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{"id":2920,"date":"2010-01-29T10:49:36","date_gmt":"2010-01-29T09:49:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=2920"},"modified":"2010-01-29T10:49:36","modified_gmt":"2010-01-29T09:49:36","slug":"compost-por-agustin-serrano-serrano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/compost-por-agustin-serrano-serrano\/","title":{"rendered":"COMPOST. Por Agust\u00edn Serrano Serrano"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/COMPOST-Agustin.jpg\" alt=\"\" hspace=\"20\" align=\"right\" \/><br \/>\n<em>\u2014 Entonces, \u00bfno pensaba que eran seres humanos?<br \/>\n\u2014 Carga \u2014dijo con voz apagada\u2014. Ellos eran cargamento.<\/p>\n<p>De una entrevista a Franz Stangl, comandante de Sobibor y Treblinka<\/em>.<\/p>\n<p>Cuando la se\u00f1ora Langer finalizaba la tarea de dar de comer a las gallinas y a los cerdos, se cambiaba de ropa y acud\u00eda sin premura al huerto, la segunda fuente de vida del viejo castillo. Viejo como ella, pero como ella, fuerte y bien conservado, y tambi\u00e9n como ella, sin due\u00f1o y al abrigo de una interesada dejadez por parte de los lobos.                                           Con ella no iba nada. Era alemana, de sangre y de ideas y no era nada semita. S\u00f3lo la granja anexa y el huerto eran lo m\u00e1s importante en su vida. M\u00e1s all\u00e1 de la colina quedaba el campo de prisioneros, y mucho m\u00e1s all\u00e1 de la vista, la guerra. En sus animales, en sus plantas y en sus hortalizas reinaba la paz. Habitaba la tranquilidad y la felicidad de una ma\u00f1ana como la de aquel d\u00eda, en la que se arrodillaba con dedicaci\u00f3n campestre. Resid\u00eda el quehacer diario de un ser humano, como todos. Nada de bestias del inframundo. Humanos.<br \/>\nAl filo del mediod\u00eda llegaba Frederic, el chico, el joven polaco que se ganaba literalmente la vida con los recados. \u00c9l y alguno m\u00e1s como \u00e9l, con el trasiego por los bosques y los senderos carretilla en mano, en la que llevaba sacos de compost extra\u00eddo del campo de prisioneros a cambio de huevos duros,  patatas y otras verduras, adem\u00e1s de pastas de calabaza reci\u00e9n hechas por la se\u00f1ora Langer para los soldados.<br \/>\nLa guerra no le afectaba a la muy afanosa anciana, que plantaba nuevos cultivos con el abono recibido. Y al anochecer, como era su costumbre, dedicaba casi media hora a quitarse el compost mezclado con la tierra de sus u\u00f1as, aunque al d\u00eda siguiente las tuviera igual. U\u00f1as manchadas de verde, de tierra de labor, de ceniza que daba lo que una vez fue: vida.  <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono9.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><br \/>\n<em><strong>Agust\u00edn Serrano Serrano<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2014 Entonces, \u00bfno pensaba que eran seres humanos? \u2014 Carga \u2014dijo con voz apagada\u2014. Ellos eran cargamento. De una entrevista a Franz Stangl, comandante de Sobibor y Treblinka. Cuando la se\u00f1ora Langer finalizaba la tarea de dar de comer a las gallinas y a los cerdos, se cambiaba de ropa y acud\u00eda sin premura al huerto, la segunda fuente de vida del viejo castillo. Viejo como ella, pero como ella, fuerte y bien conservado, y tambi\u00e9n como ella, sin due\u00f1o y al abrigo de una interesada dejadez por parte de los lobos. Con ella no iba nada. Era alemana, de&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/compost-por-agustin-serrano-serrano\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-2920","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-microtextos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2920","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2920"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2920\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2920"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2920"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2920"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}