{"id":472,"date":"2008-06-19T00:00:30","date_gmt":"2008-06-18T22:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=472"},"modified":"2008-06-19T00:00:30","modified_gmt":"2008-06-18T22:00:30","slug":"el-sillon-de-cuadros-por-felisa-moreno-ortega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-sillon-de-cuadros-por-felisa-moreno-ortega\/","title":{"rendered":"El sill\u00f3n de cuadros. Por Felisa Moreno Ortega"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" hspace=\"20\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/sillonacuadros.jpg\" align=\"right\" \/><\/p>\n<p>Regresamos a Murcia, lo primero que reconozco es la placita florida que cubre el parking donde dejamos el coche el a\u00f1o pasado. Mi mala memoria me hace mezclar tanto las caras como las ciudades y eso me lleva a saludar a desconocidos o a perderme por las calles.<\/p>\n<p> En el hotel nos encontramos con mi gente, la del Desv\u00e1n, nos miramos buscando en los ojos de cada uno las palabras que tanto nos gustan, esas que intercambiamos en nuestro foro particular. Los entes virtuales cobramos vida, las met\u00e1foras se recubren de carne y piel para configurar cuerpos reales. Nos besamos, nos tocamos, comprobamos que existimos, aunque  eso sea lo de menos.<\/p>\n<p>Subimos a la habitaci\u00f3n, hay algo que recuerdo de la vez anterior, un objeto, un mueble que permanece en mi memoria, que distingue ese hotel de otros en los que me he alojado despu\u00e9s: el sill\u00f3n de cuadros. Lo miro y miles de sensaciones aprisionan mi pecho, los nervios contenidos afloran y tejen un nudo en mi garganta, se llevan mi aparente calma, la arrastran, la destrozan. <\/p>\n<p>El resto del d\u00eda trato de mostrarme tranquila, me r\u00edo y disfruto de la comida con los buenos amigos, esos que tomaron cuerpo para m\u00ed, y con mi marido que siempre est\u00e1 ah\u00ed para apretar mi mano y  transmitirme buenas vibraciones. En la plaza, una fachada con balcones floridos se hace c\u00f3mplice de nuestras sonrisas, de nuestros anhelos.<\/p>\n<p>Por la noche todo es como lo recordaba: bello y terrible. El inicio amable, distendido, Espido se acerca flotando entre sus plumas grises y nos ofrece palabras de \u00e1nimo. La comida y el vino nos dan una falsa tregua que se rompe cuando empieza la entrega de premios, el coraz\u00f3n se acelera, se dispara. Las emociones contenidas durante tantos d\u00edas se abren paso como un ej\u00e9rcito de soldados hambrientos que, con su paso feroz,  secan la boca.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, cuando todo ha pasado, cuando el coraz\u00f3n vuelve a su sitio, cuando el hielo de la decepci\u00f3n se derrite, vuelvo a disfrutar y me siento feliz de compartir la alegr\u00eda con mi amiga Dorotea, a fin de cuentas gan\u00f3 el Desv\u00e1n de la Memoria, ganamos todos.<\/p>\n<p>Por cierto, no s\u00e9 si podr\u00e9 enfrentarme de nuevo a ese sill\u00f3n de cuadros, aunque dicen que a la tercera va la vencida. <\/p>\n<p><em><strong>Felisa Moreno Ortega<\/strong><\/em><br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.tallerliterario.net\">(www.tallerliterario.net) <\/a><br \/>\n<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono2.jpg\" align=\"right\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Regresamos a Murcia, lo primero que reconozco es la placita florida que cubre el parking donde dejamos el coche el a\u00f1o pasado. Mi mala memoria me hace mezclar tanto las caras como las ciudades y eso me lleva a saludar a desconocidos o a perderme por las calles. En el hotel nos encontramos con mi gente, la del Desv\u00e1n, nos miramos buscando en los ojos de cada uno las palabras que tanto nos gustan, esas que intercambiamos en nuestro foro particular. Los entes virtuales cobramos vida, las met\u00e1foras se recubren de carne y piel para configurar cuerpos reales. Nos besamos,&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-sillon-de-cuadros-por-felisa-moreno-ortega\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-472","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-microtextos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/472","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=472"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/472\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=472"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=472"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=472"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}