{"id":4560,"date":"2010-07-09T00:00:03","date_gmt":"2010-07-08T22:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=4560"},"modified":"2010-07-07T21:25:58","modified_gmt":"2010-07-07T19:25:58","slug":"de-pajaros-por-dorotea-fulde-benke","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/de-pajaros-por-dorotea-fulde-benke\/","title":{"rendered":"De p\u00e1jaros. Por Dorotea Fulde Benke"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/pajaros-Dorotea.jpg\" alt=\"\" hspace=\"20\" \/><\/p>\n<p>Sentado en el escal\u00f3n m\u00e1s alto de la escalera de caracol que llevaba a la plataforma de la torre, el enano abr\u00eda su boca de gruesos labios como un pez agonizante, y solo la cerraba para tragar con prisas la saliva acumulada. Jadeando ruidosamente mir\u00f3 con ojos acuosos al amigo que se hab\u00eda acomodado algo m\u00e1s abajo.<br \/>\n\u2014\u00a1C\u00f3mo te gusta crear falsas perspectivas! \u2014dijo entre toses\u2014. Como si yo no estuviera acostumbrado a mirar hacia arriba\u2026<br \/>\nEl amigo no respondi\u00f3 en seguida. La subida a la torre le hab\u00eda cansado menos que la negaci\u00f3n del otro a dejarse ayudar; o\u00edr su respiraci\u00f3n trabajosa, observar el esfuerzo de sus piernas cortas le hab\u00eda crispado. Hubiera querido mantener silencio, pero sab\u00eda que era preferible contestar.<br \/>\n\u2014Entonces, \u00bfa eso hemos subido? \u2014pregunt\u00f3 con suave iron\u00eda\u2014. \u00bfA mirar hacia arriba?<br \/>\n\u2014\u00bfTe burlas?<br \/>\nLos ojos del enano centellaron, pero la calma que encontr\u00f3 en la mirada del amigo disip\u00f3 la tensi\u00f3n. Se puso de pie y super\u00f3 con dificultad el \u00faltimo escal\u00f3n. La balaustrada que rodeaba la plataforma dejaba huecos m\u00e1s que suficientes para que \u00e9l mirase a trav\u00e9s. El amigo le sigui\u00f3 y ambos \u2013con la inalterable diferencia en altura que hab\u00eda entre ellos\u2014 observaron en silencio la campi\u00f1a oto\u00f1al atravesada por un par de arroyos, los montes que a lo lejos abrazaban el valle y el cielo que, como tel\u00f3n de fondo azul, ofrec\u00eda su mar difuminado a las bandadas de p\u00e1jaros.<br \/>\n\u2014\u00bfTe fijas? \u2014pregunt\u00f3 el enano\u2014. En esta \u00e9poca del a\u00f1o los p\u00e1jaros m\u00e1s que otra cosa parecen bancos de diminutos peces negros.<br \/>\nY acerc\u00f3 su cara sudorosa a la separaci\u00f3n entre dos columnas para sentir la brisa en la que flotaban tordos, gorriones y golondrinas. El amigo, sin embargo, se dio la vuelta y se sent\u00f3 en el suelo a su lado apoyando la espalda contra la balaustrada. Cerr\u00f3 los ojos y junt\u00f3 las puntas de sus dedos. Esper\u00f3.<br \/>\n\u2014Salpican el cielo como las semillas lanzadas al viento cuando sembramos las eras en primavera. Se esparcen en el aire y no hay voluntad com\u00fan que dirija sus cuerpos, sus alas, sus picos, borrosos por el movimiento y la distancia. Pero de pronto, pasa por ellos una onda de entendimiento, y se posicionan: el enjambre se convierte en formaci\u00f3n. Avanzan, doblan y regresan, bajan y suben al un\u00edsono. Vuelan con orden, en l\u00ednea, en filas. Cualquier d\u00eda van a emprender el viaje.<br \/>\nSeducido por la voz del otro, a\u00fan entrecortada y forzada, el amigo dej\u00f3 de percibir la dureza del empedrado; ya no sent\u00eda el roce del respaldo: \u00e9l tambi\u00e9n ech\u00f3 a volar; ascendiendo sin peso, impulsado por un soplo de viento; descendiendo en picado. Bati\u00f3 sus alas al comp\u00e1s de los que volaban a su lado; fue parte de la marea, miembro de la bancada. Ote\u00f3 la peque\u00f1ez de los seres que se mov\u00edan por el campo, y su coraz\u00f3n lati\u00f3 veloz pero sin cansarse por las acrobacias y giros en el aire. Cuando todos viraron hacia la derecha, \u00e9l, con ellos, como uno m\u00e1s, y ahora\u2026<br \/>\n\u2014\u00a1Mira, mira! \u2014grit\u00f3 el enano\u2014. Un aguilucho. Las golondrinas rompen filas. Huyen, se dispersan\u2026 \u00a1Ay, granuja, has cogido una avecilla y te la llevas!<br \/>\nEl amigo sinti\u00f3 pasar por su lado la sombra del ave de presa. Sab\u00eda que espacio, tiempo y dimensi\u00f3n le proteg\u00edan del ataque, pero a\u00fan as\u00ed se agarr\u00f3 a ciegas al brazo del enano para asegurarse de que se encontraba a salvo y en la plataforma de la torre. Este le mir\u00f3 entre sorprendido y complacido por el gesto; luego percibi\u00f3 su perturbaci\u00f3n y continu\u00f3 hablando para sosegarlo:<br \/>\n\u2014Ya me dir\u00e1s c\u00f3mo resisten de batir sus alas, piar, silbar, cantar o graznar al mismo tiempo que se proyectan a trav\u00e9s del aire, livianos como hojas oto\u00f1ales. \u00bfD\u00f3nde descansan y duermen?<br \/>\nLe observ\u00f3 con atenci\u00f3n para detectar si hab\u00eda vuelto o no a su lado. Y transcurrido un momento, el amigo contest\u00f3 como si nada hubiera pasado.<br \/>\n\u2014Bien sabes d\u00f3nde se refugian para recuperar el aliento y c\u00f3mo se apretujan unos contra otros, calent\u00e1ndose mutuamente con el tibio pulso de sus cuerpecillos: por las noches ah\u00ed los tienes, balance\u00e1ndose sobre las desnudas ramas del roble de la hondonada al que revisten con sus plumas, ahora que el \u00e1rbol se ha desprendido de su copa veraniega.<\/p>\n<p>Se puso de pie y sin mirar los p\u00e1jaros que hab\u00edan retomado sus ejercicios para el largo vuelo, comenz\u00f3 a bajar la escalera. El enano, intrigado, le sigui\u00f3 sin preguntar.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono4.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><br \/>\n<em><strong>Dorotea Fulde Benke<\/strong><\/em><br \/>\n<a href=\"http:\/\/doroteafuldebenke.blogspot.com\/\" target=\"new\">Blog de la autora<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sentado en el escal\u00f3n m\u00e1s alto de la escalera de caracol que llevaba a la plataforma de la torre, el enano abr\u00eda su boca de gruesos labios como un pez agonizante, y solo la cerraba para tragar con prisas la saliva acumulada. Jadeando ruidosamente mir\u00f3 con ojos acuosos al amigo que se hab\u00eda acomodado algo m\u00e1s abajo. \u2014\u00a1C\u00f3mo te gusta crear falsas perspectivas! \u2014dijo entre toses\u2014. Como si yo no estuviera acostumbrado a mirar hacia arriba\u2026 El amigo no respondi\u00f3 en seguida. La subida a la torre le hab\u00eda cansado menos que la negaci\u00f3n del otro a dejarse ayudar; o\u00edr&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/de-pajaros-por-dorotea-fulde-benke\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-4560","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-microtextos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4560","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4560"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4560\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4560"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4560"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4560"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}