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{"id":206,"date":"2007-05-27T13:35:23","date_gmt":"2007-05-27T11:35:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=206"},"modified":"2007-05-27T13:35:45","modified_gmt":"2007-05-27T11:35:45","slug":"aventura-en-el-pasado-por-francisco-arsis-caerols-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/aventura-en-el-pasado-por-francisco-arsis-caerols-6\/","title":{"rendered":"AVENTURA EN EL PASADO. Por Francisco Arsis Caerols"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\" https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/aventura6.jpg\" hspace=\"20\" alt=\"Aventura en el pasado\"align=\"right\"\/><\/p>\n<p><strong>AVENTURA EN EL PASADO<br \/>\nCAP\u00cdTULO I \u2013 6\u00aa PARTE<\/strong><\/p>\n<p>Tras abrirla, parec\u00eda que me encontrase frente al hueco de un nuevo armario completamente id\u00e9ntico al anterior; pero adem\u00e1s tras sus puertas lo que pod\u00eda divisar era\u2026 \u00a1otra habitaci\u00f3n! Tan impactante result\u00f3 para m\u00ed, que de inmediato regres\u00e9 sobre mis pasos sin pens\u00e1rmelo dos veces, alej\u00e1ndome del mueble igual que si hubiese visto un fantasma en su interior. \u00bfQu\u00e9 estaba ocurriendo en el trastero? \u00bfAcaso me estaba volviendo loco? \u00bfC\u00f3mo era posible si detr\u00e1s del armario lo \u00fanico que hab\u00eda era una cl\u00e1sica pared de ladrillo como cualquier otra? \u00bfEstar\u00eda so\u00f1ando? No, no se\u00f1or. Yo sab\u00eda perfectamente cu\u00e1ndo estaba, al menos, completamente despierto, y ni siquiera necesitaba pellizcarme para darme cuenta de ello. Eso faltaba, que encima perdiese la noci\u00f3n del tiempo. El coraz\u00f3n me lat\u00eda a marchas forzadas, como jam\u00e1s hab\u00eda experimentado en la vida. Estaba claro que, antes de volver a abrir aquella puerta, necesitaba cerciorarme por completo de que detr\u00e1s del armario s\u00f3lo estaba la dura, corriente y habitual pared de ladrillo, sin puerta falsa alguna. Desplac\u00e9 como pude al menos unos cent\u00edmetros el armario, lo suficiente para tener perfecta visi\u00f3n del entorno, poder as\u00ed palpar la estucada pared color salm\u00f3n del trastero y comprobar en efecto que all\u00ed resultaba imposible que existiese otra habitaci\u00f3n escondida y mucho menos, puerta falsa alguna. La \u00fanica que hab\u00eda, y si a pesar de todo no era imaginaci\u00f3n m\u00eda, era la del misterioso armario de luna. Era cuesti\u00f3n de abrir de nuevo esa intrigante puerta y afrontar con la m\u00e1xima prudencia lo que asaltase mi vista en el momento de hacerlo. Mis manos temblaban al acercarse al pomo porque desconoc\u00eda qu\u00e9 podr\u00eda encontrarme al otro lado, no fuese una puerta directa al infierno, sin posibilidad de regreso. Una vez m\u00e1s apareci\u00f3 el caracter\u00edstico brillo al sujetar el pomo y, asustado y a la vez excitado ante los acontecimientos que estaba viviendo, decid\u00ed abrir de golpe la puerta falsa y adentrarme sin m\u00e1s en el interior, dispuesto a afrontar lo que me deparase aquella reci\u00e9n iniciada m\u00e1gica aventura. Al cruzar las puertas del nuevo armario, \u00e9stas se cerraron de golpe tras de m\u00ed, pero tan absorto estaba en la contemplaci\u00f3n de aquella extra\u00f1a sala que ni siquiera me molest\u00e9 en observar si dicho armario era id\u00e9ntico tambi\u00e9n al anterior en su aspecto exterior. Lo que ten\u00eda ante m\u00ed ocupaba toda mi atenci\u00f3n, tan extra\u00f1o y sugerente era lo que pod\u00eda ver en aquel instante. Sin duda se trataba de una habitaci\u00f3n escrupulosamente decorada, con antiqu\u00edsimos muebles pero a la vez muy bien cuidados y colocados, aunque la nota discordante en cuanto a orden pudiera referirse, la daba el hecho de que estuviese repleta de peri\u00f3dicos y revistas por todas partes. El mobiliario, curiosamente se parec\u00eda al de aquella antigua casa de mis bisabuelos, y que mis padres terminaron vendiendo siendo mis hermanos y yo muy peque\u00f1os. Al reparar en el reloj que hab\u00eda colgado en una de las paredes de la habitaci\u00f3n, que incluso parec\u00eda m\u00e1s antiguo que el de mis bisabuelos, y que a\u00fan conservo, comprob\u00e9 que marcaba exactamente las siete de la ma\u00f1ana, cuando recordaba a la perfecci\u00f3n que tan solo hac\u00eda un instante, en el trastero, no eran sino alrededor de las siete de la tarde. Al fijarme con mayor detenimiento en el entorno de la habitaci\u00f3n, a pesar de que a\u00fan me sent\u00eda desconcertado ante tan incre\u00edble visi\u00f3n, observ\u00e9 que una de las ventanas que daban al exterior de lo que se supon\u00eda deb\u00eda ser parte de la ronda de Atocha, parec\u00eda estar entreabierta. Al asomarme, descubr\u00ed con estupor que era incapaz de reconocer nada, absolutamente nada de la calle que aparec\u00eda tras la ventana. Aquella no pod\u00eda ser la ronda de Atocha, ni siquiera alguna de las calles que rodeaban al bloque de pisos en el que yo viv\u00eda. Las casas que ahora pod\u00eda divisar eran desde luego muy antiguas, y no recordaba que en el centro de Madrid pudieran encontrarse todav\u00eda edificios como aquellos. Adem\u00e1s, la calzada estaba por completo empedrada y llena a su vez de ra\u00edles que semejaban a los que los tranv\u00edas de principios de siglo utilizaban para desplazarse por la capital, mientras que unas curiosas y redondas farolas pend\u00edan en los laterales de las casas. Eso s\u00ed, a juzgar por la hora que figuraba en el reloj de pared, no era nada extra\u00f1o que la calle estuviera completamente vac\u00eda. En cambio, el olor de pan reci\u00e9n salido del horno era m\u00e1s que evidente. No recordaba ning\u00fan horno situado cerca del piso. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significado ten\u00eda todo aquello? \u00bfD\u00f3nde narices me encontraba? \u00bfAcaso hab\u00edan colocado alg\u00fan decorado de principios del siglo XX y se dispon\u00edan a rodar alguna pel\u00edcula? Pero, en cualquier caso\u2026 \u00bfC\u00f3mo pod\u00edan haber transcurrido doce horas as\u00ed, sin m\u00e1s? Por supuesto, lo primero que pens\u00e9 era que aquel reloj no funcionaba bien, y que marcaba tal vez una hora distinta a la real. Sin embargo, una r\u00e1pida ojeada a uno de los peri\u00f3dicos comenz\u00f3 a sembrar mi mente de dudas, pues al comprobar la fecha de edici\u00f3n de dicho ejemplar observ\u00e9 con evidente sorpresa que \u00e9sta correspond\u00eda\u2026 \u00a1al mes de noviembre de 1915! Y no s\u00f3lo aquel ejemplar, sino que todos, absolutamente todos, estaban fechados \u00a1en el a\u00f1o 1915!<\/p>\n<p>Continuar\u00e1\u2026<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono3.jpg\" align=\"right\" \/><br \/>\n<strong><em> \u00a9 Francisco Arsis (2005) <a href=\"http:\/\/www.canal-literatura.com\/Libros\/Aventura_en_el_pasado.html\">del libro \u00abAventura en el pasado\u00bb<\/a><br \/>\n <\/em><\/strong><br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AVENTURA EN EL PASADO CAP\u00cdTULO I \u2013 6\u00aa PARTE Tras abrirla, parec\u00eda que me encontrase frente al hueco de un nuevo armario completamente id\u00e9ntico al anterior; pero adem\u00e1s tras sus puertas lo que pod\u00eda divisar era\u2026 \u00a1otra habitaci\u00f3n! 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