<br />
<b>Warning</b>:  Constant WP_DEFAULT_THEME already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>24</b><br />
<br />
<b>Warning</b>:  Constant ABSPATH already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>32</b><br />
{"id":3947,"date":"2010-05-03T12:00:39","date_gmt":"2010-05-03T10:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=3947"},"modified":"2010-04-30T10:06:44","modified_gmt":"2010-04-30T08:06:44","slug":"ninos-grandes-por-maribel-romero-soler","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/ninos-grandes-por-maribel-romero-soler\/","title":{"rendered":"NI\u00f1os grandes. Por Maribel Romero Soler"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/2.bp.blogspot.com\/_ijsFHON3f7s\/S9X_eGli6_I\/AAAAAAAAAkc\/JI5w-Ht1Fjg\/s320\/flor.jpg\" alt=\"\" hspace=\"20\" align=\"left\" \/><br \/>\nQuerida Yolanda:<br \/>\nS\u00e9 que todos opinan que nuestro amor es un chiste, un juego de tontos, la burla que el destino tiene reservada a dos seres como nosotros, ni\u00f1os grandes, hombres y mujeres de alg\u00fan planeta desconocido. T\u00fa ya has cumplido los treinta, yo s\u00f3lo tengo veintid\u00f3s, pero no importa. La diferencia de edad no es la encargada de escribir la historia de amor entre dos pobres retrasados, esa historia la escriben los besos, los que nos robamos a escondidas en el patio del Centro Especial, a espaldas de los cuidadores, esos besos que encienden tus mejillas y ponen al galope mi coraz\u00f3n de hombre-ni\u00f1o. Y tambi\u00e9n la escriben nuestras manos, las que buscan intr\u00e9pidas alg\u00fan tesoro bajo la ropa e intentan alcanzar estrellas para crear un universo propio.<br \/>\nNadie nos entiende, dicen que no hablamos bien, sin embargo utilizamos un lenguaje de sonrisas que desciframos sin dificultad. Qu\u00e9 importan las palabras cuando nunca fueron suficientes para arreglar el mundo. Prefiero tu boca, perfilada de manera nerviosa y con un l\u00e1piz demasiado rojo, boca de mu\u00f1eca feliz, de las que se dejan maquillar con gesto amable y muestran despu\u00e9s los dientes de colores.<br \/>\nMe gusta verte pasear por el patio como un torbellino de risas, con esas faldas estampadas que nunca combinan con las blusas. A nadie le preocupa c\u00f3mo vista una tonta. Me gusta regalarte flores de cartulina: rojas, azules, amarillas, violetas\u2026 Las recorto con mucho cuidado para que no te pinches y te las entrego a escondidas a cambio de besos.<br \/>\nQu\u00e9 diferente es nuestro mundo siendo el mismo que el del resto de los mortales. Mientras algunas personas oyen gritos, nosotros escuchamos m\u00fasica, una m\u00fasica imaginaria que nos invita a bailar agarrados por la cintura y con las frentes unidas como siameses enamorados. No sabemos de tecnolog\u00eda, sin embargo sentimos descargas el\u00e9ctricas si nos rozamos la piel. Jam\u00e1s escribiremos poemas, pero dibujamos corazones con el dedo \u00edndice sobre la tierra mojada, sobre el polvo que se posa por encima de los muebles o sobre el plato con az\u00facar en el que rebozamos las fresas. Nunca conduciremos un coche, pero jam\u00e1s nos equivocaremos de camino. Quiz\u00e1s en ning\u00fan momento viajaremos en avi\u00f3n, pero nos deleitaremos cada tarde observando el vuelo de las aves migratorias. No nos preocupar\u00e1 la declaraci\u00f3n de la renta, pero temblaremos como hojas movidas por el viento el d\u00eda que uno busque al otro y no lo encuentre.<br \/>\nQuerida Yolanda, desde que tocaste a las puertas de mi coraz\u00f3n soy todav\u00eda m\u00e1s feliz, he aprendido a so\u00f1ar, a ponerme colonia en el cuello y sobre la ropa, a elegir cuidadosamente mis zapatos y a cogerle prestada alguna camiseta a mis hermanos mayores. He aprendido a mirar por la ventana y a ver en cada nuevo d\u00eda una ilusi\u00f3n, y sobre todo he aprendido que nuestro amor no es un chiste, a pesar de que se haya convertido en el chascarrillo de todas las reuniones familiares. Nuestro amor es intenso como una lluvia de abril y profundo como el oc\u00e9ano. Y yo, que ya no podr\u00eda vivir sin tus besos prohibidos ni el calor de tus manos, s\u00f3lo quiero que lo sepas. Con cari\u00f1o.<br \/>\nAbel<br \/>\n<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono1.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><br \/>\n<em><span style=\"color: #666699;\">Finalista del VI Concurso de Cartas de Amor convocado por la Biblioteca de Alcaudete (Ja\u00e9n).<\/span><\/em><\/p>\n<p><strong><em>Maribel Romero Soler<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em><a href=\"http:\/\/ocurrienfebrero.blogspot.com\/\" target=\"_blank\">Blog de la autora<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Querida Yolanda: S\u00e9 que todos opinan que nuestro amor es un chiste, un juego de tontos, la burla que el destino tiene reservada a dos seres como nosotros, ni\u00f1os grandes, hombres y mujeres de alg\u00fan planeta desconocido. T\u00fa ya has cumplido los treinta, yo s\u00f3lo tengo veintid\u00f3s, pero no importa. La diferencia de edad no es la encargada de escribir la historia de amor entre dos pobres retrasados, esa historia la escriben los besos, los que nos robamos a escondidas en el patio del Centro Especial, a espaldas de los cuidadores, esos besos que encienden tus mejillas y ponen al&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/ninos-grandes-por-maribel-romero-soler\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-3947","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3947","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3947"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3947\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3947"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3947"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3947"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}