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{"id":90,"date":"2006-02-20T12:28:09","date_gmt":"2006-02-20T10:28:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=90"},"modified":"2009-03-07T16:24:07","modified_gmt":"2009-03-07T15:24:07","slug":"en-la-isla-por-marita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/en-la-isla-por-marita\/","title":{"rendered":"En la Isla.  Por Marita."},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\" https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/PASCUA.jpg\" alt=\"Pascua=\"right\"\/><br \/>Al fin hab\u00eda llegado a la Isla. No era gran cosa, dec\u00edan algunos, pero, para m\u00ed, era el para\u00edso&#8230; el sue\u00f1o realizado.<\/p>\n<p>Dos veces la visit\u00e9 anteriormente, sin embargo, en viajes muy cortitos y no alcanc\u00e9 a conocer m\u00e1s que el aeropuerto y el hotel donde se efectu\u00f3 la reuni\u00f3n a la que iba. Pero lo poco que vi fue suficiente para enamorarme del lugar, del aire, de la gente.<\/p>\n<p>Esta gente humilde, llena de vida, de pureza, de amor por la tierra, \u00a1su Tierra!, me abrumaba. Pod\u00eda quedarme sentada frente a la playa de los monumentos, mirando a estas maravillosas personas ir y venir&#8230;<\/p>\n<p>Estos hombres amando a sus mujeres, estas mujeres adorando a sus hijos, esta isla protegiendo a su gente. Y en esta isla esperaba yo sentirme como una m\u00e1s.<\/p>\n<p>Se me acerc\u00f3 una mujer y me invit\u00f3 a un ritual para esa noche&#8230;<\/p>\n<p>As\u00ed son los nativos de la isla, abiertos, acogedores, hacen lo posible por agradar a sus visitantes.<\/p>\n<p>Embriagada por los ol ores, la belleza de lo verde y la magnificencia de los plataneros, camin\u00e9 hacia la casa y una viejita me advirti\u00f3 que tuviera cuidado. \u201cCuidado de qu\u00e9\u201d, pens\u00e9, cre\u00ed que se refer\u00eda a dejar mis cosas seguras&#8230;<\/p>\n<p>Me alej\u00e9 mir\u00e1ndola de reojo, y me hizo un adem\u00e1n con el dedo \u00edndice en la boca, orden\u00e1ndome silencio. No me imaginaba a qu\u00e9 pod\u00eda referirse e ignor\u00e9 el mensaje. Entr\u00e9 a la piecita y me recost\u00e9 un rato a leer, pero el aviso de la vieja me hab\u00eda dejado inquieta. Llam\u00e9 por tel\u00e9fono a Santiago (un conocido de hace tiempo, que se hab\u00eda instalado en la isla hac\u00eda a\u00f1os) y le cont\u00e9, al describirle yo a la se\u00f1ora, me dijo, con tono de burla, que era el aviso de la muerte; luego de una estent\u00f3rea risa, me jur\u00f3 que era una vieja loca que siempre andaba asustando a los turistas y que no me dejara llevar por la tontera. En fin, eso me tranquiliz\u00f3 un poco, pero al rato la vieja apareci\u00f3 en la puerta de mi pieza tocando como loca y gritando que le abriera. Abr\u00ed y se desplom\u00f3 a mis pies botando espuma por la boca.<\/p>\n<p>Santiago lleg\u00f3 corriendo cuando le cont\u00e9 lo que hab\u00eda pasado y llevamos a la vieja al policl\u00ednico que es lo \u00fanico parecido a un hospital en ese lugar. All\u00e1 nos dijeron las auxiliares que era \u201cEl Malo\u201d. Se me puso la carne de gallina cuando la vieja abri\u00f3 los ojos y nos mir\u00f3 con cara de pavor gritando que \u201cEl Malo\u201d la hab\u00eda visto hablando conmigo.<\/p>\n<p>Santiago no pod\u00eda creer lo que estaba pasando. El llevaba a\u00f1os en la isla y jam\u00e1s le hab\u00eda pasado nada tan raro. Siempre hab\u00eda escuchado los cuentos de \u201cEl Malo\u201d, pero nadie de su c\u00edrculo le daba importancia, o m\u00e1s bien, \u00bfle restar\u00edan importancia?<\/p>\n<p>En la noche me acompa\u00f1\u00f3 a este ritual al que hab\u00eda sido invitada y lo pasamos muy bien, la gente era muy festiva, muy alegre, no tem\u00edan ni pasarse con los tragos, eran todos iguales. A nadie le importa que uno sea el barrendero de la calle y el otro el due\u00f1o del bar m\u00e1s famoso, son todos amigos, no existen entre ellos las clases sociales, s\u00f3lo respe tan a los mayores, los ancianos, a medida que pasan los a\u00f1os, van adquiriendo un rol important\u00edsimo en la jefatura de la isla. Es incre\u00edble, c\u00f3mo ac\u00e1 los veneran, mientras que en el resto del pa\u00eds son tratados como estorbo. Ah\u00ed estaban los viejos, hombres solamente, excepto por una sola mujer, ella, la misma vieja de la espuma en la boca y del malo y del dedo \u00edndice en la boca, muy sana y fresca tomando vino como si nada le hubiera pasado. La mir\u00e9 para saludarla, pensando ingenuamente que ella estar\u00eda muy agradecida por haberla llevado al policl\u00ednico, sin embargo, me hizo el peor desprecio que me dedicaran. Santiago se dio cuenta pero<br \/>\nfingi\u00f3 estar pendiente de otra cosa, de una mujer, nada menos. El y yo no ten\u00edamos ning\u00fan compromiso, \u00e9ramos amigos, de hecho \u00e9l era como quince a\u00f1os menor que yo. No me interesaba y yo a \u00e9l tampoco, pero como amigos la cosa funcionaba perfecto.<\/p>\n<p>Se fue con la mujer al patio de la casona en que hac\u00edamos la fiesta y yo me acerqu\u00e9 a un tipo qu e ven\u00eda conmigo en el avi\u00f3n. Le pregunt\u00e9 qui\u00e9n lo hab\u00eda invitado (ya que durante el vuelo me dijo que no conoc\u00eda a nadie) y me se\u00f1al\u00f3 a la misma mujer que me hab\u00eda invitado a m\u00ed.<\/p>\n<p>Ella nos vio mir\u00e1ndola y se acerc\u00f3 con un vaso para cada uno, muy simp\u00e1tica, sonriente, tan amable la gente siempre ac\u00e1. Brind\u00f3 con nosotros y nos dese\u00f3 una feliz estad\u00eda y un lejano retorno. Nunca entend\u00ed si se refer\u00eda a que nos fu\u00e9ramos de la isla y tard\u00e1ramos en volver o que nos demor\u00e1semos en partir&#8230;<\/p>\n<p>Nos invit\u00f3 a beber brindando ella por nuestra feliz estad\u00eda.<\/p>\n<p>De pronto, aparecieron unos p\u00e1jaros enormes saltando sobre las cabezas de la gente y todos se re\u00edan fuerte, terriblemente fuerte, insoportablemente fuerte, el tipo del avi\u00f3n me tom\u00f3 de la mano y corrimos hacia el campo, pero all\u00e1 estaban los \u201cbrujos\u201d (as\u00ed les llaman a los curanderos), y nos metieron al medio de un c\u00edrculo de gente loca bailando enajenada, nos empujaron y tuvimos que bailar mientras nos llenaban de ung\u00fcentos raros y hediondos, y nos pintaban la cara con un barro asqueroso. Yo trataba de soltarme, pero no ten\u00eda fuerza, me ten\u00edan entre puras mujeres, cada una m\u00e1s fuerte que la otra y me gritaban \u201c\u00a1Puta, puta!\u201d El fuego de los brujos crec\u00eda y crec\u00eda en medio de este c\u00edrculo, alrededor del cual estos locos segu\u00edan bailando y nosotros trat\u00e1bamos infructuosamente de librarnos. Agarr\u00e9 al tipo del avi\u00f3n y trat\u00e9 de arrancar, pero las mujeres me tomaron de nuevo y mi compa\u00f1ero termin\u00f3 en el fuego. Logr\u00f3 salir y me tap\u00f3 con una manta que le quit\u00f3 a uno de los ancianos.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s raro de todo fue que, como si todo hubiera sido un sue\u00f1o, despert\u00e9 en los brazos de la mujer que nos llev\u00f3 los tragos y mientras me miraba, se re\u00eda haci\u00e9ndome bromas por mi \u201cmala cabeza\u201d.<\/p>\n<p>-Parece que no ta\u2019 na\u2019 acostumbr\u00e1 a tomar la dama&#8230;<br \/>\nHabr\u00e9 so\u00f1ado&#8230; digo yo&#8230;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono4.jpg\" align=\"right\" \/><br \/>\n<a href=\"www.cuentosalsol.blogspot.com\nMarita<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/en-la-isla-por-marita\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-90","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}