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{"id":8424,"date":"2011-10-14T12:00:13","date_gmt":"2011-10-14T10:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=8424"},"modified":"2011-10-12T23:28:21","modified_gmt":"2011-10-12T21:28:21","slug":"conoceras-el-amor-iii-y-iv-por-maria-del-mar-hermoso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/conoceras-el-amor-iii-y-iv-por-maria-del-mar-hermoso\/","title":{"rendered":"Conocer\u00e1s el amor (III y IV). Por Mar\u00eda del Mar Hermoso"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright\" style=\"margin-left: 10px; margin-right: 10px; border: 0px;\" title=\"La gran ola en Kanagawa del pintor Hokusai. \" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/Yukio-Mishima.jpg\" alt=\"Yukio Mishima (Tokio, Jap\u00f3n, 14-1-1925; 25-11-1970) \" hspace=\"10\" \/><\/p>\n<p>Las noticias del terremoto seguido del terrible tsunami que asolaron Jap\u00f3n no la destrozaron tanto como saber que Yuto nunca cogi\u00f3\u00a0el avi\u00f3n rumbo a Berl\u00edn. \u00c9l segu\u00eda en Jap\u00f3n. <em>\u00bfPero por qu\u00e9?<\/em> Sus compa\u00f1eros alemanes la llamaron por tel\u00e9fono al no encontrarlo en la terminal de Berl\u00edn. Tampoco hab\u00edan podido ponerse en contacto con Yuto. Su m\u00f3vil aseguraba estar fuera de servicio.\u00a0La costa noreste japonesa estaba asolada, la central nuclear de Fukushima\u00a0hab\u00eda sido\u00a0da\u00f1ada seriamente, varios trenes bala hab\u00edan desaparecido, miles de viviendas resultaron da\u00f1adas, otros miles de ciudadanos desaparecidos, y de cad\u00e1veres y de evacuados. El mundo parec\u00eda estar acabando. No hab\u00eda lugar donde esconderse y estar a salvo del destino. <em>\u00bfPero por qu\u00e9?, \u00bfpor qu\u00e9 ahora, que\u00a0 por fin estamos juntos, despu\u00e9s de tantos obst\u00e1culos, despu\u00e9s de tanto?&#8230;<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Irene estaba paralizada ante el televisor. Ni siquiera se acord\u00f3 de llamar al trabajo para avisar de que no ir\u00eda. Sus ojos, abiertos por completo, esperaban verle en cada imagen del televisor, en cada rostro, en cada nombre.<\/p>\n<p>Permaneci\u00f3 as\u00ed hasta el d\u00eda siguiente, cuando su hermana entr\u00f3 en la casa con su llave de emergencia, preocupada porque no le hab\u00eda contestado\u00a0ninguna de sus llamadas al m\u00f3vil.<\/p>\n<p>No encontr\u00f3 m\u00e1s que su sombra.<br \/>\nNada m\u00e1s abrir la puerta, not\u00f3 una bocanada de aire rancio; la sensaci\u00f3n de oscuridad llegaba desde el fondo del pasillo. All\u00ed estaba Irene, con los\u00a0 ojos hinchados, la\u00a0cara sonrosada. Sentada en el sof\u00e1 del sal\u00f3n, rodeada de la agenda de contactos laborales ganada a\u00f1o a a\u00f1o, de pa\u00f1uelos de papel usados y tirados al azar, formando bolas arrugadas, todas del mismo tama\u00f1o. El sonido de la tele no parec\u00eda afectarla lo m\u00e1s m\u00ednimo, como tampoco la voz de su hermana. No era m\u00e1s que su sombra.<br \/>\n-Irene, Irene. Por Dios.<br \/>\nNada la importaba m\u00e1s que el sonido del televisor, abierto en el canal 24 Horas.<br \/>\n-Irene, cari\u00f1o, m\u00edrame. Ayer no fuiste a trabajar. Me encontr\u00e9 con tu jefe en el garaje.<br \/>\nEl locutor no ampliaba la informaci\u00f3n. No daban nombres, s\u00f3lo cifras.<br \/>\nSu hermana se agach\u00f3 y la abraz\u00f3.<br \/>\n-Seguro que estar\u00e1 bien. Yuto estar\u00e1 a salvo.<br \/>\n&#8211; No me contesta al m\u00f3vil.<br \/>\nEra lo primero que hab\u00eda podido articular desde las numerosas llamadas telef\u00f3nicas a Jap\u00f3n. Casi todas, con su receptor fuera de cobertura.<br \/>\n-No te pongas en lo peor, Irene. Ten fe.<br \/>\nGimi\u00f3 y gimi\u00f3 durante casi una hora, con las l\u00e1grimas cayendo por las mejillas, mezcl\u00e1ndose con sus guedejas rubias. No hab\u00eda tomado m\u00e1s que caf\u00e9 en las \u00faltimas 24 horas.<br \/>\n-\u00bfPor qu\u00e9 no te duchas? T\u00fa siempre has dicho que una ducha cura el mayor de los males.<br \/>\nIrene se levant\u00f3 a duras penas. Su hermana siempre hab\u00eda tenido un extra\u00f1o poder sobre ella: el de hacerla levantarse tras la ca\u00edda. Fue lentamente hasta el cuarto de ba\u00f1o, sac\u00f3 varias toallas limpias, de colores c\u00e1lidos\u00a0(<em>Me recuerdan a mi madre, cuando me abrazaba con sus batas de estos colores; me siento protegida, <\/em>hab\u00eda dicho al comprarlas en Tokio Midtown\u00a0unas semanas antes, mientras Yuto la observaba ri\u00e9ndose, <em>T\u00fa crees en el karma, Irene, ja, ja, ja<\/em>). El agua empez\u00f3 a caer sobre sus hombros cansados\u00a0 a la vez que una brisa fresca entraba por las ventanas de todas las habitaciones, inundado la casa de la luz radiante de M\u00e1laga. En la cocina, su hermana encend\u00eda la radio mientras preparaba algo de comer.<\/p>\n<p>Al salir de la ducha, not\u00f3 el olor a sal\u00a0 marina entrando por la ventana del pasillo. <em>Mmmmmmmm.<\/em> Pero no tuvo m\u00e1s que un minuto de descanso. De nuevo, el dolor. <em>Yuto, Yuto&#8230;<\/em>\u00a0<\/p>\n<p><em>&#8211;<\/em>Irene, ven. Te he preparado una tortilla de queso Philadelphia. Te sentar\u00e1 bien.<\/p>\n<p>Irene se arrastr\u00f3 como pudo hasta la cocina.<\/p>\n<p>-Todo saldr\u00e1 bien, ya lo ver\u00e1s. Nos pondremos en contacto con la embajada y con la universidad de Tokio.<\/p>\n<p>Comi\u00f3 lentamente, intentando valorar cada bocado como el \u00faltimo de su vida, como si retrasar el final de su tortilla conllevara evitar una gran tragedia. Iba a levantar el\u00a0 vaso de zumo de mango reci\u00e9n exprimido, su favorito, cuando\u00a0el m\u00f3vil son\u00f3 desde el sal\u00f3n. La melod\u00eda de Paul Carrack, <em>Behind those eyes of blue<\/em>, la avisaba de que al otro lado de la l\u00ednea la esperaba Yuto.<br \/>\n(continuar\u00e1)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono9.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Mar\u00eda del Mar Hermoso<\/strong><br \/>\n<em><span style=\"color: #888888;\">Derechos registrados<\/span><\/em><br \/>\n<em><span style=\"color: #888888;\">Foto: Yukio Mishima (Tokio, Jap\u00f3n, 14-1-1925; 25-11-1970)<br \/>\n<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las noticias del terremoto seguido del terrible tsunami que asolaron Jap\u00f3n no la destrozaron tanto como saber que Yuto nunca cogi\u00f3\u00a0el avi\u00f3n rumbo a Berl\u00edn. \u00c9l segu\u00eda en Jap\u00f3n. \u00bfPero por qu\u00e9? 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