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{"id":26,"date":"2005-06-17T17:11:35","date_gmt":"2005-06-17T15:11:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.canal-literatura.com\/?p=26"},"modified":"2009-03-07T15:11:22","modified_gmt":"2009-03-07T14:11:22","slug":"el-anciano-y-sus-palomas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-anciano-y-sus-palomas\/","title":{"rendered":"El Anciano y sus Palomas.  <em> (por Akesha33)<\/em>"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/akesha050617.jpg\" hspace=\"20\" align=\"right\" \/><br \/>\nEl joven estaba sentado en el parque cuando vio aparecer a aquel hombre por el fondo del paseo, el anciano iba mirando los \u00e1rboles y cuando lleg\u00f3 al banco situado enfrente del joven se par\u00f3, lo mir\u00f3 sonriendo.  Observ\u00f3 su reloj y luego el cielo; se sent\u00f3 y en aquel instante aparecieron una veintena de palomas, se pusieron por todas partes, sobre las rodillas, en el hombro, al lado, sobre el banco, en el suelo; las palomas parec\u00edan contentas de que aquel hombre hubiese llegado. Entonces el anciano sac\u00f3 una bolsa de pl\u00e1stico que llevaba en un bolsillo y lentamente fue ofreciendo las miguitas de pan duro que hab\u00eda en el interior.<br \/>\n\tEl chico pens\u00f3 entonces que esa era la raz\u00f3n de la alegr\u00eda de las aves, pero a\u00fan haciendo mucho tiempo que no quedaban miguitas de pan, las palomas  segu\u00edan contentas y alrededor del anciano. Se levant\u00f3 y se acerc\u00f3 al banco del anciano, despacio, para no asustar a las palomas.<\/p>\n<p>&#8211;\tHola joven.<br \/>\n&#8211;\tHola se\u00f1or&#8230; Perd\u00f3n pero \u00bfpuedo preguntarle algo?<br \/>\n&#8211;\t\u00a1Claro hijo! Pregunta lo que quieras -dijo el anciano con tono amigable.<br \/>\n&#8211;\tLlevo un rato observando como trata a estas palomas y estoy extra\u00f1ado.<br \/>\n&#8211;\t\u00bfQu\u00e9 es lo que te extra\u00f1a?<br \/>\n&#8211;\tMe extra\u00f1a que cuando usted lleg\u00f3, esperaba que vinieran, que ellas estaban contentas de que usted hubiese venido y que despu\u00e9s de comerse todas las miguitas de pan, todav\u00eda siguen aqu\u00ed con usted.<br \/>\n&#8211;\t\u00bfEs eso? \u2013dijo a la vez que soltaba una carcajada.<\/p>\n<p>El chico mir\u00f3 asombrado al anciano, por un momento pens\u00f3 que quiz\u00e1s estaba loco\u2026<\/p>\n<p>&#8211;\tMira hijo, -continu\u00f3 el hombre. Hace mucho tiempo que vengo a este lugar, siempre a la misma hora, en el mismo banco, con la misma bolsita de pan. Aunque no tuviese ganas o mi estado de \u00e1nimo no fuese el mismo que el d\u00eda anterior, nunca he faltado a mi cita con ellas. A las palomas las quiero, las cuido, las protejo&#8230;<br \/>\n&#8211;\t\u00bfC\u00f3mo puede querer a unas palomas? \u2013pregunt\u00f3 incr\u00e9dulo aquel joven.<br \/>\n&#8211;\tLas quiero porque se han convertido en algo especial para m\u00ed. Cuando estoy solo, est\u00e1n conmigo. Cuando estoy alegre, comparten mi alegr\u00eda con su revolotear. Cuando se termina el pan, no me abandonan y cuando las busco siempre las encuentro.<br \/>\n&#8211;\tSe\u00f1or, perdone, pero\u2026 Son simples palomas.<br \/>\n&#8211;\t\u00a1No!&#8230; Palomas s\u00ed, simples no; en cada una de mis amigas encontrar\u00e1s algo que las distingue entre s\u00ed, igual que pasa con tus amigos.<\/p>\n<p>El joven sigui\u00f3 mirando al anciano y a sus palomas, y afirm\u00f3<\/p>\n<p>&#8211;\tYo las veo todas iguales&#8230;<br \/>\n&#8211;\tQuerido y joven amigo, te invito a que vengas un tiempo por aqu\u00ed, a esta misma hora y las observes detenidamente.<\/p>\n<p>El chico as\u00ed lo hizo, fue cada d\u00eda durante tres meses a aquel lugar, vigilaba cada movimiento del anciano y de cada paloma, cada d\u00eda las contaba, siempre hab\u00eda 20. El hombre les cantaba, les hablaba, les daba el pan, incluso las re\u00f1\u00eda si se picoteaban entre ellas. <\/p>\n<p>Finalmente un d\u00eda el chico le dijo al anciano:<\/p>\n<p>&#8211;\tSe\u00f1or, durante 90 d\u00edas he venido y he visto c\u00f3mo usted les canta, les habla, las alimenta&#8230; Y las cuida, pero sigo sin entender por qu\u00e9 las quiere tanto&#8230;<br \/>\n&#8211;\tMira hijo,  las quiero simplemente porque ellas me quieren a m\u00ed, simplemente porque son mis amigas.<\/p>\n<p>El anciano hizo una breve pausa y acariciando las alas de una de aquellas palomas dijo:<br \/>\n-Hijo,  si buscas un porqu\u00e9 a la amistad, nunca hallar\u00e1s su  verdadero significado&#8230;<\/p>\n<p>El anciano se levant\u00f3 como cada d\u00eda y sonri\u00e9ndole, se alej\u00f3 por el paseo&#8230;<br \/>\n<img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/blog.canal-literatura.com\/fotos\/mono8.jpg\" align=\"right\" \/><br \/>\n<strong><em>Akesha33<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El joven estaba sentado en el parque cuando vio aparecer a aquel hombre por el fondo del paseo, el anciano iba mirando los \u00e1rboles y cuando lleg\u00f3 al banco situado enfrente del joven se par\u00f3, lo mir\u00f3 sonriendo. Observ\u00f3 su reloj y luego el cielo; se sent\u00f3 y en aquel instante aparecieron una veintena de palomas, se pusieron por todas partes, sobre las rodillas, en el hombro, al lado, sobre el banco, en el suelo; las palomas parec\u00edan contentas de que aquel hombre hubiese llegado. 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