<br />
<b>Warning</b>:  Constant WP_DEFAULT_THEME already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>24</b><br />
<br />
<b>Warning</b>:  Constant ABSPATH already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>32</b><br />
{"id":2747,"date":"2010-01-15T10:00:30","date_gmt":"2010-01-15T09:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=2747"},"modified":"2010-01-14T11:03:28","modified_gmt":"2010-01-14T10:03:28","slug":"franky-por-maria-dolores-almeyda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/franky-por-maria-dolores-almeyda\/","title":{"rendered":"FRANKY. Por Mar\u00eda Dolores Almeyda"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/franky-Almeyda.jpg\" alt=\"\" hspace=\"20\" align=\"right\" \/><\/p>\n<p>Mir\u00f3  a su alrededor sinti\u00e9ndose absolutamente desorientado.<\/p>\n<p>Hab\u00eda nacido de un estallido, de la uni\u00f3n del rayo y la tormenta.  Se hab\u00eda producido un fragor que repercuti\u00f3 en las monta\u00f1as haci\u00e9ndolas temblar.  Despu\u00e9s sinti\u00f3 la vida en sus venas y lentamente comenz\u00f3 a pensar. Concluy\u00f3 que ya era un hombre, un ser humano. Ten\u00eda pensamientos y sentimientos de hombre, atributos de hombre, manos y mirada de hombre. Aunque estaba deformado y perd\u00eda el equilibrio por la descompensaci\u00f3n de sus miembros y la repercusi\u00f3n de la gran tormenta que lastimaba con su furia todo lo vivo.<\/p>\n<p>Ya estaba all\u00ed, no sab\u00eda c\u00f3mo hab\u00eda llegado, de qu\u00e9 forma se unieron sus miembros agarrotados por la furia y el miedo, a quien pertenec\u00eda su pensamiento, a quien su coraz\u00f3n, de d\u00f3nde extraer\u00eda el sentimiento si quer\u00eda amar. Pero todo lo que quer\u00eda saber lo entender\u00eda despu\u00e9s cuando fuese necesario. De momento su escasa inteligencia le mand\u00f3 descansar y se tumb\u00f3 bajo un puente protegi\u00e9ndose de la lluvia; despu\u00e9s  se qued\u00f3 dormido.<\/p>\n<p>Al despertar mir\u00f3 a su alrededor y todo parec\u00eda diferente. Ya no llov\u00eda ni el paisaje se escond\u00eda tras la t\u00e9trica mirada de una tormenta llena de r\u00e1fagas violentas y gru\u00f1idos de loco. Ahora todo el campo parec\u00eda apacible y los verdes brillaban salpicados de gotas como perlas dejadas caer al descuido sobre las hojas. Aqu\u00e9l ser\u00eda un bello lugar para quedarse, pens\u00f3 Franky llev\u00e1ndose con trabajo una mano hacia arriba para rascarse una oreja. Ten\u00eda los miembros entumecidos y los sinti\u00f3 doloridos por el fr\u00edo y la humedad.  Busc\u00f3 un claro entre las ramas por donde se colaban rayos del sol y sinti\u00f3 que todo su organismo entraba al servicio de la vida. Sonri\u00f3 bonach\u00f3n y se frot\u00f3 las manos pensando una vez m\u00e1s que aqu\u00e9l ser\u00eda un buen lugar para quedarse.<\/p>\n<p>Poco a poco fue identificando sensaciones que se abr\u00edan paso en su cerebro y les busc\u00f3 un nombre por el que conocerlas. Ahora sent\u00eda una especie de enfado en su interior, como un desasosiego que llam\u00f3 hambre. Cerca de all\u00ed, otros seres parecidos a \u00e9l se mov\u00edan en actitudes desconocidas y se aproxim\u00f3 a ellos imitando sus movimientos, intentando hablar como ellos hac\u00edan. Pero no le entendieron. Unos le arrojaron piedras, otros corrieron y otros gritaban cosas que no entend\u00eda, pero estaban realmente furiosos. Una piedra le alcanz\u00f3 en el pecho y localiz\u00f3 una palabra para llamar a aquello que sent\u00eda. Dolor. Dolor y rabia. Bien, se dijo cada vez m\u00e1s satisfecho, ya soy un hombre, ya me voy pareciendo  a ellos.<\/p>\n<p>Quer\u00eda hacerse entender y sigui\u00f3  aproxim\u00e1ndose, pero la actitud cada vez m\u00e1s violenta de sus semejantes  lo mantuvo alejado. Los hombres se marcharon dando voces muy altas mientras \u00e9l se acercaba a una casa que distingui\u00f3 a lo lejos. Dos personas que lo vieron llegar corrieron y se encerraron en ella. Escuch\u00f3 el correr de los cerrojos al mismo tiempo que un silbido punzante le roz\u00f3 la frente. Se toc\u00f3 con las manos descarnadas y sinti\u00f3 un l\u00edquido espeso y pegajoso corriendo por sus p\u00f3mulos y ocult\u00e1ndose en su boca. Conoci\u00f3 el sabor de la sangre y el escozor de la herida. Pero sigui\u00f3 adelante. Quer\u00eda ser un miembro de aqu\u00e9lla comunidad, pertenecer a sus vecinos, compartir su paz y  tener un techo, conocer el amor.<\/p>\n<p>Franky record\u00f3 que uno de sus primeros pensamientos hab\u00eda sido el reconocimiento del amor, saberse poseedor de la v\u00e1lvula que hac\u00eda fluir los sentimientos, y no se desalent\u00f3. Sab\u00eda que la pose\u00eda y \u00fanicamente necesitaba saber el modo de echarlo hacia fuera para que aquella gente desconocida pudiera conocer sus afectos. Y sigui\u00f3 adelante cada vez con m\u00e1s hambre, con aqu\u00e9l desaliento en el lugar en el que cre\u00eda que resid\u00eda la necesidad.<\/p>\n<p>Y lleg\u00f3 a otro lugar en el que unos ni\u00f1os jugaban a ocultarse, y se escondi\u00f3 de ellos y aprendi\u00f3 el juego mientras les observaba. Permaneci\u00f3 oculto y cuando vio que un ni\u00f1o se quedaba solo y dec\u00eda en voz alta una cantinela tap\u00e1ndose la cara con las manos, se acerc\u00f3 hasta \u00e9l y le dijo \u201c\u00a1te pill\u00e9!\u201d con una voz que por primera vez se escuch\u00f3 a s\u00ed mismo y no supo reconocer como una voz humana.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o lo mir\u00f3 horrorizado, paralizado por el miedo y porque los brazos fuertes y desiguales del monstruo lo atenazaban. No pod\u00eda gritar, pero Franky repet\u00eda \u201cte pill\u00e9, te pill\u00e9\u201d, mientras su enorme cuerpo se agitaba con una risa convulsa y desquiciada. Y all\u00ed, sobre los ojos del ni\u00f1o desorbitados por el miedo ve\u00eda su figura, y un sentimiento que le era desconocido fue apoder\u00e1ndose de su inmenso coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Solt\u00f3 al ni\u00f1o, camin\u00f3 hacia atr\u00e1s dando tumbos haciendo vacilar su corpach\u00f3n deformado. Con los ojos dilatados comprendi\u00f3 el espanto que causaba y temi\u00f3 sentir el miedo que a s\u00ed mismo le causar\u00edan los hombres. El d\u00eda estaba hermoso y el sol se filtraba por las ramas de los \u00e1rboles, pero \u00e9l no quer\u00eda claridad. Busc\u00f3 la noche de una cueva y se ocult\u00f3 de los hombres a los que antes hab\u00eda ofrecido su compa\u00f1\u00eda. <\/p>\n<p>Pens\u00f3 que aqu\u00e9l no era un buen lugar para quedarse, que aqu\u00e9l lugar no le pertenecer\u00eda nunca. Se dej\u00f3 caer sobre la tierra fr\u00eda de la cueva oscura y se qued\u00f3 dormido. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, alguien que descubri\u00f3 la cueva cuando estuvo  perdido en la monta\u00f1a, encontr\u00f3 unos restos grotescos y unos harapos que nadie conoc\u00eda. <\/p>\n<p>Y cuenta una leyenda que desde entonces, cada vez que hay tormenta aparece una criatura corpulenta que atraviesa el lugar como una sombra, que mira a los ni\u00f1os y se aleja, y balbucea unas palabras que nadie comprende. Todos creen entender la palabra amor, pero nadie est\u00e1 seguro de lo que oye.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono7.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><br \/>\n<em><strong>Mar\u00eda Dolores Almeyda<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mir\u00f3 a su alrededor sinti\u00e9ndose absolutamente desorientado. Hab\u00eda nacido de un estallido, de la uni\u00f3n del rayo y la tormenta. Se hab\u00eda producido un fragor que repercuti\u00f3 en las monta\u00f1as haci\u00e9ndolas temblar. Despu\u00e9s sinti\u00f3 la vida en sus venas y lentamente comenz\u00f3 a pensar. Concluy\u00f3 que ya era un hombre, un ser humano. Ten\u00eda pensamientos y sentimientos de hombre, atributos de hombre, manos y mirada de hombre. Aunque estaba deformado y perd\u00eda el equilibrio por la descompensaci\u00f3n de sus miembros y la repercusi\u00f3n de la gran tormenta que lastimaba con su furia todo lo vivo. Ya estaba all\u00ed, no sab\u00eda&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/franky-por-maria-dolores-almeyda\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2747","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2747","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2747"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2747\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2747"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2747"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2747"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}