{"id":677,"date":"2009-02-16T00:00:24","date_gmt":"2009-02-15T23:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=677"},"modified":"2009-02-14T10:25:07","modified_gmt":"2009-02-14T09:25:07","slug":"la-muneca-obstinada-por-nina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/la-muneca-obstinada-por-nina\/","title":{"rendered":"La mu\u00f1eca obstinada. Por NINA"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/munecasostenida.jpg\"align=\"left\" hspace=\"20\"  \/><br \/\nDe no ser por aquella gripe, casi curada ya, yo deb\u00eda estar en el colegio aquel d\u00eda, y nada habr\u00eda sucedido. Fastidiada por el aburrimiento, no lo suficientemente repuesta para levantarme, ni lo bastante enferma para matar el tiempo dormitando por la modorra de la fiebre, agarr\u00e9 una mu\u00f1eca que alg\u00fan insensato hab\u00eda dejado a mi alcance. Era un juguete pasado de moda, hecha de un pl\u00e1stico algo duro, demasiado r\u00edgido, de un color m\u00e1s terroso que rosado. No me gustaba su vestido, ni su cara. No hablaba, no cantaba, no ten\u00eda ninguna gracia especial. S\u00f3lo que, al colocarla en posici\u00f3n vertical, abr\u00eda los ojos, y los cerraba al acostarla. Incrustado en la tripa, ten\u00eda un armatoste que, al balancearla, imitaba una especie de lloro rudimentario. La mir\u00e9 sin saber muy bien qu\u00e9 hacer con ella y, al moverla, cerr\u00f3 un poco los p\u00e1rpados. Durante un instante, un reflejo de luz dio un extra\u00f1o aire de inteligencia a su mirada y, al fijarme detenidamente, tuve el convencimiento de que estaba viva. \u201cHabla\u201d -le dije- , y ella mantuvo un silencio que, de pronto, me pareci\u00f3 desafiante. \u201cPuedes hablar, lo s\u00e9\u201d -insist\u00ed- pero ella, terca, continu\u00f3 callada mientras yo empezaba a impacientarme. \u201cHabla... habla\u201d... y ella me sostuvo la mirada como para mostrar su firme negativa a obedecerme. La agit\u00e9, pero s\u00f3lo sirvi\u00f3 para que entornara los ojos, desde\u00f1osa y burlona. Me enfurec\u00ed, y volv\u00ed a repetirle: \u201c<strong>H\u00e1blame<\/strong>: te digo que me hables\u201d. Nada: continuaba impasible, intentando enga\u00f1arme, y mi enfado creci\u00f3 de tal manera al no obtener respuesta, que comenc\u00e9 a zarandearla con sa\u00f1a, cada vez m\u00e1s rabiosa. La c\u00f3lera apenas me dejaba respirar, y creci\u00f3 mucho m\u00e1s cuando el sonido de su tripa acab\u00f3 pareci\u00e9ndose a una insufrible y despectiva carcajada. Desquiciada, la sacud\u00ed con violencia hasta romperla. Sus brazos y sus piernas quedaron apenas suspendidos de unas tiras de goma parduscas y arrugadas, y yo me apresur\u00e9 a esconderla debajo de la cama. <\/p>\n<p>No recuerdo que nadie preguntara c\u00f3mo se hab\u00eda roto, y nadie me ri\u00f1\u00f3, pero, mucho despu\u00e9s, comprend\u00ed que el hecho de atribuirle cualidades humanas, de reconocerle sentimientos, inteligencia, y voluntad; la certeza de que pose\u00eda el don del pensamiento, me convierte&#8230; s\u00ed&#8230; yo estaba entonces en el parvulario. Lo confieso: soy la asesina m\u00e1s joven de la Historia.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono9.jpg\" border=\"0\"align=\"right\" \/\n\n<em><strong>Nina<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/la-muneca-obstinada-por-nina\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-677","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-microtextos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/677","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=677"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/677\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=677"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=677"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=677"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}