<br />
<b>Warning</b>:  Constant WP_DEFAULT_THEME already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>24</b><br />
<br />
<b>Warning</b>:  Constant ABSPATH already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>32</b><br />
{"id":4249,"date":"2010-06-01T00:59:02","date_gmt":"2010-05-31T22:59:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=4249"},"modified":"2010-06-01T00:59:02","modified_gmt":"2010-05-31T22:59:02","slug":"el-globo-y-la-nube-por-mar-solana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-globo-y-la-nube-por-mar-solana\/","title":{"rendered":"El globo y la nube. Por Mar solana"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/LANUBEYELGLOBO_FABIAN MARGOLIS.jpg\" alt=\"\" hspace=\"20\" align=\"right\" \/><br \/>\nAmarillo y Naranja miraban boquiabiertos e impotentes como su hermano, el globo Violeta, se alejaba cada vez m\u00e1s deprisa hasta convertirse en un puntito apenas visible sobre el fondo celeste. La claridad de un d\u00eda de primeros de junio permiti\u00f3 ver c\u00f3mo un firmamento cristalino lo engull\u00eda sin piedad. \u201c\u00a1Papi\u2026 mami\u2026 se me escap\u00f3 un globo!\u201d,  fue lo \u00faltimo que oy\u00f3 Violeta flotando angustiado, antes de perderse en el azul de un cielo insondable.<br \/>\nSinti\u00f3 mucho miedo y la sensaci\u00f3n de haber perdido algo muy valioso: la ilusi\u00f3n de su ni\u00f1a, esa manecita temblorosa que minutos antes sujetaba su cordel con una sonrisa y la admiraci\u00f3n m\u00e1s brillante que jam\u00e1s viera Violeta en la mirada de un peque\u00f1o.<br \/>\nMientras ascend\u00eda, no pod\u00eda hacer otra cosa que dejarse llevar por una suave r\u00e1faga de aire de carrillos regordetes que no paraban de soplar. Se acord\u00f3 de sus hermanos y algunas l\u00e1grimas resbalaron por sus inflados mofletes como gotas de lluvia. Subir, subir\u2026, apenas le quedaban fuerzas y se encontraba mareado. De pronto, algo blando detuvo su ca\u00f3tico vuelo. Rebot\u00f3 y pudo ver como una densa capa blanca le sonre\u00eda\u2026 parec\u00eda una margarita gigante\u2026 \u00bfo era un tren? Algo desconcertante, desde luego. Si miraba durante un rato esa especie de humo blanco salido de una pipa gigante, pod\u00eda ser muchas cosas, \u00a1hasta un globo!<br \/>\n?\u00a1Hola, soy do\u00f1a Nube! \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa? \u00a1Me gusta tu color!?dijo atropelladamente al mismo tiempo que jugaba a propinarle peque\u00f1os empujoncitos a Violeta.<br \/>\n?Hum\u2026 soy un\u2026 globo\u2026<br \/>\n?\u00a1Eso ya lo veo, tonto! Eres el precioso globo de un ni\u00f1o, que una vez<br \/>\nm\u00e1s\u2026 ?exclam\u00f3 mientras por la abertura de su gran sonrisa se colaban, traviesos, algunos rayos de Sol\u2026? ha dejado escapar \u00bfC\u00f3mo te llamas?<br \/>\n?Violeta\u2026<br \/>\n?\u00a1Claro! En el cielo decimos que el violeta es el color que nos ayuda a aprender m\u00e1s cosas y a hacernos mayores sin dejar de sonre\u00edr\u2026Lo mismo te has soltado porque hay algo que debes\u2026<br \/>\n?\u00bfSoltado? \u00bfYo? \u00a1Yo no me he soltado! Mi ni\u00f1a no me agarr\u00f3 bien y\u2026 ?dijo Violeta muy enfadado.<br \/>\nCuando por fin consigui\u00f3 recuperar la calma, le habl\u00f3 a do\u00f1a Nube de sus hermanos, del puestito de globos donde hab\u00eda vivido, all\u00ed era inflado por las ma\u00f1anas y desinflado por las noches. Hasta que fue escogido para hacer las delicias de otro peque\u00f1o. Lo dem\u00e1s ya lo sab\u00eda. Nube y Violeta se hicieron muy buenos amigos, los mejores. Nube acariciaba a Violeta con sus brazos de humo blanco protector y le contaba historias de \u00e1guilas, gaviotas y cometas extraviadas como \u00e9l. Violeta se dejaba querer y se balanceaba, sinti\u00e9ndose a salvo de todo, en el fresco y denso regazo de Nube.<br \/>\nPero un buen d\u00eda, sucedi\u00f3 lo inevitable. Tormenta acechaba y Rayo dej\u00f3 ver sus iracundas lenguas como cientos de culebrillas fugaces, estrepitosas y blanquecinas. Nube fue perdiendo densidad y se volvi\u00f3 gris. Sus brazos de humo blanco protector desaparecieron y por su sonrisa ya no se colaban los rayos de Sol; s\u00f3lo se ve\u00edan los inquietantes destellos de Rayo. El cielo se volvi\u00f3 una mara\u00f1a gris y Violeta temblaba con cada retumbar; parec\u00eda como si un gigante muy enfadado, m\u00e1s all\u00e1 del horizonte, estrellara sus palmas contra un tambor descomunal. De pronto, todo se volvi\u00f3 agua y viento. Violeta ya no sab\u00eda d\u00f3nde estaba su amiga Nube y sus l\u00e1grimas se sumaron a las gotas que se precipitaban en fuertes sacudidas. Con cada envite que le daba la ferocidad de un viento huracanado, fue bajando a gran velocidad y casi sin darse cuenta se encontr\u00f3 flotando cerca de un caudaloso r\u00edo. Se dej\u00f3 mecer por el aire de aquel lugar algo m\u00e1s calmado y vio con alegr\u00eda como de nuevo sal\u00eda Sol. Su tibieza le hizo sentir una felicidad irreconocible, como si la tormenta se hubiera llevado tambi\u00e9n todos sus temores. Ahora todo era pleno, grandioso y m\u00e1gico. Todo volv\u00eda a comenzar cuando parec\u00eda acabarse\u2026<br \/>\nDe repente, Violeta escuch\u00f3 una voz familiar que sal\u00eda de un recodo del r\u00edo: \u201c\u00a1Eh, Violeta, mi globito querido,\u2026 ahora estoy aqu\u00ed, con Agua, no he desaparecido! Alg\u00fan d\u00eda volver\u00e9 a tener mis suaves brazos de algod\u00f3n y podr\u00e9 ser lo que t\u00fa quieras. Y estar\u00e1s conmigo, pase lo que pase\u2026\u201d. Eso fue lo \u00faltimo que oy\u00f3 Violeta, dej\u00e1ndose balancear por la mayor de las dichas, cuando desapareci\u00f3 entre unas tupidas zarzas\u2026 Un ruido seco, rotundo\u2026 y todo se hizo Aire.<br \/>\nVioleta jam\u00e1s volvi\u00f3 a ser un globo, pero estuvo siempre al lado de su gran amiga Nube ?tal y como ella misma le aventur\u00f3 en sus \u00faltimas palabras de Agua que \u00e9l escuch\u00f3 con bravura de Aire renovado?. <\/p>\n<p>(*) La pintura es de Fabi\u00e1n Margolis.<\/p>\n<p><em><span style=\"color: #808080;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono9.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><br \/>\n<\/span><strong>Mar Solana<\/strong><\/em><br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.marsolana.blogspot.com\/\" target=\"_blank\">Blog de la autora<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Amarillo y Naranja miraban boquiabiertos e impotentes como su hermano, el globo Violeta, se alejaba cada vez m\u00e1s deprisa hasta convertirse en un puntito apenas visible sobre el fondo celeste. La claridad de un d\u00eda de primeros de junio permiti\u00f3 ver c\u00f3mo un firmamento cristalino lo engull\u00eda sin piedad. \u201c\u00a1Papi\u2026 mami\u2026 se me escap\u00f3 un globo!\u201d, fue lo \u00faltimo que oy\u00f3 Violeta flotando angustiado, antes de perderse en el azul de un cielo insondable. Sinti\u00f3 mucho miedo y la sensaci\u00f3n de haber perdido algo muy valioso: la ilusi\u00f3n de su ni\u00f1a, esa manecita temblorosa que minutos antes sujetaba su cordel&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-globo-y-la-nube-por-mar-solana\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4249","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4249"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4249\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}