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{"id":614,"date":"2008-11-30T00:00:43","date_gmt":"2008-11-29T23:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=614"},"modified":"2008-11-30T00:00:43","modified_gmt":"2008-11-29T23:00:43","slug":"el-nuevo-%e2%80%9cceniciento%e2%80%9d-por-mercedes-martin-alfaya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-nuevo-%e2%80%9cceniciento%e2%80%9d-por-mercedes-martin-alfaya\/","title":{"rendered":"El nuevo \u201cCeniciento\u201d. Por Mercedes Mart\u00edn Alfaya"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" hspace=\"20\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/ceniciento-Merce.jpg\" align=\"left\" border=\"0\"  \/><\/p>\n<p>Hab\u00eda una vez un libro que nunca hab\u00eda salido de la Biblioteca. Era un libro al que nadie prestaba atenci\u00f3n. Todos los d\u00edas, el pobre libro ve\u00eda como los usuarios entraban en la sala, ocupaban sus mesas de estudio, consultaban otros libros, buscaban revistas, boletines, novelas, pel\u00edculas de pr\u00e9stamo y todo eso que hacen los usuarios en las Bibliotecas; pero nadie reparaba en \u00e9l. Bueno s\u00ed, el bibliotecario, de vez en cuando, le empujaba el <em>culillo<\/em> para alinearlo en su estante o le cambiaba la signatura topogr\u00e1fica por otra m\u00e1s reciente y moderna. El caso es que el libro, sin comprender que s\u00f3lo era eso: un libro, sent\u00eda unas ganas enormes de viajar. Y, claro, a menos que alguien se lo llevara consigo, parec\u00eda poco probable que cumpliera su sue\u00f1o.<br \/>\nUn d\u00eda, nuestro libro escuch\u00f3 decir a una de las empleadas de la biblioteca que se iba de vacaciones a Viena y que se llevar\u00eda un libro para el trayecto en tren. Nuestro protagonista, enseguida asom\u00f3 otra vez el <em>culillo<\/em> para sobresalir un poco del resto, a ver si hab\u00eda suerte y era el elegido. Como las personas, a veces, nos guiamos por estas \u201cfacilidades\u201d que nos brinda la casualidad, pues Estrella, la empleada de la biblioteca, lo tuvo f\u00e1cil.<br \/>\n-\u00c9ste. Me llevar\u00e9 este que parece con ganas de acompa\u00f1arme, jajajjaja\u201d \u2013brome\u00f3.<br \/>\nEl libro viaj\u00f3 en la mochila de Estrella hasta Viena y all\u00ed, nada m\u00e1s llegar, Estrella sufri\u00f3 un imprevisto percance: le robaron la mochila.<br \/>\nAl parecer, el ladr\u00f3n se apropi\u00f3 de todo aquello que le pareci\u00f3 de valor y luego se deshizo del saco-mochila y del libro. Alguien, que pasaba por all\u00ed, al ver un libro lo recogi\u00f3 del suelo y lo abri\u00f3. Enseguida se dio cuenta que el libro estaba escrito en espa\u00f1ol. Mir\u00f3 hacia un lado&#8230;, luego hacia otro&#8230; y descubri\u00f3 un autob\u00fas de turistas espa\u00f1oles al otro lado de la calle. El hombre se acerc\u00f3 y trat\u00f3 de explicarles que hab\u00eda encontrado el libro y que, seguramente, pertenec\u00eda a alguien de Espa\u00f1a.<br \/>\nRafael, uno de los pasajeros que hablaba alem\u00e1n, le dio las gracias y se qued\u00f3 con el libro para entregarlo en alguna Biblioteca espa\u00f1ola ( Rafael era cordob\u00e9s; de mi tierra).<br \/>\nCuando lleg\u00f3 a C\u00f3rdoba, Rafael, nuestro \u201cmensajero\u201d entreg\u00f3 el libro en una de las Bibliotecas de la ciudad y el empleado comprob\u00f3 que el libro pertenec\u00eda a otra biblioteca andaluza; en concreto, a la Biblioteca Municipal \u00abAntonio de Hilaria\u00bb, en Rinc\u00f3n de la Victoria (M\u00e1laga) a donde fue trasladado el libro.<br \/>\nTo\u00f1i, la directora de la Biblioteca malague\u00f1a, una mujer encantadora y comprometida con su trabajo, al recibir el libro y escuchar las peripecias viajeras de aquel ejemplar, se emocion\u00f3 tanto que no dud\u00f3 en habilitar un lugar privilegiado en la sala de lectura para colocarlo como homenaje a tan curiosa y arriesgada haza\u00f1a. Desde entonces, el libro al que nadie prestaba atenci\u00f3n, se ha convertido en una reliquia a la vista de todo el mundo. Y no hay d\u00eda en el que la vitrina donde se expone, no se vea rodeada de gente interesada en conocer la historia viajera de aquel libro al que, de vez en cuando, le sube el colorcillo de rubor al sentirse protagonista de toda una Biblioteca Municipal, de la que hab\u00eda sido el \u201cceniciento\u201d hasta hac\u00eda bien poco.<br \/>\nLo que nadie sabe es que los libros tambi\u00e9n cuentan con su hada madrina; que en este caso, tiene nombre (cari\u00f1oso) de mujer: <strong>To\u00f1i <\/strong><\/p>\n<p>Acabo de enterarme que le han colocado un cartelito al libro, que dice: \u201cHe vuelto a casa solito desde Viena\u201d.<\/p>\n<p><em><strong>Texto y foto: Mercedes Mart\u00edn Alfaya <\/strong><\/em><br \/>\n<a href=\"http:\/\/mercedesmartinalfaya.blogspot.com\/\"> Blog de la autora. <\/a><br \/>\n<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono5.jpg\" align=\"right\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hab\u00eda una vez un libro que nunca hab\u00eda salido de la Biblioteca. Era un libro al que nadie prestaba atenci\u00f3n. Todos los d\u00edas, el pobre libro ve\u00eda como los usuarios entraban en la sala, ocupaban sus mesas de estudio, consultaban otros libros, buscaban revistas, boletines, novelas, pel\u00edculas de pr\u00e9stamo y todo eso que hacen los usuarios en las Bibliotecas; pero nadie reparaba en \u00e9l. Bueno s\u00ed, el bibliotecario, de vez en cuando, le empujaba el culillo para alinearlo en su estante o le cambiaba la signatura topogr\u00e1fica por otra m\u00e1s reciente y moderna. El caso es que el libro, sin&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-nuevo-%e2%80%9cceniciento%e2%80%9d-por-mercedes-martin-alfaya\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-614","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/614","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=614"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/614\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}