<br />
<b>Warning</b>:  Constant WP_DEFAULT_THEME already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>24</b><br />
<br />
<b>Warning</b>:  Constant ABSPATH already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>32</b><br />
{"id":3136,"date":"2010-02-23T00:00:11","date_gmt":"2010-02-22T23:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=3136"},"modified":"2010-02-21T20:20:21","modified_gmt":"2010-02-21T19:20:21","slug":"la-vida-en-rosa-por-angeles-nava-martinez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/la-vida-en-rosa-por-angeles-nava-martinez\/","title":{"rendered":"La vida en rosa. Por \u00c1ngeles Nava Mart\u00ednez"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/colorrosa-ANava.jpg\" class=\"alignleft\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/p>\n<p>Mi hija tiene una obsesi\u00f3n, le encanta el color rosa. Y digo obsesi\u00f3n porque siempre quiere comprarse blusas, pantalones, celulares, artefactos, cortinas, sabanas, delineadores, bolsas, etc., de este color.  Curiosamente su habitaci\u00f3n est\u00e1 pintada en varias tonalidades del color rosa.  Supongo que a su edad (quince a\u00f1os) es natural que le guste, o ignoro si s\u00f3lo estoy d\u00e1ndole validez a algo que siempre se da por hecho. Lo superficial bajo el o\u00eddo, lo siempre escuchado, la gastada frase de \u201cver la vida color de rosa\u201d. Creo que existe algo de cierto y algo de mentira.<br \/>\nEn mi caso por ejemplo, trato de abrir el reproductor de mi mente y saboreo la raz\u00f3n del azul en mi memoria, rememoro mi gusto por el cielo, por el mar, por lo profundo,  que no concibo la vida sin este color. Por lo que entiendo la belleza en la multiplicidad de los tonos. El color  nos convierte en personas sensibles y a pesar de que nosotros no estamos en el mundo, si no que \u201csomos\u201d el mundo,  tambi\u00e9n podr\u00edamos decir que el mundo a su vez  nos entrega a cada instante razones para volver a mirar muy dentro, a trav\u00e9s de nuestros mismos sentidos.  Trato de oler la inocencia del color rosa, el amor, la entrega total y la ayuda al pr\u00f3jimo.  Por lo que si quisiera definir a la peque\u00f1a, estas palabras le vendr\u00edan  muy bien.  No por normas estrictas o porque nuestro pensamiento a menudo se ligue a cosas m\u00e1gicas (aunque bien se da), si no por percibir con cabellos, piel, nervios y humo  nuestra identidad en el mismo entorno, sentir una vibraci\u00f3n que esta tan lejana de nosotros\u2026como dentro. Sentir que cualquier cosa que yo mire o toque, se transformar\u00e1 y me transformar\u00e1.<br \/>\nLo cierto es que su man\u00eda por el rosa, por una causa que desconozco, me ha otorgado alg\u00fan tipo de entusiasmo. La vez pasada me sorprend\u00ed a  m\u00ed misma comprando unos platos de color rosa,  en tiempo de fr\u00edo busqu\u00e9 por cielo mar y tierra unos guantes rosas,  y \u00a1bueno!  hasta la memoria USB, es rosa.<br \/>\nCreo que al ir hilando estas palabras formo una fibra continua de reflexi\u00f3n y  voy cohesionando deducciones en el decir, pienso que sucede como cuando  uno se vuelve como el hombre o  la mujer con qui\u00e9n se cas\u00f3, igualmente pasa con los hijos, se van fundiendo gustos, creencias, ideas,  a medida que pasa el  tiempo, como puede ser un partido de futbol que antes no gustaba tanto o  un cantante al que nunca ni siquiera por mero ocio, le escuchamos sus canciones. Uno se va haciendo m\u00e1s como el otro, porque nuestros  lazos nos animan a tener  cosas en com\u00fan, m\u00e1s razones espontaneas para compartir, y desde ah\u00ed que entonces la vida, si sea de color rosa, con todo y los significados que le atribuyen, tal como lo percibe la peque\u00f1a, quiz\u00e1 no siempre con la misma intensidad pero sucede como consecuencia del mismo v\u00ednculo, del mismo modo que  alguna vez a ella y a m\u00ed nos uni\u00f3 un simple cord\u00f3n umbilical, incluso ignor\u00e1ndolo. Cord\u00f3n umbilical que tambi\u00e9n nos ata al mundo, con todo y la fascinaci\u00f3n de sus colores.<\/p>\n<p>D\u00edas de reclinarse sobre la almohada<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono4.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><br \/>\n<em><strong>\u00c1ngeles Nava Mart\u00ednez<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi hija tiene una obsesi\u00f3n, le encanta el color rosa. Y digo obsesi\u00f3n porque siempre quiere comprarse blusas, pantalones, celulares, artefactos, cortinas, sabanas, delineadores, bolsas, etc., de este color. Curiosamente su habitaci\u00f3n est\u00e1 pintada en varias tonalidades del color rosa. Supongo que a su edad (quince a\u00f1os) es natural que le guste, o ignoro si s\u00f3lo estoy d\u00e1ndole validez a algo que siempre se da por hecho. Lo superficial bajo el o\u00eddo, lo siempre escuchado, la gastada frase de \u201cver la vida color de rosa\u201d. Creo que existe algo de cierto y algo de mentira. En mi caso por ejemplo,&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/la-vida-en-rosa-por-angeles-nava-martinez\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-3136","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-microtextos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3136","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3136"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3136\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3136"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3136"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3136"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}