<br />
<b>Warning</b>:  Constant WP_DEFAULT_THEME already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>24</b><br />
<br />
<b>Warning</b>:  Constant ABSPATH already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>32</b><br />
{"id":7024,"date":"2011-04-22T00:00:50","date_gmt":"2011-04-21T22:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=7024"},"modified":"2011-04-20T20:13:05","modified_gmt":"2011-04-20T18:13:05","slug":"alegria-artificial-por-agustin-azcona-hernandez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/alegria-artificial-por-agustin-azcona-hernandez\/","title":{"rendered":"Alegr\u00eda artificial. Por Agust\u00edn Azcona Hern\u00e1ndez"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/alegriaartificial-Azcona.jpg\" alt=\"\" hspace=\"20\" \/><\/p>\n<p>I<\/p>\n<p>Susana y Andr\u00e9s viven con sus dos hijos en un peque\u00f1o departamento de la Unidad Habitacional Santa F\u00e9, al poniente de la ciudad de M\u00e9xico.\u00a0Susana se embaraz\u00f3 cuando ten\u00eda diecisiete a\u00f1os, por lo que Andr\u00e9s, de dieciocho,\u00a0tuvo que dejar sus estudios de ingenier\u00eda para ingresar a un taller mec\u00e1nico, en donde recibe el salario m\u00ednimo. Al principio pens\u00f3 que podr\u00eda trabajar y estudiar al mismo tiempo, de hecho as\u00ed lo hizo por varios meses. Despu\u00e9s dej\u00f3 definitivamente sus estudios, convencido de que no pod\u00eda combinar las desveladas y enfermedades de su hijo con su carrera. La llegada de su hijo menor termin\u00f3 por sepultar el sue\u00f1o de ser alg\u00fan d\u00eda un exitoso profesionista.<\/p>\n<p>El departamento en donde viven es propiedad de los abuelos de Susana, y forma parte de una enorme unidad habitacional, inaugurada a finales de los 50\u2019s, antes de que la crisis econ\u00f3mica arreciera. En aquel momento fue presentada como el nuevo modelo de convivencia y contaba con varias escuelas, grandes jardines, canchas deportivas, una cl\u00ednica de salud, un centro comercial, un teatro, etc. Con el paso del tiempo y la falta de mantenimiento, el lugar se fue convirtiendo en una enorme construcci\u00f3n despersonalizada y con problemas de narcomenudeo.<\/p>\n<p>Susana y Andr\u00e9s se casaron muy enamorados. Despu\u00e9s, con la llegada de su segundo hijo, las cosas empezaron a cambiar. Todo se fue convirtiendo en una rutina. La falta de dinero, los apuros econ\u00f3micos, fueron liquidando la relaci\u00f3n de pareja. Actualmente, aparte de laborar en el taller mec\u00e1nico, Andr\u00e9s trabaja los fines de semana de mesero; se ha refugiado en el alcohol y constantemente duerme fuera de casa. Sus compa\u00f1eros de trabajo han descubierto que despu\u00e9s de varias copas Andr\u00e9s se convierte en un borracho impertinente y agresivo.<\/p>\n<p>Los hijos de Susana y Andr\u00e9s no conocen el mar, s\u00f3lo lo han visto en la televisi\u00f3n, as\u00ed que cuando se enteraron de que se inaugurar\u00edan las playas artificiales, entusiasmados, pidieron que los llevaran a pasar sus vacaciones de Semana Santa en el \u201cmar de la Ciudad de M\u00e9xico\u201d. Al escuchar esto Susana guard\u00f3 silencio y desvi\u00f3 la mirada hacia la ventana, recordando que no contaba con dinero suficiente ni para llevarlos a un balneario.<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana previa a la Semana Santa, mientras enjabonada los trastes del desayuno, Susana detuvo la mirada en la humedad de las paredes, la fuga de agua en la tuber\u00eda del ba\u00f1o y las marcas de los constantes corto circuitos provocados por la mala calidad de los materiales usados en la instalaci\u00f3n el\u00e9ctrica del departamento. En la televisi\u00f3n informaban que cerca de 30 mil ni\u00f1os y ni\u00f1as mexicanos cooperan con grupos criminales y que los ni\u00f1os en edad escolar est\u00e1n en riesgo, ante el desempleo futuro, de terminar trabajando como sicarios para alg\u00fan c\u00e1rtel de la droga. En ese instante, Susana decidi\u00f3 que cumplir\u00eda el deseo de sus peque\u00f1os de conocer las playas artificiales.<\/p>\n<p>Lo coment\u00f3 con Andr\u00e9s, quien sin entusiasmo le contest\u00f3 que har\u00eda lo que ella quisiera.<\/p>\n<p>Susana hizo los preparativos desde el jueves. Tendr\u00eda que llegar sola con sus hijos porque Andr\u00e9s por \u201cmotivos de trabajo\u201d la alcanzar\u00eda mas tarde. Adem\u00e1s, deber\u00eda enfrentar sola el traslado de los ni\u00f1os a la playa m\u00e1s cercana. Y es que por cuestiones pol\u00edticas, en su delegaci\u00f3n (que es de otro partido pol\u00edtico) no instalaron playas artificiales: para llegar a la m\u00e1s cercana tendr\u00eda que tomar dos autobuses para estar lo m\u00e1s temprano posible y alcanzar un buen lugar.<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>A las dos de la tarde, en la Playa artificial de Azcapotzalco, Susana no soporta el calor. Las cuatro albercas son cloradas tres veces al d\u00eda para mantenerlas de regular\u00a0calidad. El agua a estas alturas toma un color verdoso. Las autoridades han tra\u00eddo arena y palmeras de Acapulco y hay un grupo musical contratado para amenizar: tocan las canciones de los gruperos de moda. Fue enviado por el sindicato de m\u00fasicos y a la menor oportunidad agradece a trav\u00e9s de los micr\u00f3fonos a las autoridades que se preocupan por el bienestar de sus habitantes. Algunas parejas empiezan a bailar. A un lado, en un improvisado arenero, dos delgadas edecanes promocionan art\u00edculos para cuidar la piel de los rayos ultravioletas. Hacen concursos y regalan peque\u00f1os obsequios.\u00a0Susana vigila de cerca, ya en la alberca, a su hijo Erik quien con su traje de ba\u00f1o y goggles se zambulle en medio de ni\u00f1os y adolescentes. A pesar de que est\u00e1 prohibido entrar al agua sin traje de ba\u00f1o, algunos peque\u00f1os\u00a0ingresan con ropa interior, que una vez mojada se les cuelga y\u00a0deja ver sus nalgas y miembros encogidos. La organizaci\u00f3n corre a cargo de malhumorados empleados de gobierno que fueron obligaron a asistir con la amenaza de no renovar sus contratos. Sus instrucciones son claras para todos los ba\u00f1istas: solamente pueden permanecer dentro de las albercas 30 minutos, pasado ese tiempo tienen que salir y ceder su lugar a los que est\u00e1n formados esperando en la fila. Los ni\u00f1os lucen sonrientes,\u00a0sin preocuparse de los empujones o de que haya poco espacio. Muy a su manera disfrutan de la simulada playa que les han construido.<\/p>\n<p>A las tres de la tarde, Andr\u00e9s todav\u00eda no llega. En la entrada del deportivo mucha gente todav\u00eda hace fila para entrar. A las seis, cuando la playa est\u00e1 a punto de cerrar, Susana recibe un mensaje en el que le indica que\u00a0ya no llegar\u00e1. Como una met\u00e1fora de lo que ha sido su vida en estos \u00faltimos a\u00f1os, tendr\u00e1 que iniciar el viaje de regreso nuevamente sola.<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>Susana es de los millones de mexicanos que viven esperanzados en que algo suceda. Algo que cambie el destino de lo que actualmente est\u00e1n viviendo: el narcotr\u00e1fico, los secuestros, las ejecuciones. Los mexicanos no son indiferentes a lo que pasa. M\u00e1s que otra cosa, est\u00e1n obligados a contender con una clase pol\u00edtica hambrienta, un grupo empresarial voraz, un sistema informativo que los avasalla. Los mexicanos viven esperando algo que no se puede a\u00fan definir, que no se parece a un milagro, pero que esperan venga a remediar sus maltrechas alegr\u00edas, que redefina el paso de los siguientes a\u00f1os. En esa expectativa est\u00e1 un mejor panorama para las mujeres, los j\u00f3venes, los viejos y, por supuesto, los ni\u00f1os, que por el momento tienen que conformarse con alegr\u00edas artificialmente\u00a0construidas.<\/p>\n<p><strong>Agust\u00edn Azcona Hern\u00e1ndez<\/strong><\/p>\n<p>(Ciudad de M\u00e9xico, 1967) es soci\u00f3logo y redactor. Egresado de la carrera de Sociolog\u00eda por parte de la UNAM.\u00a0Ha colaborado en algunas revistas literarias como Molino de Letras, Punto en L\u00ednea y Letralia.M\u00e9xico &#8211; Abril 2011<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I Susana y Andr\u00e9s viven con sus dos hijos en un peque\u00f1o departamento de la Unidad Habitacional Santa F\u00e9, al poniente de la ciudad de M\u00e9xico.\u00a0Susana se embaraz\u00f3 cuando ten\u00eda diecisiete a\u00f1os, por lo que Andr\u00e9s, de dieciocho,\u00a0tuvo que dejar sus estudios de ingenier\u00eda para ingresar a un taller mec\u00e1nico, en donde recibe el salario m\u00ednimo. Al principio pens\u00f3 que podr\u00eda trabajar y estudiar al mismo tiempo, de hecho as\u00ed lo hizo por varios meses. Despu\u00e9s dej\u00f3 definitivamente sus estudios, convencido de que no pod\u00eda combinar las desveladas y enfermedades de su hijo con su carrera. La llegada de su&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/alegria-artificial-por-agustin-azcona-hernandez\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-7024","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7024","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7024"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7024\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7024"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7024"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7024"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}