{"id":9184,"date":"2011-12-25T00:00:17","date_gmt":"2011-12-24T23:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=9184"},"modified":"2011-12-22T22:45:21","modified_gmt":"2011-12-22T21:45:21","slug":"el-destino-de-moses-y-los-piononos-por-enrique-romero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-destino-de-moses-y-los-piononos-por-enrique-romero\/","title":{"rendered":"El destino de Moses y los piononos. Por Enrique Romero"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright\" style=\"margin-top: 20px; margin-bottom: 20px; border-width: 0px;\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/destino-ERomero.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>-\u00a1Casualidades de la vida querido Moses!- expuso el Dr.Anselmo hace dos d\u00edas en su gabinete de psicolog\u00eda.<\/p>\n<p>-\u00bfCasualidades de la vida?- se preguntaba Moses-\u00bfese es su diagn\u00f3stico? \u00bfas\u00ed? \u00bfsin m\u00e1s?-y se respond\u00eda- simplemente no me lo trago viejo carcamal.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso podr\u00edamos llamar coincidencia al hecho de que el 14 de febrero de 1986 un var\u00f3n de 112 kg. se precipitase al vac\u00edo en acto suicida desde la ventana de un 8\u00ba piso cayendo justo sobre la persona de Moses , fractur\u00e1ndole la clav\u00edcula y parti\u00e9ndole la cadera por dos sitios diferentes, mejor a\u00fan \u00bfculpar\u00edan ustedes al azar de un segundo suicidio acontecido el 14 de febrero de 1987 llevado a cabo por un sacamantecas de 112 kg. que aterriz\u00f3, adivinan sobre qui\u00e9n y cuyas consecuencias fueron luxaci\u00f3n de hombro y fractura de cuello.<\/p>\n<p>\u00a0Hoy\u00a0 14 de febrero de 1988 , Moses se hallaba atrincherado a cal y canto en su\u00a0 piso s\u00e9ptimo, letra S\u00a0 de la C\/filigrana numero 112 .\u00a0 Temi\u00e9ndose pues que este a\u00f1o ni san Valent\u00edn ni flores, pensaba- la que quiera cenita con velas que venga a verme casa-.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que Moses divagaba sobre el porque de tan extra\u00f1o destino, el nuevo inquilino del octavo S, el Sr. Pompilio Florida se atiborraba de piononos mientras se maldec\u00eda cruelmente por esa desagradable flaccidez consecuencia directa de la obesidad que padec\u00eda . Seg\u00fan marcaba la b\u00e1scula aquella ma\u00f1ana su peso hab\u00eda alcanzado la m\u00e1gica cifra de 111 Kilogramos.\u00a0 Decidido a acabar con aquel suced\u00e1neo de vida Pompi, com\u00fanmente conocido entre los m\u00e1s cercanos, concret\u00f3 un plan de acci\u00f3n que deb\u00eda comenzar por no engullir el d\u00e9cimo pionono de una caja de diez y, seguidamente llamar\u00eda a su primo Mauricio, aquel cachitas hormonado que siempre le zurraba de peque\u00f1o y que actualmente trabajaba como relaciones p\u00fablicas de un gimnasio, para que le impusiese un severo r\u00e9gimen de adelgazamiento y qui\u00e9n sabe si quiz\u00e1s tambi\u00e9n le suministrase alguna de aquellas hormonas milagrosas. Ansioso por agilizar su nueva vida de ironman descolg\u00f3 el tel\u00e9fono y marc\u00f3 los dos primeros d\u00edgitos del m\u00f3vil de Mauri, pero en ese preciso instante tuvo que declinar, ya que los piononos emitieron una serie de sistem\u00e1ticas amenazas para con sus instestinos; &#8211; no hay problema- concluy\u00f3-,\u00a0 aliviemos primero. Sentado en la taza del inodoro pens\u00f3 la mar de a gusto que se encontraba all\u00ed reunido con tres de sus mejores amigos: Zipi, Zape y Mr.Roca.<!--more--><\/p>\n<p>Mientras tanto en el piso inferior Moses preparaba el plato estrella de la que deb\u00eda por fin presentarse, tras dos a\u00f1os fat\u00eddicos, como una noche de ensue\u00f1o junto a Jimena.\u00a0 Terminando de mezclar en un bol las alcaparras, con la mayonesa, las tiras de zanahoria y el salm\u00f3n observ\u00f3 detenidamente el recipiente y\u00a0 se pregunt\u00f3 si ciertamente aquel engrudo pastoso\u00a0 no se asemejaba m\u00e1s bien a un charco de v\u00f3mito con tropezones de coloc\u00f3n et\u00edlico 7.AM que al referido plato \u00abMoses esta noche mojas\u00bb , no lo pud\u00f3 evitar, corri\u00f3 hacia el ba\u00f1o tragando bilis, se encorv\u00f3 sobre el water y descarg\u00f3 el potaje con acelgas del mediod\u00eda. Finalizando el desalojo un polvillo blanco planeo sobre su cabeza, alzando la mirada con cara de bobalic\u00f3n, descolgando la mand\u00edbula sobre la articulaci\u00f3n descubri\u00f3\u00a0 una tremenda mancha de humedad en el techo y observ\u00f3 como unas peque\u00f1as grietas m\u00e1s que sospechosas comenzaban a abrirse camino.<\/p>\n<p>\u00a0Paralelamente Pompi not\u00f3 c\u00f3mo la base de su WC se desestabilizaba\u00a0 bajo su enorme trasero. En ese preciso instante comenz\u00f3 a sonar una sirena de alarma anti incendios y voces de\u00a0\u00a0 \u00a1\u00a1FUEGO FUEGO, AUXILIO!! retumbaron por todo el edificio.<\/p>\n<p>Moses se incorpor\u00f3 de un salto y huy\u00f3 sin pens\u00e1rselo dos veces en el preciso instante en que Pompi se incorporaba y su water se precipitaba en ca\u00edda libre hacia el s\u00e9ptimo S. Una densa humareda dio la bienvenida a Moses cuando abri\u00f3 la puerta de su casa, desesperado, como alma que lleva el diablo corri\u00f3 escaleras abajo. El incendio se hab\u00eda originado en el \u00e1tico por lo que el fuego a\u00fan no afectaba a las primeras plantas. Entre toses y con los ojos acuosos Moses logr\u00f3 salir del edificio. Fuera reconoci\u00f3 a la mayor\u00eda de\u00a0 vecinos, tambi\u00e9n los primeros curiosos comenzaban a aglutinarse entre empujones, mientras los bomberos y el 061 se afanaban con carreras de aqu\u00ed para all\u00e1 tratando de solucionar el desastre. Comprob\u00f3 entonces c\u00f3mo un nutrido grupo de personas gritaban al cielo.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1T\u00edrese ya hombre de Dios!- chillaban unos.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1\u00a1Que no pasaaa naaaaa!!- opinaban otros.<\/p>\n<p>&#8211; No ve usted que hay una lona gigante- aleccionaban los m\u00e1s expertos del redil, c\u00f3mo si aquel pobre desgraciado desde la soledad de su octavo piso pudiese o\u00edrlos a todos.<\/p>\n<p>Una se\u00f1ora mayor cerca de \u00e9l y a la que Moses crey\u00f3 reconocer como la due\u00f1a de la mercer\u00eda, ilustraba a Puri la panadera:<\/p>\n<p>&#8211; No se yo si el \u00abenredon\u00bb\u00a0 aguantar\u00e1 al gordifl\u00f3n ese.<\/p>\n<p>A lo que Puri toda compungida a\u00f1ad\u00eda.<\/p>\n<p>&#8211; F\u00edjese que mismito esta tarde recogi\u00f3 el pobre 7 cajas de piononos. Y\u00a0 \u00bfpor qu\u00e9 no llevar\u00e1 pantalones?.<\/p>\n<p>\u00a0Mientras, el bueno de Pompiliete se devanaba los sesos afrontando la decisi\u00f3n m\u00e1s complicada, incluida la del d\u00e9cimo pionono, de su maltrecha vida. Por alguna extra\u00f1a raz\u00f3n su mente evoc\u00f3 los juegos ol\u00edmpicos de Pek\u00edn 2008 y record\u00f3 con admiraci\u00f3n aquellos acr\u00f3batas chinos que tan elegantemente ejecutaban la maniobra desde el trampol\u00edn. Se decant\u00f3 por un salto del \u00e1ngel con tirabuz\u00f3n y rog\u00e1ndole a Dios por que aquella lona, microsc\u00f3pica desde la distancia, lograse amortiguar el batacazo de su inmensidad, se lanz\u00f3 al vac\u00edo cual atleta mandar\u00edn.<\/p>\n<p>Para cuando Moses logr\u00f3 descifrar el galimat\u00edas que suced\u00eda a su alrededor\u00a0 y percatarse de que se encontraba junto a una inmensa lona rosa hinchable un cuerpo gigante bajaba a la velocidad de la luz e impactaba de lleno contra el colch\u00f3n, sin embargo, por efecto de un extra\u00f1o rebote Pompilio Florida sobrevol\u00f3 nuevamente\u00a0 la cabeza de Moses a un metro del suelo que \u00fanicamente acert\u00f3 a cubrirse la cara con ambos brazos en forma de cruz. De repente unos de los bomberos que se encontraban tratando de apagar el fuego giro\u00a0 la manguera en direcci\u00f3n a Moses que debido a la violenta presi\u00f3n del chorro sali\u00f3 despedido contra el cristal de la fachada de la panader\u00eda de Puri\u00a0 al tiempo que\u00a0 Pompilio aterrizaba sobre sus posaderas amorant\u00e1ndose ambos cachetes.<\/p>\n<p>Desde la cama de la habitaci\u00f3n 112 del hospital San Valent\u00edn Moses oy\u00f3 recitar, merced a la escasa audici\u00f3n que las vendas del rostro le permit\u00edan, el diagn\u00f3stico de un doctor con cara de insecto. Laceraciones profundas y magulladuras por todo el cuerpo, tratamiento a base de calmantes y en una semana le dar\u00edan el alta. A trav\u00e9s del \u00fanico ojo que a\u00fan conservaba reconoci\u00f3 a Jimena sentada junto a un gordo de proporciones estratosf\u00e9ricas, pensando que todo aquello deb\u00eda ser fruto de la morfina, noto con cierto alivio como su mente comenzaba a silenciarse.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono6.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<strong>Enrique Romero<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>-\u00a1Casualidades de la vida querido Moses!- expuso el Dr.Anselmo hace dos d\u00edas en su gabinete de psicolog\u00eda. -\u00bfCasualidades de la vida?- se preguntaba Moses-\u00bfese es su diagn\u00f3stico? \u00bfas\u00ed? \u00bfsin m\u00e1s?-y se respond\u00eda- simplemente no me lo trago viejo carcamal. \u00bfAcaso podr\u00edamos llamar coincidencia al hecho de que el 14 de febrero de 1986 un var\u00f3n de 112 kg. se precipitase al vac\u00edo en acto suicida desde la ventana de un 8\u00ba piso cayendo justo sobre la persona de Moses , fractur\u00e1ndole la clav\u00edcula y parti\u00e9ndole la cadera por dos sitios diferentes, mejor a\u00fan \u00bfculpar\u00edan ustedes al azar de un segundo&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-destino-de-moses-y-los-piononos-por-enrique-romero\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-9184","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9184","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9184"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9184\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9184"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}