<br />
<b>Warning</b>:  Constant WP_DEFAULT_THEME already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>24</b><br />
<br />
<b>Warning</b>:  Constant ABSPATH already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>32</b><br />
{"id":7861,"date":"2011-08-04T12:00:42","date_gmt":"2011-08-04T10:00:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=7861"},"modified":"2011-08-03T12:27:50","modified_gmt":"2011-08-03T10:27:50","slug":"techo-de-cristal-por-carmen-posadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/techo-de-cristal-por-carmen-posadas\/","title":{"rendered":"Techo de cristal. Por Carmen Posadas"},"content":{"rendered":"<p>?<img decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/CarmenPosadas2009.jpg\" alt=\"Carmen Posadas\" hspace=\"10\" \/><br \/>\nHasta ahora me hab\u00eda resistido a hablar de ese dilema femenino que se ha dado en llamar el techo de cristal. Me refiero a la invisible barrera que impide que las mujeres alcancen las metas profesionales para las que est\u00e1n capacitadas. El car\u00e1cter de invisibilidad, seg\u00fan leo en un texto sobre el tema, \u00abviene dado por el hecho de que no existen leyes, ni dispositivos sociales ni c\u00f3digos visibles que impongan a las mujeres semejante limitaci\u00f3n\u00bb. Sin embargo, algo ocurre para que, a pesar de que el n\u00famero de universitarias supera con creces el de universitarios, pese a que las notas de las chicas suelen ser mejores que las de los chicos y est\u00e1n consideradas trabajadoras mejores y m\u00e1s responsables que ellos, a los m\u00e1ximos puestos ejecutivos solo llegue del uno al tres por ciento de las mujeres. Otras cifras son igualmente desalentadoras. Hablan de que la diferencia salarial entre unas y otros es de un diez a un treinta por ciento menor, a pesar de que las mujeres trabajan m\u00e1s que los hombres en casi todos los pa\u00edses. Si, como digo, hasta ahora me hab\u00eda resistido a hablar de esta inquietante cuesti\u00f3n, no es porque me parezca balad\u00ed, muy al contrario. La raz\u00f3n es que no estoy de acuerdo con el diagn\u00f3stico que hacen las propias mujeres del porqu\u00e9 de este fen\u00f3meno. Por lo general suelen atribuir las causas a razones tales como que las estructuras de las empresas son jer\u00e1rquicas, con hombres ocupando casi todos los puestos y eligiendo, por ende, a otros hombres para trabajar junto a ellos. Hablan tambi\u00e9n (y esto s\u00ed que asombra) de que el hecho de que nosotras seamos m\u00e1s afectivas \u00abpuede entrar en contraposici\u00f3n con el mundo masculino, donde los v\u00ednculos humanos se caracterizan por la racionalidad y con afectos puestos en juego mediante emociones fr\u00edas, esto es, menos intensas, m\u00e1s indiferentes\u00bb. Algo que es tanto como decir que somos unas hist\u00e9ricas y neur\u00f3ticas en el trabajo. Otras de las razones que aducen y con las que no comulgo tampoco es que las mujeres -tememos- ocupar posiciones de poder. Algo as\u00ed afirmaba nada menos que Simone de Beauvoir en una frase que Vargas Llosa recordaba en estas p\u00e1ginas hace solo unas semanas. Seg\u00fan ella, nosotras deseamos ser discriminadas porque en la discriminaci\u00f3n encontramos alg\u00fan tipo de comodidad que nos exonera de la responsabilidad de ser libres e independientes. Yo creo que esta aseveraci\u00f3n tal vez fuera cierta a mediados del siglo pasado con m\u00e1s de la mitad de las mujeres sin preparaci\u00f3n para ganarse la vida, pero no lo es ahora, sesenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, por fortuna, de modo que habr\u00e1 que buscar la explicaci\u00f3n en otro lado. A mi modo de ver, el problema radica en algo tan elemental como nuestro orden de prioridades, en lo que estamos dispuestas a sacrificar y en lo que es intocable. Y eso tan innegociable tiene un nombre que no es -matrimonio- ni -estatus- ni ninguna de las zarandajas romanticonas que se nos atribuyen, sino simplemente -maternidad-. Eso explica, por ejemplo, por qu\u00e9 hay m\u00e1s universitarias que universitarios y por qu\u00e9 las mujeres trabajan mucho mejor que los hombres durante los primeros a\u00f1os de su vida laboral. Mientras la prioridad es estudiar y trabajar somos las mejores. La complicaci\u00f3n viene luego, cuando el reloj biol\u00f3gico empieza a se\u00f1alar que ha llegado la hora de tener hijos. Entonces, ya no hay puestazo de campanillas que valga, ni consejo ni bonus millonario. Todo pasa a un segundo plano si interfiere con el deseo de ser madre y ocuparse de los hijos. Por eso creo que todos los esfuerzos que se realicen para acabar con el famoso techo de cristal tienen que ir dirigidos hacia la conciliaci\u00f3n. Y eso no significa, como muchos piensan, dar la posibilidad de trabajar menos horas por menos dinero, lo que inevitablemente nos convierte en trabajadoras de segunda clase. Significa, por ejemplo, racionalizar los horarios para que una mujer pueda trabajar las ocho horas de rigor y no llegar a su casa a las diez de la noche. Algo tan sencillo y evidente, pero dif\u00edcil de conseguir, porque las inercias son siempre complicadas. Algo, por cierto, que nadie nos va a conceder si nosotras no luchamos por ello.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/trytitaP.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Carmen Posadas<\/strong><br \/>\nFuente: <a href=\"http:\/\/xlsemanal.finanzas.com\/web\/firma.php?id_edicion=6547&amp;id_firma=14212\" target=\"_blank\">XL Semanal<\/a><br \/>\n<a title=\"Carmen Posadas\" href=\"http:\/\/www.carmenposadas.net\/index.php\" target=\"_blank\">P\u00e1gina Web de la autora.<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>? Hasta ahora me hab\u00eda resistido a hablar de ese dilema femenino que se ha dado en llamar el techo de cristal. Me refiero a la invisible barrera que impide que las mujeres alcancen las metas profesionales para las que est\u00e1n capacitadas. El car\u00e1cter de invisibilidad, seg\u00fan leo en un texto sobre el tema, \u00abviene dado por el hecho de que no existen leyes, ni dispositivos sociales ni c\u00f3digos visibles que impongan a las mujeres semejante limitaci\u00f3n\u00bb. Sin embargo, algo ocurre para que, a pesar de que el n\u00famero de universitarias supera con creces el de universitarios, pese a que&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/techo-de-cristal-por-carmen-posadas\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7861","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7861","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7861"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7861\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7861"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7861"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7861"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}