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{"id":8616,"date":"2011-10-29T12:00:20","date_gmt":"2011-10-29T10:00:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=8616"},"modified":"2011-10-29T12:08:54","modified_gmt":"2011-10-29T10:08:54","slug":"como-las-gotas-de-lluvia-caen-en-el-mar-por-maria-del-mar-hermoso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/como-las-gotas-de-lluvia-caen-en-el-mar-por-maria-del-mar-hermoso\/","title":{"rendered":"Como las gotas de lluvia caen en el mar. Por Mar\u00eda del Mar Hermoso"},"content":{"rendered":"<p><center><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/sos_autor-Pulo.jpg\" alt=\"S.O.S. Autor:PULO\" \/><\/center><br \/>\nRelato: <strong>EL RESTO DE M\u00cd<\/strong><\/p>\n<p>Cap\u00edtulo 1.<\/p>\n<p>-\u00bfA nombre de qui\u00e9n est\u00e1 la reserva del hotel, por favor?, pregunt\u00f3 Rafael, el recepcionista,<br \/>\ncon su voz c\u00e1lida y amable.<br \/>\n&#8211; Soy Demi, \u00bfno me recuerdas, Rafael? La se\u00f1orita Demi Otser.<br \/>\nAl o\u00edr la voz tantas veces escuchada, el recepcionista subi\u00f3 la mirada y sonr\u00edo.<br \/>\n&#8211; \u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda verla con nosotros un a\u00f1o m\u00e1s! \u2013 y se abrazaron &#8211; \u00bfY su hermana, la se\u00f1orita Alexandra Studer, no viene tambi\u00e9n?<br \/>\n&#8211; No podr\u00e1 acompa\u00f1arme este a\u00f1o. Est\u00e1 de viaje humanitario en \u00c1frica con Medicus Mundi, forma parte de los m\u00e9dicos espa\u00f1oles que atienden a grupos de refugiados en Kenia.<br \/>\n-\u00a1Qu\u00e9 generoso por su parte!, dijo Rafael, yo no ir\u00eda ni por el sueldo de 1 a\u00f1o entero. Demasiado riesgo de morir en atentados, una bala perdida, un mal virus, \u00a1tantas cosas!.<br \/>\n-Ni yo, Rafael, ni yo. Y ella lo hace sin cobrar un solo euro. Pero el destino de las personas est\u00e1 escrito en las estrellas y en el viento. Ella es feliz viajando a \u00c1frica cada uno o dos a\u00f1os, y ayudando a los que nacieron en la parte mala del mundo. Podr\u00edamos haber sido nosotros. Pero para conocer la realidad hay que ser valiente e intuitivo, hay que leer entre l\u00edneas la verdad de las mentiras.<br \/>\n-Entre l\u00edneas, o en sentido inverso, como hacen los chinos, a\u00f1adi\u00f3 riendo Rafael.<br \/>\n-Es cierto- a\u00f1adi\u00f3 de repente la otra recepcionista, una bella italiana de ojos verdes y piel marr\u00f3n chocolate, con su nombre inscrito en la placa de la solapa: Allegra- Ja,ja,ja, los mismos nombres propios son juegos de palabras llenos de m\u00faltiples significados: polisemias, antonimias, sinonimias; nos marcan para toda la vida, y s\u00f3lo hay que saber leerlos. Durante mis a\u00f1os universitarios hice un curso sobre juegos de palabras: acr\u00f3nimos, acr\u00f3sticos, y todo tipo de jerogl\u00edficos y mensajes ocultos tras palabras aparentemente normales; formaba parte de la asignatura de Literatura del siglo XX. Ja,ja,ja. Era divertido.<br \/>\n-Aqu\u00ed tengo su reserva, 4 d\u00edas a nombre de la se\u00f1orita Demi Otser, confirm\u00f3 Rafael.<br \/>\n&#8211; \u00c9sa es. -dijo Demi &#8211; Estoy de acuerdo contigo, Allegra, s\u00f3lo hay que saber leerlos. \u00bfEs tu primer a\u00f1o en este hotel, verdad? &#8211; Demi se dirigi\u00f3 a Allegra en italiano, un idioma que aprendi\u00f3 durante un m\u00e1ster de 2 a\u00f1os sobre Pintura Italiana en Mil\u00e1n, a\u00f1os atr\u00e1s.<br \/>\n-S\u00ed, soy de la regi\u00f3n de V\u00e9neto, y llegu\u00e9 a Espa\u00f1a por amor a un espa\u00f1ol que hoy es mi marido. Estudi\u00e9 Turismo en Roma y ejerzo ahora como recepcionista de este hotel. Llevo 8 meses.<br \/>\n-\u00bfVes, Rafael? El destino est\u00e1 escrito en las estrellas y en el viento. \u00c9l sopla en nuestro o\u00eddo cu\u00e1l ser\u00e1 nuestro siguiente rumbo. <!--more--><br \/>\n&#8211; Disc\u00falpeme, se\u00f1orita Otser, Pero yo para eso miro mi GPS. Y mi mujer es espa\u00f1ola y de M\u00e1laga, como yo, por eso somos iguales en todos, y nos queremos como el primer d\u00eda, aunque hemos pasado nuestras crisis, pero nos queremos; somos felices. En la vida hay que ir sobre seguro, aventurarse es quedar a la deriva.<br \/>\n-Ja,ja,ja, -rieron a la vez ambas mujeres. -Pero el amor sopla donde y como quiere, y la felicidad no tiene carnet de identidad ni es patrimonio de una cultura, ni de una geograf\u00eda, ni de ninguna raza o clase social.<br \/>\n&#8211; \u00a1Qu\u00e9 j\u00f3venes sois las dos! \u00a1Si yo os contara cu\u00e1ntas cosas he visto en esta vida&#8230;!<br \/>\n-\u00bfY has visto Venecia? \u00a1Oh, Venecia, la m\u00e1s bella flor del Adri\u00e1tico!, dijo Demi con nostalgia.<br \/>\n&#8211; Mi mujer y yo celebramos all\u00ed nuestros 25 a\u00f1os de casados. \u00a1A ver si llegamos a los 50!<br \/>\n-\u00a1Mmmm\u00a1, Venecia y sus carnavales son la m\u00e1s exquisita celebraci\u00f3n de la vida: escultura, pintura, arquitectura, m\u00fasica, y, por supuesto, la alta costura, los m\u00e1s sofisticados disfraces y joyas.<br \/>\n-Yo estuve all\u00ed con Edgar, mi novio, justo hace unos meses. Nunca lo olvidar\u00e9 \u2013a\u00f1adi\u00f3 Demi- Me pidi\u00f3 en matrimonio en una g\u00f3ndola mientras nos acompa\u00f1aba un cantante de \u00f3pera que habia contratado Edgar, y que enton\u00f3 mis canciones rom\u00e1nticas favoritas. Nunca lo olvidar\u00e9. Oye, Allegra, \u00bfpor qu\u00e9 no subes en media hora a mi habitaci\u00f3n y te ense\u00f1o las fotos? As\u00ed nos reiremos un poco por la suerte de haber vivido en esa extraordinaria joya del mar. .. Y tut\u00e9ame, por favor, somos casi de la misma edad.<br \/>\n-Oh, gracias, Demi, \u00a1qu\u00e9 amable! Puedo pedir 5 minutos de descanso y aprovechar\u00e9 para ir a tu habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras hablaban, los oscuros nubarrones pasaban a ritmo mon\u00f3tono, choc\u00e1ndose con las gaviotas que revoloteaban cada vez m\u00e1s alto, buscando un lugar seguro donde refugiarse de la lluvia de un agonizante final de verano sobre las playas de Marbella, intentado encontrar un borde en lo m\u00e1s alto del faro, ya a punto de encenderse e iluminar a tantos barcos y barcas en su recorrido nocturno, unos en viaje de placer, otros en busca de los frutos del mar que les asegurasen el sustento. Lo que a Demi le daba la seguridad de estar ya en casa, de que nada malo o imprevisto pod\u00eda suceder era no s\u00f3lo el hotel, sino aquel faro azul y blanco, que tantos paseos de Demi y Edgar sobre la arena hab\u00eda presenciado durante a\u00f1os. Faro y hotel eran sustitutos de lo que nunca hab\u00eda tenido antes; le proporcionaban el calor que ni ella ni su hermana Alexandra, ya casada, pudieron encontrar en un hogar roto muchos a\u00f1os atr\u00e1s por un padre maltratador y una madre dulce y sumisa que aguant\u00f3 estoicamente hasta que Dios decidi\u00f3 llevarse con \u00c9l al causante de todas sus desdichas. Para entonces, la madre entregada era s\u00f3lo la sombra de lo que pudo haber sido si se hubieran dado otras circunstancias, y esta ra\u00edz en que nac\u00eda su vida emocional causaba en Demi un miedo abstracto, como una temida sombra sobre el porvenir que, tarde o temprano, regresar\u00eda en busca de lo que consideraba suyo, de lo que siempre le perteneci\u00f3. Estaba en medio de estos recuerdos tr\u00e1gicos de su infancia y juventud, cuando vio que la orilla del mar ya se dejaba acariciar por las finas gotas de lluvia. El agua, el mar del Mediterr\u00e1neo era su verdadero hogar. Volvi\u00f3 a fijarse en Allegra (\u00a1Qu\u00e9 nombre tan bien escogido!, pens\u00f3, \u00a1est\u00e1 llena de ilusi\u00f3n!&#8230; Tal vez sea eso, la importancia de un buen nombre&#8230;de un buen disfraz para enfrentarte al mundo, de un alter ego que proteja el coraz\u00f3n de los vaivenes caprichosos&#8230;). Allegra, que acababa de entregar las llaves de la habitaci\u00f3n a una pareja de ancianos jubilados que pasaban all\u00ed la celebraci\u00f3n de sus bodas de oro, se acerc\u00f3 a Demi y continu\u00f3 la conversaci\u00f3n sobre Venecia. \u00ab\u00b4S\u00ed, y las mejores m\u00e1scaras venecianas las encontrar\u00e1s en&#8230;.\u00bb De repente, el recepcionista espa\u00f1ol interrumpi\u00f3 la charla de las dos mujeres con su inconfundible acento malague\u00f1o. -Se\u00f1orita Demi Otser, su reserva est\u00e1 confirmada. El botones la acompa\u00f1ar\u00e1 a su habitaci\u00f3n en la planta 7, como todos los a\u00f1os, \u00bfverdad?<br \/>\n-\u00a1Qu\u00e9 buen recuerdo nuestro tienes! Le dir\u00e9 a Alexandra que has preguntado por ella; siempre sue\u00f1a con visitar Marbella a finales de Septiembre, y con alojarse en la misma planta, y saludaros a todos; \u00a1nos trat\u00e1is siempre tan bien; sois como otra familia! Desde esa planta disfrutamos de la luz del faro por las noches. Y en las ma\u00f1anas soleadas, nos encanta desayunar en la terraza de la suite mientras observamos ese inmenso mar que separa la costa malague\u00f1a del otro continente y su borde casi se atisba en el horizonte; un mundo tan cercano y tan lejano al nuestro. \u00a1Qu\u00e9 vida tan injusta para algunos y tan f\u00e1cil y regalada para otros! Me recuerda a los esperpentos de Valle Incl\u00e1n y a las pinturas negras de Goya. A veces creo que no hay salvaci\u00f3n posible para la humanidad.<br \/>\nRafael la escuchaba mir\u00e1ndola, casi de puntillas; le parec\u00eda que Demi, a pesar de estar comprometida con el heredero de una de las familias de empresarios m\u00e1s importantes de Gran Breta\u00f1a, a pesar de la pedida de mano en la g\u00f3ndola con m\u00fasica entonada por bar\u00edtonos contratados para crear el marco perfecto, le parec\u00eda a Rafael que, a\u00fan as\u00ed, Demi estaba m\u00e1s triste que nunca, m\u00e1s decepcionada que nunca. Ni siquiera cuando perdi\u00f3 aquel ascenso laboral en Marbella, un trabajo para desarrollar su creatividad en distintas \u00e1reas (pintura, literatura, m\u00fasica), para el que estaba sobradamente preparada y que le habr\u00eda permitido fijar su residencia en la misma ciudad de Marbella, el sue\u00f1o de toda su vida, ni siquiera entonces Rafael la hab\u00eda visto as\u00ed; ahora ten\u00eda la mirada perdida en el inmenso ventanal de la entrada al hotel, los ojos fijos en aquellos tercos nubarrones casi negros que se alejaban con mayor rapidez a\u00fan que las gaviotas, a las que parec\u00eda envidiar en su rumbo a punto ya de alcanzar el faro, aquel faro blanco que brillaba encendido en la lejan\u00eda, como \u00fanico refugio posible ante la inminente tormenta. Rafael prefiri\u00f3 interrumpirla de nuevo para devolverla a la realidad del hotel, a ese lugar ameno sobre el que tanto hab\u00eda escrito Demi en sus art\u00edculos filol\u00f3gicos sobre novela pastoril, a ese lugar donde todo eran certezas y seguridades afectivas.<br \/>\n-Ya est\u00e1 aqu\u00ed el botones.<br \/>\n-Rafael, por favor, me gustar\u00eda que me subieran una fondue de chocolate blanco y negro con fresas, pi\u00f1a y mango troceados, y tambi\u00e9n una botella de champ\u00e1n.<br \/>\n&#8211; En 5 minutos lo tendr\u00e1s todo en tu habitaci\u00f3n, suite 707. Que tengas una feliz estancia, Demi.<br \/>\n-Gracias por todo. Sab\u00e9is que os quiero de verdad y que, cuando no estoy en vuestro hotel, os llevo siempre en mi pensamiento&#8230; y en mi album de fotos. \u00bfSer\u00e1 posible que Allegra suba en media hora, Rafael? Es encantadora y me contagia su optimismo y su risa. No ser\u00e1 m\u00e1s que un ratito, para ense\u00f1arle las fotos de Venecia y de Edgar.<br \/>\nDemi dijo esta \u00faltima frase como una s\u00faplica desde el fondo de su coraz\u00f3n, casi como una llamada desesperada de auxilio. Y Rafael lo not\u00f3. Llevaba 30 a\u00f1os como recepcionista en uno de los mejores hoteles de la Costa del Sol, el Marbella Sunshine, y conoc\u00eda a aqu\u00e9llas dos hermanas como si fueran sus propias hijas. Demi era la m\u00e1s vulnerable, y por eso accedi\u00f3 a su petici\u00f3n.<br \/>\n&#8211; No te preocupes, Demi, no esperamos m\u00e1s reservas hasta ma\u00f1ana a primera hora<br \/>\ny la recepci\u00f3n estar\u00e1 tranquila durante la noche. Le dar\u00e9 permiso a Allegra.<br \/>\n&#8211; Muchas gracias, Rafael, &#8211; y le dio un beso en la mejilla y un abrazo emocionado-. Hasta ma\u00f1ana entonces.<br \/>\nY se march\u00f3 hacia el ascensor, acompa\u00f1ada del botones, que cargaba sus 2 inmensas maletas y varias bolsas con logos de franquicias caras, lo que dejaba entrever que, antes de regresar al hotel de toda la vida, hab\u00eda pasado una tarde de compras en la milla de oro marbell\u00ed.<br \/>\nAntes de que Demi y el botones quedaran ocultos tras las enormes puertas de oro con celos\u00edas labradas, Rafael crey\u00f3 ver en el rostro de Demi unas l\u00e1grimas cayendo por debajo de sus gafas de sol de marca Gucci. La vio abrir el bolso de piel de serpiente en tonos viol\u00e1ceos y rosados, un \u00faltimo modelo de Dior -pens\u00f3 para s\u00ed el botones, acostumbrado a la clientela m\u00e1s selecta-, y de all\u00ed sac\u00f3 un pa\u00f1uelo blanco bordado en marfil con el que Demi a penas acertaba a secar sus l\u00e1grimas. Fue entonces cuando Rafael, que tantos veranos la consolara por el maltrato del padre. tuvo un mal presentimiento. Y comprendi\u00f3 que algo terrible acaba de pasar para que esa ni\u00f1a que fue capaz de superar una adolescencia y juventud llena de humillaciones paternas hasta convertirse despu\u00e9s en esta mujer adulta cari\u00f1osa y de modales exquisitos, llena de talento y con un gran atractivo sexual, esta vez hubiera llegado a su hotel m\u00e1s herida y tr\u00e9mula que nunca, m\u00e1s perdida y oscura que nunca, m\u00e1s bella y sensual tambi\u00e9n. Y Rafael sab\u00eda la causa de su regreso. Porque Demi ven\u00eda buscando su \u00fanico refugio posible; hasta \u00e9l la llamaban la luz brillante del faro, el vaiv\u00e9n de las olas del mar, el graznido de las gaviotas, y ese olor a sal que distingu\u00eda desde que baj\u00f3 las escaleras del avi\u00f3n. Ven\u00eda a cumplir el destino que las sirenas le susurraban desde hac\u00eda tiempo. Y que con pulso sensible hab\u00eda retratado en sus pinturas al \u00f3leo. Rafael las hab\u00eda visto todas. Y al verla sec\u00e1ndose las l\u00e1grimas a trav\u00e9s de las exquisitas celos\u00edas de oro que formaban la puerta del ascensor, record\u00f3 todas sus pinturas. Y tuvo un mal presentimiento.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono3.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><\/a><\/p>\n<p>?(continuar\u00e1)<\/p>\n<p><em><span style=\"color: #993300;\">Dedicado a Amy Winehouse. A todos los perdedores del juego del amor<\/span>.<\/em><\/p>\n<p><strong>Mar\u00eda del Mar Hermoso<\/strong><br \/>\n<em><span style=\"color: #888888;\">Derechos registrados<\/span><\/em><br \/>\n<em><span style=\"color: #888888;\">Foto:S.O.S.\u00a0Autor PULO.\u00a0 <a href=\"http:\/\/loscuatroelementos.wordpress.com\/\">http:\/\/loscuatroelementos.wordpress.com\/<\/a><\/span><\/em>?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Relato: EL RESTO DE M\u00cd Cap\u00edtulo 1. -\u00bfA nombre de qui\u00e9n est\u00e1 la reserva del hotel, por favor?, pregunt\u00f3 Rafael, el recepcionista, con su voz c\u00e1lida y amable. &#8211; Soy Demi, \u00bfno me recuerdas, Rafael? La se\u00f1orita Demi Otser. 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