{"id":569,"date":"2008-10-17T00:29:01","date_gmt":"2008-10-16T22:29:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=569"},"modified":"2008-10-17T00:29:01","modified_gmt":"2008-10-16T22:29:01","slug":"el-libro-por-felisa-moreno-ortega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-libro-por-felisa-moreno-ortega\/","title":{"rendered":"El libro. Por Felisa Moreno Ortega"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" hspace=\"20\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/LibroFelisa.jpg\" align=\"right\" border=\"0\"  \/><\/p>\n<p>Se puso la chaqueta, descolg\u00e1ndola de la percha, dejada adrede fuera del armario para mantenerla a salvo de las arrugas ya que hac\u00eda d\u00edas que \u00e9ste se hab\u00eda convertido en un pozo sin fondo donde las prendas luchaban por hacerse un hueco. Apur\u00f3 el caf\u00e9 y dej\u00f3 la taza sobre la mesita, si estuviera all\u00ed Silvia le habr\u00eda rega\u00f1ado, pero hacia mucho tiempo que ella se march\u00f3 y Luis no se preocupaba mucho por el cuidado de la casa. <\/p>\n<p>Esa fue una de sus primeras p\u00e9rdidas, el abandono de la mujer que le hab\u00eda acompa\u00f1ado durante m\u00e1s de diez a\u00f1os. Despu\u00e9s fueron los amigos los que evitaban su compa\u00f1\u00eda, con excusas cada vez m\u00e1s absurdas. La asistenta tambi\u00e9n se march\u00f3, desde entonces gustaba de mantener la casa en penumbra, as\u00ed no ve\u00eda el polvo que se iba acumulando en los muebles.<\/p>\n<p>Pasaba d\u00edas enteros sin hablar con nadie, sobre todo los fines de semana, que los dedicaba por entero a la lectura de aquel libro. Silvia dec\u00eda que era la causa de su cambio de humor, desde que lleg\u00f3 a sus manos aquel antiguo ejemplar de tapas de cuero y folios amarillentos, pasaba horas y horas enfrascado en su lectura, acompa\u00f1ado de su inseparable taza de caf\u00e9. <\/p>\n<p>Realmente su humor se agri\u00f3, nunca ten\u00eda ganas de salir, de estar con los amigos, de hacer el amor con Silvia, s\u00f3lo era feliz cuando ten\u00eda el extra\u00f1o libro entre sus manos. Jam\u00e1s dejaba que nadie lo tocara, ni coment\u00f3 cual era su contenido, lo custodiaba como si fuera una joya, una obra de arte que pudiera deshacerse con un simple roce.<\/p>\n<p>Estaba empezando a descuidar su trabajo de editor, pues cada vez le costaba m\u00e1s concentrarse en cualquier lectura que no fuera la de aquellas l\u00edneas imposibles. Las palabras no iban en l\u00ednea recta sino que formaban figuras de todo tipo, espirales conc\u00e9ntricas, hex\u00e1gonos y otra figuras geom\u00e9tricas.  Las frases parec\u00edan incongruentes, pero no tard\u00f3 en encontrarles sentido, una vez que consegu\u00eda ponerlas en l\u00ednea recta, s\u00f3lo hab\u00eda que leer las palabras de derecha a izquierda. De esta forma el texto adquir\u00eda sentido. <\/p>\n<p>Le cost\u00f3 un poco m\u00e1s averiguar que las p\u00e1ginas segu\u00edan un orden irregular, a la primera p\u00e1gina le segu\u00eda la once, a la segunda la veintid\u00f3s, a la tercera la treinta y tres y as\u00ed sucesivamente hasta la nueve que le corresponder\u00eda la noventa y nueve. A la diez ya le corresponder\u00eda la doce, pues la once ya estaba asignada, a la doce la veintitr\u00e9s y as\u00ed hasta las trescientas p\u00e1ginas que compon\u00edan la obra.<\/p>\n<p>Para hacer m\u00e1s f\u00e1cil la lectura fue copiando en el ordenador el contenido \u00edntegro del libro, primero obten\u00eda las frases en forma lineal, despu\u00e9s colocaba las palabras de izquierda a derecha para dar sentido a dichas frases. Era un arduo trabajo y como no pod\u00eda concentrarse en otras tareas pidi\u00f3 unos d\u00edas de vacaciones a la empresa. Le amenazaron con despedirlo si segu\u00eda en aquella actitud, pero finalmente aceptaron. En una semana consigui\u00f3 tener una reproducci\u00f3n \u00edntegra de cada hoja, por \u00faltimo dio el orden antes referido a las p\u00e1ginas, consiguiendo que tuvieran sentido. <\/p>\n<p>Guard\u00f3 cuidadosamente el archivo y lo mando a imprimir. Necesitaba tomar el aire. Acababa de amanecer, llevaba siete noches sin dormir, por sus venas galopaba la cafe\u00edna, acelerando su pulso.<\/p>\n<p>Deleit\u00f3 con placer el cigarrillo, no estaba de moda fumar, m\u00e1s bien era un vicio socialmente deleznable, pero a \u00e9l le satisfac\u00eda intensamente. Pens\u00f3 con nostalgia en Silvia, tendr\u00eda que hablar con ella, ahora que hab\u00eda terminado aquel libro quer\u00eda recuperar su vida. Volver a abrir las ventanas, subir persianas, correr cortinas. As\u00ed lo hizo, y un estallido de luz inund\u00f3 la estancia, dejando al descubierto la percha y la taza vac\u00eda sobre la mesita, compa\u00f1eras de sus noches de insomnio. <\/p>\n<p>Estaba deseando leer aquellas p\u00e1ginas, que con tanto trabajo hab\u00eda descifrado, pero necesitaba alejarse por un momento, por eso dej\u00f3 la impresora trabajando mientras que sal\u00eda a dar un paseo. La ma\u00f1ana era fresca, se arrebuj\u00f3 en la chaqueta, aquella vieja chaqueta compa\u00f1era de fatigas durante tantos a\u00f1os. Encendi\u00f3 otro cigarrillo, estaba orgulloso, durante muchos d\u00edas se hab\u00eda dedicado a montar un rompecabezas, un puzzle a primera vista imposible, pero que \u00e9l hab\u00eda sabido descifrar. Para poder componerlo hab\u00eda tenido que leer todas las p\u00e1ginas, pero evit\u00f3 enfrascarse en el contenido. S\u00f3lo eran piezas que encajar para obtener el fruto prohibido que gozar\u00eda leyendo en su totalidad, sentado en el sill\u00f3n de orejas, envuelto en una densa nube de humo. <\/p>\n<p>Iba tan ensimismado en sus pensamientos que cruz\u00f3 la calle sin mirar, el coche ven\u00eda a una velocidad excesiva, antes de saltar por los aires pudo ver la cara de sorpresa del joven conductor. El grito qued\u00f3 ahogado en su garganta.<\/p>\n<p>Silvia estaba arreglando las macetas de su balc\u00f3n, le gustaban los geranios, ten\u00eda de muchos colores desde el rosa p\u00e1lido hasta el rojo sangre, pasaba horas reg\u00e1ndolos, abon\u00e1ndolos, incluso hablaba con ellos. Son\u00f3 el timbre de la puerta, se sobresalt\u00f3, la maceta que ten\u00eda entre las manos cay\u00f3 estrell\u00e1ndose sobre las losas de la terraza.<\/p>\n<p>La noticia la hab\u00eda dejado trastornada, Luis segu\u00eda siendo su marido, ella no hab\u00eda perdido la esperanza de recuperarlo. Se march\u00f3 porque quer\u00eda darle una lecci\u00f3n, \u00faltimamente estaba demasiado concentrado en su trabajo, ella se sent\u00eda triste, abandonada. Acabada de cumplir cuarenta a\u00f1os, no tener hijos era su gran frustraci\u00f3n y Luis no parec\u00eda entenderlo. Volv\u00eda a pisar las antiguas baldosas de aquel apartamento, todo estaba mucho m\u00e1s sucio que cuando se march\u00f3, pero igual, congelado en el tiempo. Mir\u00f3 el ordenador, sobre la bandeja de la impresora se acumulaban las hojas, seguramente era el \u00faltimo trabajo de su marido. Cogi\u00f3 el taco de folios y los mir\u00f3 distra\u00eddamente, pero algo llam\u00f3 su atenci\u00f3n. Empez\u00f3 a leer, primero con curiosidad luego con ansia. Era una biograf\u00eda. La vida de Luis estaba plasmaba en aquellas p\u00e1ginas, un escalofr\u00edo recorri\u00f3 su espalda al leer la \u00faltima hoja. \u00bfC\u00f3mo pudo describir su muerte con tanta exactitud?. <\/p>\n<p><em><strong>Felisa Moreno Ortega<\/strong><\/em><br \/>\n<a href=\"http:\/\/felisamorenoortega.blogspot.com\/\" target=\"new\">BLOG DE LA AUTORA <\/a><br \/>\n<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono8.jpg\" align=\"right\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se puso la chaqueta, descolg\u00e1ndola de la percha, dejada adrede fuera del armario para mantenerla a salvo de las arrugas ya que hac\u00eda d\u00edas que \u00e9ste se hab\u00eda convertido en un pozo sin fondo donde las prendas luchaban por hacerse un hueco. Apur\u00f3 el caf\u00e9 y dej\u00f3 la taza sobre la mesita, si estuviera all\u00ed Silvia le habr\u00eda rega\u00f1ado, pero hacia mucho tiempo que ella se march\u00f3 y Luis no se preocupaba mucho por el cuidado de la casa. 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