{"id":508,"date":"2008-08-07T00:00:58","date_gmt":"2008-08-06T22:00:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=508"},"modified":"2008-08-07T00:34:10","modified_gmt":"2008-08-06T22:34:10","slug":"melocotones-por-cecilia-prado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/melocotones-por-cecilia-prado\/","title":{"rendered":"MELOCOTONES. Por Cecilia Prado"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" hspace=\"20\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/Evamundorosa.jpg\" align=\"left\" border=\"0\"  \/><br \/>\nJacob se despert\u00f3 sobresaltado. Le pareci\u00f3 haberse quedado dormido debajo del gran \u00e1rbol. Sin embargo no recordaba que tal cosa hubiera acontecido\u2026 M\u00e1s bien lo que levantaba todas sus sospechas era ese extra\u00f1o estado  en el que se encontraba minutos atr\u00e1s, cuando por un instante no supo o no atin\u00f3 a acertar su nombre. Record\u00f3 que tal incidente ya le hab\u00eda pasado m\u00e1s de una vez y que al despertar sufr\u00eda esa misma sensaci\u00f3n de vac\u00edo que lo llevaba a preguntarle a su amada de forma casi compulsiva y reiterada qui\u00e9n era. No obstante, en estas ocasiones, y luego de ese breve instante de amnesia, sol\u00eda recordar casi siempre los momentos precedentes a quedar dormido: el momento en que ahuecaba la almohada, el momento de apagar la luz y decir buenas noches\u2026 Esta vez ni rastro de todo aquello que lo condujo al sue\u00f1o. <\/p>\n<p>Recordaba, s\u00ed, haber atravesado el parque y dirigirse hacia un gran \u00e1rbol de copa cuadrada y oscura que llamaba poderosamente su atenci\u00f3n, aunque no estaba seguro de haberse detenido a descansar bajo su vera.  No obstante, cre\u00eda haber permanecido all\u00ed sentado y dormido varias horas. <\/p>\n<p>Se incorpor\u00f3 sin darle mayor importancia al asunto disponi\u00e9ndose a partir cuando de pronto vio que detr\u00e1s del \u00e1rbol hab\u00eda una persona sentada. El hombre era un anciano de barba larga y sombrero en fieltro negro. No parec\u00eda dormido, pero su rostro enjuto e inm\u00f3vil le confer\u00eda un aspecto so\u00f1oliento como si se hallara inmerso en una gran meditaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Comenz\u00f3 por hablarle del buen tiempo, que es lo que se suele hacer en estos casos cuando se quiere ser cort\u00e9s con un desconocido:  <\/p>\n<p>-Qu\u00e9 sol tan bueno hace hoy \u00bfno? -le dijo. <\/p>\n<p>-Aqu\u00ed debajo del \u00e1rbol nunca es de d\u00eda -le respondi\u00f3 el  <\/p>\n<p>anciano, que lo miraba de reojo y por debajo del sombrero. <\/p>\n<p>Y result\u00f3 ser verdad, pues la sombra que proyectaba el \u00e1rbol sobre la espesa hierba era de tal oscuridad y tal magnitud que muchos se quedaban boquiabiertos la primera vez que ven\u00edan y nadie comprend\u00eda muy bien c\u00f3mo un tronco tan peque\u00f1o pod\u00eda sostener un ramaje tan vasto.  <a href=\"http:\/\/www.canal-literatura.com\/Relatos\/Melocotones.html\"> Seguir leyendo el cuento, pinchando aqu\u00ed. <\/a><\/p>\n<p><em><strong>\u00a9Cecilia Prado <\/strong><\/em><br \/>\nFoto:\u00bbEva \u00f3 mundo rosa\u00bb \u00f3leo sobre lienzo (0.70m. x 0.97) Cecilia Prado<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.tallerliterario.net\">(www.tallerliterario.net) <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jacob se despert\u00f3 sobresaltado. Le pareci\u00f3 haberse quedado dormido debajo del gran \u00e1rbol. Sin embargo no recordaba que tal cosa hubiera acontecido\u2026 M\u00e1s bien lo que levantaba todas sus sospechas era ese extra\u00f1o estado en el que se encontraba minutos atr\u00e1s, cuando por un instante no supo o no atin\u00f3 a acertar su nombre. Record\u00f3 que tal incidente ya le hab\u00eda pasado m\u00e1s de una vez y que al despertar sufr\u00eda esa misma sensaci\u00f3n de vac\u00edo que lo llevaba a preguntarle a su amada de forma casi compulsiva y reiterada qui\u00e9n era. No obstante, en estas ocasiones, y luego de&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/melocotones-por-cecilia-prado\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-508","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/508","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=508"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/508\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=508"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=508"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=508"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}