando hemos sabido por la preciosa edici\u00f3n que de \u00e9sta correspondencia que en su d\u00eda hizo la Editorial Fit\u00e9chy de Li\u00f3n, y que ahora nos presenta, traducida por Sen\u00e9n Urquiola, para la Editorial Recoveco (Noviembre 2011), que su personalidad se agranda, y nos lleva por los vericuetos no solo amorosos sino pol\u00edticos y diplom\u00e1ticos en que el Bar\u00f3n se vio envuelto.<br \/>\nCorrespondencia amorosa b\u00e1sicamente, y en la que sus amantes muestran el grado de fascinaci\u00f3n que el Bar\u00f3n ejerc\u00eda sobre ellas.<br \/>\nDe su acci\u00f3n pol\u00edtica hay ya publicaciones de la \u00e9poca, que dan detalles elocuentes de su actuaci\u00f3n como miembro del Comit\u00e9 del Seguimiento del Tratado de Versalles y de otros cargos, de cuya importancia, \u201cLa mujer \u00a1Oh!\u201d, no hace menci\u00f3n sino de pasada, limit\u00e1ndose a su correspondencia amorosa, donde repara m\u00e1s bien en el n\u00famero de sus conquistas hasta los cincuenta y dos a\u00f1os, y sobre todo, a explicar lo extra\u00f1o, de que a partir de esa edad, dedicara, hasta ahora inexplicablemente, su inter\u00e9s a la que fue el \u00fanico amor del resto de su vida, Madame Polard, una mujer diez a\u00f1os mayor que \u00e9l.<br \/>\nA lo largo de \u00e9sta correspondencia van desfilando, desde su ni\u00f1era, que fue su instructora en las artes amorosas (y confidente a lo largo de los a\u00f1os) hasta esp\u00edas de la \u00e9poca de la Guerra del Catorce, esposas e hijas de amigos de la familia, criadas, damas de la alta sociedad, escritoras y todo un sinf\u00edn de amantes de todo pelaje, que fueron dejando parte de su personalidad en \u00e9stas cartas.<br \/>\nHay que decir que el Bar\u00f3n no era un hombre muy agraciado f\u00edsicamente, de complexi\u00f3n delgada, no muy alto, nariz prominente y una ligera cojera de nacimiento, un poco desgarbado y tan solo su educaci\u00f3n y su mirada profunda a la que un parpadeo un poco m\u00e1s frecuente de lo normal hac\u00eda que sus ojos tuvieran una brillantez atractiva.<br \/>\nPero es en un breve comentario sobre la carta dirigida a su ni\u00f1era, fechada el tres de diciembre de 1947, donde \u00e9ste hombre, nos da la clave de su \u00e9xito y de su ca\u00edda en la red amorosa de la mujer que fue el \u00faltimo y quiz\u00e1 \u00fanico amor de su vida.<br \/>\nSeg\u00fan explica, como hijo \u00fanico que era, todas visitas de la familia le besuqueaban y esto de ni\u00f1o le parec\u00eda normal. Luego el besuqueo sonoro, a medida que iba creciendo, se convirti\u00f3 en la parodia de beso que supone el juntar mejilla con mejilla, y esa simulaci\u00f3n de beso le parec\u00eda rid\u00edcula. Con el atrevimiento que dan los doce a\u00f1os, un d\u00eda, nos explica en la carta, al juntar su mejilla con la de Madame Robert, esposa de un amigo de su padre, quiso sorprenderla y cuando ten\u00edan las mejillas juntas, el peque\u00f1o \u00c9tienne, dio un leve soplido sobre la oreja izquierda de la mujer, la cual se qued\u00f3 sorprendida, el soplido recorri\u00f3 los recovecos exteriores de la oreja y fue suficiente para que la mujer apartara lentamente su cara y quedara un momento mirando con los ojos muy abiertos al ni\u00f1o que la miraba sonriente, luego ella no volvi\u00f3 hablar en casi toda la tarde, y un mes despu\u00e9s el peque\u00f1o \u00c9tienne, conoc\u00eda perfectamente el dormitorio de Madame Robert.<br \/>\nA partir de entonces fueron cientos de sopliditos en cientos de delicadas orejas, y cientos de lugares y momentos en los que la seducci\u00f3n de \u00e9ste hombre qued\u00f3 manifiesta.<br \/>\nAl final de la carta, nos cuenta como en una recepci\u00f3n, en la embajada de Francia en Londres le presentaron a Madame Polard, viuda de general Polard, h\u00e9roe de guerra, que a \u00e9l le pareci\u00f3 una mujer encantadora, cuando juntaron sus mejillas, el Bar\u00f3n not\u00f3 en su oreja izquierda un leve soplido que le recorri\u00f3 el pabell\u00f3n auricular y penetrando en el o\u00eddo, le caus\u00f3 un estremecimiento que lo dej\u00f3 aturdido. Cuando separaron sus caras, vio que la mujer le sonre\u00eda divertida, y desde ese momento sinti\u00f3 una atracci\u00f3n hacia Madame Polard, que durar\u00eda hasta su muerte.<br \/>\nLas p\u00e1ginas del libro, nos muestran toda una \u00e9poca, y una sociedad de la primera mitad del siglo XX, vista a trav\u00e9s de la mirada femenina enamorada, y la experiencia de vida de un hombre fascinante.<br \/>\n<strong><\/strong><a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/trytitaP.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda Araus<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como es de todos conocido, \u00c9tienne Fleury Vuit\u00f3n, Bar\u00f3n De La Andeville, fue el hombre m\u00e1s seductor de Europa en el Par\u00eds de la \u00e9poca de entreguerras, hacia los a\u00f1os treinta del pasado siglo. 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