<br />
<b>Warning</b>:  Constant WP_DEFAULT_THEME already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>24</b><br />
<br />
<b>Warning</b>:  Constant ABSPATH already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>32</b><br />
{"id":81,"date":"2006-01-29T20:50:05","date_gmt":"2006-01-29T18:50:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=81"},"modified":"2006-01-29T20:50:05","modified_gmt":"2006-01-29T18:50:05","slug":"las-madres-que-duelen-por-angeles-morales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/las-madres-que-duelen-por-angeles-morales\/","title":{"rendered":"Las Madres que duelen. Por \u00c1ngeles Morales"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\" https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/irinaop.jpg\" alt=\"Irina=\"right\"\/><br \/>\nNada.<br \/>\nPor m\u00e1s que lo intento permanezco fr\u00eda, como una pescadilla reci\u00e9n arrancada de las aguas.<br \/>\nMientras, ella se agita, con los p\u00e1rpados a medio cerrar, ocultando unos ojos que ya no est\u00e1n, que miran el interior de su alma muerta.<br \/>\nNada.<br \/>\nQuiero sentir l\u00e1stima y no hago sino re\u00edrme muy quedo, encerrando la desverg\u00fcenza en mi garganta donde la impostura me acaricia con dedos viscosos, como de monstruo centenario.<br \/>\nNada<br \/>\nMe hago el firme prop\u00f3sito de amarla y acaba por conquistarme  un odio que conozco, que se viste de azul  para las ocasiones como \u00e9stas, tan funestas, tan celebradas por otros.<br \/>\nNada<br \/>\nElla contin\u00faa convulsion\u00e1ndose y yo me agito de impaciencia, mirando todos los relojes ciegos que se detienen en mu\u00f1ecas anchas, como la de ella y que ahora contemplo con mayor claridad cuando sus brazos intentan dibujar en el aire un abrazo que de inmediato se estrella contra  las baldosas sucias  del suelo.<br \/>\nNada<br \/>\nLa miro y me reconozco su enemiga. Y quiero marcharme dej\u00e1ndola sola, con aquella desconocida que la asiste sol\u00edcita, vestida de m\u00e9dico, y que me dice en silencio: \u201cQu\u00e9 hija de puta\u201d. S\u00ed, eso es exactamente lo que disparan sus ojos claros y calmos.<br \/>\nNada<br \/>\nEsbozo una sonrisa que se hiela en mis labios rojos y espero a que la representaci\u00f3n finalice.<br \/>\nLa boca de ella tiembla, sacudida por todos los episodios terribles de ayer. Parece querer pedirme perd\u00f3n, pero yo finjo no entender su lenguaje disparatado y la miro extra\u00f1ada, con el ce\u00f1o fruncido, encarcelando la cabeza en mis hombros desde donde contemplo la ca\u00edda del tel\u00f3n.<br \/>\nNada.<br \/>\nNo hay aplausos, ni ramos de flores marchitas.<br \/>\nElla se incorpora y me mira. Mis ojos rehuyen los suyos y chasqueo la lengua en un intento de quitarle importancia a la vida. Y salimos juntas, y hablamos atropelladamente, cada una encerrada en su propia soledad, dos idiotas participando en un duelo in\u00fatil.<br \/>\nNada<br \/>\nEn el bar m\u00e1s pr\u00f3ximo, ella pide un bocadillo.<br \/>\nYo la observo comer.<br \/>\nSu boca chiquita se abre desmesuradamente para atrapar un trozo de carne que se escapa de un pan blanco, grasiento. Se me antoja de pronto un animal reci\u00e9n parido. Y algo parecido a la ternura comienza a merodear por el interior  de mi est\u00f3mago vac\u00edo. La espanto de un manotazo que sin querer acabo de propinar a la mesa. Ella sonr\u00ede, dulcemente. Siempre sonr\u00ede cuando ingiere carne muerta.<br \/>\nNada<br \/>\nNo se sacia de nada.<br \/>\nBebe coca-cola a grandes sorbos, con un brazo en cabestrillo, herida de irracionalidad.<br \/>\nLa punta de su zapato roza accidentalmente mi pierna y yo me enervo en el asiento mientras no dejo de mirar el bocadillo abandonado sobre la bandeja. En silencio, me dejo acariciar por el fin que no vendr\u00e1.<br \/>\nNada.<br \/>\nLlegan en tropel mujeres hambrientas que ignoran con exquisitez los lazos que las unen.<br \/>\nSe sientan junto a nosotras. Ella las reconoce. Lucen brazos en cabestrillo y abren sus bocas chiquitas  en presencia de unas hijas que nunca est\u00e1n.<br \/>\nNada<br \/>\nHurgo en mis bolsillos y no hallo m\u00e1s que un abismo en billetes de cinco.<br \/>\nLos deposito sobre la mesa y ella los plancha con sus manos amplias, de campo est\u00e9ril. Despu\u00e9s saca de su cartera un fajo que me extiende a escondidas, con la complicidad de una asesina. Yo me dejo matar de indiferencia.<br \/>\nUn ruido salido de dentro zumba en mis o\u00eddos insistentemente. Es la voz callada de la mujer sol\u00edcita vestida de m\u00e9dico que repite como en un credo \u201cQu\u00e9 hija de puta\u201d<br \/>\n<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/trytita.jpg\" align=\"right\" \/><br \/>\n<strong><em>\u00c1ngeles Morales<\/em><\/strong><br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/las-madres-que-duelen-por-angeles-morales\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-81","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}