{"id":5631,"date":"2010-11-17T12:00:38","date_gmt":"2010-11-17T11:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=5631"},"modified":"2010-11-16T11:40:45","modified_gmt":"2010-11-16T10:40:45","slug":"el-nido-de-los-loros-por-dorotea-fulde-benke","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-nido-de-los-loros-por-dorotea-fulde-benke\/","title":{"rendered":"El nido de los loros. Por Dorotea Fulde Benke"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/_Wev8w2kwQT4\/TMqEMbWrcOI\/AAAAAAAAB50\/nahXL5uisYo\/s320\/120px-Amazona_amazonica_-aviary_-upper_body-8a.jpg\" alt=\"\" hspace=\"20\" align=\"right\" \/>En el nido de los loros verdes, \u00bfregir\u00e1n reglas de cortes\u00eda? \u00bfHabr\u00e1 turnos de visita, para comer, poner huevos o hacer el amor? La verdad es que son loros chillones, hasta el verde de sus plumas es eso, chill\u00f3n, y sus voces roncas penetran en la siesta, perforan el ruido de los motores de la autopista cercana, proclaman a todas horas del d\u00eda \u2013porque \u00a1benditos sean! son aves diurnas que tan pronto caiga la noche observan un silencio absoluto\u2013 su haza\u00f1a de colonizar una parte de la costa andaluza viniendo de otro continente.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo dices? \u00bfQue estoy obsesionada con los loros esos? Pues s\u00ed, as\u00ed es. Viajaron en un contenedor desde Venezuela destinados a ser distribuidos a hogares espa\u00f1oles en flamantes jaulas con columpios, pero un gruista inepto \u2013\u00a1bendito sea tambi\u00e9n \u00e9l!\u2013 hizo que su gran caja de madera se cayera en el muelle del puerto de M\u00e1laga y los pajarillos se lanzaran a explorar y a habitar su Nuevo Mundo a este lado del charco. De eso han pasado m\u00e1s de veinte a\u00f1os y siguen procre\u00e1ndose, chillando, volando siempre en grupitos o en bandada, chillando, aterrizando en los \u00e1rboles donde construyen sus nidos grandotes y desordenados, siempre pregonando su triunfo. Son supervivientes, aut\u00e9nticos vencedores. Cuando pasan delante de mi terraza, les sigo con la mirada y siento envidia de su vuelo, de su camarader\u00eda gritona y campechana, del leve zigzag de su ruta. A veces me llego tras ellos hasta su nido en el eucalipto m\u00e1s cercano, donde se encaraman y parecen esperar turno para entrar. Luego ya, el misterio, \u00bfqu\u00e9 pasa all\u00ed dentro? \u00bfHay orden? \u00bfSaludan, picotean a los m\u00e1s d\u00e9biles, idolatran a los fuertes? \u00bfSon humanos, al fin y al cabo?<\/p>\n<p>\u00bfQue estoy loca? Pues s\u00ed, as\u00ed es. Si no, \u00bfc\u00f3mo se me ocurrir\u00eda esa comparaci\u00f3n? Estoy tomando un cafelito en un bar disfrutando de la compa\u00f1\u00eda de una persona muy amiga. Charlamos sin levantar la voz, nos re\u00edmos sin intrigar a los de la mesa vecina, movemos las sillas sin maltratar el granito\u2026 cuando el ambiente de tertulia y conversaci\u00f3n se rompe. Chillidos, gritos que se acercan, voces agudas y m\u00e1s graves: el colegio cercano ha abierto sus puertas. Peque\u00f1os b\u00f3lidos en cazadoras y plumones de colores llamativos invaden la calle, se acercan; aumentan los decibelios. \u00bfPasar\u00e1n? \u00bfIr\u00e1n corriendo a merendar enchufados a la televisi\u00f3n? No hay tanta suerte. Pepito ha invitado a sus amiguitos a celebrar su cumplea\u00f1itos. La puerta ya permanece abierta, entran y salen en vuelo rasante; sin parar llaman a otros compa\u00f1eros de clase m\u00e1s despistados; las madres juntan mesas; la camarera coloca platos \u2013criscras\u2013 y vasos \u2013crascris\u2013. Alguien trae la tarta, todos se quieren sentar en el mejor sitio, coger el plato primero \u2013criscris\u2013 y que sea suyo el mejor trozo de la tarta \u2013\u00a1Ayyyy! \u00a1\u00a1Este es m\u00edo!!\u2013.<\/p>\n<p>Nosotros nos hacemos se\u00f1as para ponernos de acuerdo, pagamos los caf\u00e9s y salimos a la calle que nos parece un refugio de paz y tranquilidad. Atr\u00e1s queda el vodevil del cumplea\u00f1os donde una de las madres levanta una pi\u00f1ata monstruo. Pepito tira de las cintas, los caramelos se caen, y se lanzan los leones. Ellos, definitivamente, pisotean a los m\u00e1s d\u00e9biles y dejan paso a los fuertes. \u00bfSon humanos, al fin y al cabo?<\/p>\n<p>Llegada a mi casa observo a los loros que llevan su algarab\u00eda a su nido desordenado, y desaparecen uno por uno en su interior. \u00bfTendr\u00e1n reglas de cortes\u00eda? Al menos se callan cuando anochece.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono5.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><br \/>\n<em><strong>Dorotea Fulde Benke<\/strong><\/em><br \/>\n<\/a><a href=\"http:\/\/doroteafuldebenke.blogspot.com\/\" target=\"new\">Blog de la autora<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el nido de los loros verdes, \u00bfregir\u00e1n reglas de cortes\u00eda? \u00bfHabr\u00e1 turnos de visita, para comer, poner huevos o hacer el amor? La verdad es que son loros chillones, hasta el verde de sus plumas es eso, chill\u00f3n, y sus voces roncas penetran en la siesta, perforan el ruido de los motores de la autopista cercana, proclaman a todas horas del d\u00eda \u2013porque \u00a1benditos sean! son aves diurnas que tan pronto caiga la noche observan un silencio absoluto\u2013 su haza\u00f1a de colonizar una parte de la costa andaluza viniendo de otro continente. \u00bfC\u00f3mo dices? \u00bfQue estoy obsesionada con los&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-nido-de-los-loros-por-dorotea-fulde-benke\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-5631","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5631","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5631"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5631\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5631"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5631"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5631"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}