<br />
<b>Warning</b>:  Constant WP_DEFAULT_THEME already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>24</b><br />
<br />
<b>Warning</b>:  Constant ABSPATH already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>32</b><br />
{"id":87,"date":"2006-02-12T16:45:44","date_gmt":"2006-02-12T14:45:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=87"},"modified":"2006-02-12T16:45:44","modified_gmt":"2006-02-12T14:45:44","slug":"el-masaje-por-angeles-morales-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-masaje-por-angeles-morales-3\/","title":{"rendered":"EL MASAJE. Por \u00c1ngeles Morales"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\" https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/merienda_pequeop.jpg\" alt=\"merienda_pequeop\"align=\"right\"\/>Estaba  tumbado boca arriba con el rostro hundido entre los brazos, de vez en cuando soplaba para apartarse un mech\u00f3n de pelo rebelde que ca\u00eda sobre su nariz haci\u00e9ndole cosquillas. Estaba callado, bueno, en realidad acababa de quedarse mudo cuando Dorita comenz\u00f3 a masajear su carne igual que si estuviera haciendo pan, hacia arriba y hacia abajo, deslizando sus manos por la superficie aceitosa de su piel. Al llegar del trabajo cansado y con el traje arrugado le hab\u00eda obligado a desnudarse en el sal\u00f3n, sin hacer caso de las protestas de Armando, que se hac\u00eda el remol\u00f3n siempre que Dorita se prestaba a hacerle un servicio. Lo condujo despacio al dormitorio, d\u00e1ndole peque\u00f1os empujoncitos para acelerar la marcha. Dorita estaba ansiosa por masajear la espalda de Armando, le brillaban los ojos al tenerlo tumbado, boca abajo, tan quieto, tan apacible. Entonces se arremangaba el su\u00e9ter de lana, frotaba sus manos en el aire y derramaba el l\u00edquido aceitoso. Armando murmur\u00f3 algo, una frase que no lleg\u00f3 a acabar y que pronto fue sustituida por un gemido de placer. Estaba tenso, todo \u00e9l era una duricia. Dorita  le asest\u00f3 una palmadita en el trasero, de refil\u00f3n, con los dedos juntos, un rev\u00e9s que a Armando le record\u00f3 a las bofetadas de canto que su madre sol\u00eda propinarle cuando era ni\u00f1o.  Sin embargo no se quej\u00f3. Deb\u00eda admitir que le gustaban las palmaditas de Dorita, su forma de disciplinarle en los momentos \u00e1lgidos. Y ese sin duda lo era. El efecto de sus tocamientos, el aliento de Dorita sobre su o\u00eddo cada vez que se agachaba, el leve roce de sus pechos sueltos bajo el su\u00e9ter de lana y el olor floral del b\u00e1lsamo, empezaba a surtir efecto en su sexo. Y sinti\u00f3 que se le  endurec\u00eda bajo el la toalla. Emiti\u00f3 un suspiro largo y cambi\u00f3 de posici\u00f3n. Dorita sonri\u00f3 a medias.<br \/>\nSi no te estas quieto no acabar\u00e9 nunca.<br \/>\nArmando deseaba que su sentencia se cumpliera. No quer\u00eda que aquel masaje terminara. Estar\u00eda bien, pens\u00f3, que las manos de Dorita me acompa\u00f1aran siempre all\u00e1 donde fuera, en la oficina, en el autob\u00fas, en el restaurante a la hora del almuerzo, en el bar de To\u00f1o tomando unas ca\u00f1as&#8230;<br \/>\nDorita masaje\u00f3 por \u00faltima vez su cuello y luego cogiendo una toalla, retir\u00f3 el aceite de su cuerpo y volvi\u00f3 a frotarse las manos, desapareciendo un minuto m\u00e1s tarde.<br \/>\nArmando se incorpor\u00f3 siguiendo sus instrucciones.<br \/>\nDespacito, sin hacer acrobacias &#8211; Le dijo.<br \/>\nSe visti\u00f3 y sali\u00f3 al sal\u00f3n. En un sof\u00e1 hojeando un peri\u00f3dico hab\u00eda un se\u00f1or bajito, con bigote y gabardina.<br \/>\nBuenas tardes &#8211; Lo salud\u00f3.<br \/>\nBuenas tardes \u2013 Contest\u00f3 Armando.<\/p>\n<p>Dorita ya no llevaba el su\u00e9ter de lana, ahora luc\u00eda una bata blanca de manga corta y ten\u00eda el pelo recogido en una cola de caballo. Se meti\u00f3 en el mostrador y tecle\u00f3  en la caja registradora.<br \/>\nSon sesenta, como siempre.<br \/>\nArmando rebusc\u00f3 en la cartera y se dio cuanta de que hab\u00eda salido de la oficina sin un c\u00e9ntimo<br \/>\n\u00bfAdmites tarjeta?<br \/>\nNo, mejor te lo apunto y me lo pagas el jueves. A las cinco. Procura no retrasarte tengo la agenda llena.<br \/>\nLe sonri\u00f3, o al menos eso crey\u00f3, el caso es que el se\u00f1or del bigote sonri\u00f3 a su vez, mostrando una dentadura amarillenta y desordenada.<br \/>\nPasa Juan.<br \/>\nY sin despedirse de Armando comenz\u00f3 a desnudarlo, d\u00e1ndole peque\u00f1os empujoncitos para acelerar la marcha. Al poco de cerrarse la puerta, escuch\u00f3 el sonido de una palmadita. El se\u00f1or del bigote  protest\u00f3 con un grito de espanto.<br \/>\n\u201c\u00c9ste no ha tenido una buena infancia\u201d, pens\u00f3 Armando saliendo del gabinete de Dorita. <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono3.jpg\" align=\"right\" \/><br \/>\n<strong><em>\u00c1ngeles Morales<\/em><\/strong><br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estaba tumbado boca arriba con el rostro hundido entre los brazos, de vez en cuando soplaba para apartarse un mech\u00f3n de pelo rebelde que ca\u00eda sobre su nariz haci\u00e9ndole cosquillas. Estaba callado, bueno, en realidad acababa de quedarse mudo cuando Dorita comenz\u00f3 a masajear su carne igual que si estuviera haciendo pan, hacia arriba y hacia abajo, deslizando sus manos por la superficie aceitosa de su piel. Al llegar del trabajo cansado y con el traje arrugado le hab\u00eda obligado a desnudarse en el sal\u00f3n, sin hacer caso de las protestas de Armando, que se hac\u00eda el remol\u00f3n siempre que&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-masaje-por-angeles-morales-3\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-87","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}