{"id":245,"date":"2007-09-10T17:09:25","date_gmt":"2007-09-10T15:09:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=245"},"modified":"2007-09-10T17:10:30","modified_gmt":"2007-09-10T15:10:30","slug":"palabras-sabias-de-un-corazon-certero-por-isidro-r-ayestaran","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/palabras-sabias-de-un-corazon-certero-por-isidro-r-ayestaran\/","title":{"rendered":"PALABRAS SABIAS DE UN CORAZON CERTERO. Por ISIDRO R. AYESTARAN"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/I O.JPG\"  hspace=\"20\" \/ align=\"right\"\/><br \/>\nPermitidme que os hable de un tiempo no tan lejano donde no era f\u00e1cil ser y sentir de una manera distinta al com\u00fan de los mortales; y eso que siempre he sostenido la teor\u00eda de que s\u00f3lo existe una \u00fanica forma de amar y ser amado: aquella en la que los sentimientos y el coraz\u00f3n est\u00e1n en activo al cien por cien. Ni m\u00e1s ni menos, queridos m\u00edos. Pero estoy seguro de que eso ya lo sab\u00e9is por mucho que haya quien intente amordazaros y esconderos en los s\u00f3tanos de la verg\u00fcenza y en los armarios de la intolerancia. Todo eso son etiquetas de gentes que no saben lo que es sufrir por amar a alguien y tener que esconderlo. No, amados amigos m\u00edos. Ellos s\u00f3lo hablan, pregonan, predican&#8230; pero sienten m\u00e1s bien poco. O nada.<br \/>\nYo s\u00ed que puedo hablaros de escarnios e insultos, de humillar la mirada por miedo a que te la rompan para siempre, de agravios y de vejaciones. Y todo, por la emoci\u00f3n de sentirse abrazado en el regazo de aqu\u00e9l por quien los latidos de mi coraz\u00f3n marcaban el ritmo propio de nuestra vida; por hablar de sentimientos y de las verdades de nuestra alma. En definitiva, y evitando cualquier eufemismo, por sentir amor hacia otro hombre. Un hombre con otro hombre. Una mujer, por otra mujer.<br \/>\nPodr\u00eda narraros la verg\u00fcenza que siento por ver c\u00f3mo en el mundo, el mismo mundo donde yo habito, son condenados a muerte aquellos que son y sienten de id\u00e9ntica manera que yo. Es algo que me paraliza, que me deja mudo. Es muy injusto no poder expresar con palabras ciertas lo que mi coraz\u00f3n siente al comprobar c\u00f3mo la geograf\u00eda mundial es tan deleznable con el ser humano seg\u00fan el lugar donde uno nace, la religi\u00f3n que uno profese, o el estandarte que se porte en esta batalla por la dignidad y la sensibilidad humana.<br \/>\nHace mucho tiempo que duermo solo, que ya no me acuerdo qu\u00e9 es echar de menos a tu ser querido, que no recuerdo a qu\u00e9 saben los besos y qu\u00e9 significado tienen las caricias&#8230; Pero s\u00ed puedo explicaros a vosotros, alumnos de la vida en continuo aprendizaje, que si existe algo que merece la pena en esta vida que muchos quieren contaminar a base de sus propias mierdas, es el de poder ir con la cabeza bien alta cuando uno est\u00e1 con la persona con la que quiere realmente estar y pasar el resto de su vida. Y es que el amor no es un juego ni un capricho, ni tan siquiera una enfermedad, como se dec\u00eda en mis tiempos. Os hablo del amor, de ese poderoso sentimiento de atracci\u00f3n, de esa maravillosa capacidad que tenemos para defendernos de las vilezas de esos otros seres humanos que pretenden marginarnos si no nos sometemos a esas verdades que ellos sostienen y que, por s\u00ed solas, apenas se tendr\u00edan en pie.<br \/>\nMerece la pena luchar con esas armas de las que os hablo. Vosotros pod\u00e9is hacerlo. Pero mientras tanto, rezad una oraci\u00f3n por quienes no pueden y mueren por amar y ser amados en un mundo hostil y lapidario donde la verg\u00fcenza y la ignominia son su campo de batalla.<br \/>\nY un \u00faltimo consejo, queridos amigos: no descans\u00e9is hasta hallar el amor, el verdadero amor. Despu\u00e9s, mantenedlo vivo en vuestros corazones para que permanezca siempre a vuestro lado sin que decaiga un \u00e1pice la sensaci\u00f3n maravillosa de sentir las caricias que ya no recuerdo, ni el sabor de unos besos que me fueron arrebatados de la peor de las maneras posibles.<br \/>\nEsa es mi triste historia. La historia que forma parte de mis silencios.<br \/>\n<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/trytitaP.jpg\" align=\"right\" \/><br \/>\nISIDRO R. AYESTARAN, 2007<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Permitidme que os hable de un tiempo no tan lejano donde no era f\u00e1cil ser y sentir de una manera distinta al com\u00fan de los mortales; y eso que siempre he sostenido la teor\u00eda de que s\u00f3lo existe una \u00fanica forma de amar y ser amado: aquella en la que los sentimientos y el coraz\u00f3n est\u00e1n en activo al cien por cien. Ni m\u00e1s ni menos, queridos m\u00edos. Pero estoy seguro de que eso ya lo sab\u00e9is por mucho que haya quien intente amordazaros y esconderos en los s\u00f3tanos de la verg\u00fcenza y en los armarios de la intolerancia. Todo&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/palabras-sabias-de-un-corazon-certero-por-isidro-r-ayestaran\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-245","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-microtextos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=245"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=245"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=245"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=245"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}