<br />
<b>Warning</b>:  Constant WP_DEFAULT_THEME already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>24</b><br />
<br />
<b>Warning</b>:  Constant ABSPATH already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>32</b><br />
{"id":204,"date":"2007-05-21T21:21:45","date_gmt":"2007-05-21T19:21:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=204"},"modified":"2007-05-21T21:23:54","modified_gmt":"2007-05-21T19:23:54","slug":"malas-palabras-carmen-maria-camacho-adarve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/malas-palabras-carmen-maria-camacho-adarve\/","title":{"rendered":"Malas palabras. Carmen Mar\u00eda Camacho Adarve"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\" https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/malaspalabras.jpg\" hspace=\"20\" alt=\"AntonioGamoneda\"align=\"right\"\/><\/p>\n<p>Las palabras escritas de aquella desconocida galopaban a latigazos por mi sangre, como cullillos afilados.<br \/>\nEn contacto con el aire, cobraban formas de panes secos y duros de tonos enmohecidos y olores ocres.<br \/>\nDa\u00f1aban desde el mismo momento en que rozaban el papel blanco cruzando distancias que me separaba.<br \/>\nMe produc\u00edan un dolor intenso insoportable.<br \/>\nSe hab\u00edan cruzado las palabras en mis textos, en las aceras, de la ciudad corriente.<br \/>\nme hab\u00edan elegido sus palabras a para descargar su ira, entre un centenar, un millar  an\u00f3nimas  palabras que recorr\u00edan en el mismo instante todas las calles.<br \/>\nLa  mala impresi\u00f3n inicial y la repulsa inmediata de aquellas palabras  confirmaba al contemplar la imagen espantosa de la ladrona de palabras, ve\u00eda  aquella  figura ante  ojos, con  curiosidad y repugnancia, recre\u00e1ndome morbosamente sin ser capaz de evitarlo, en cada uno de las consonantes: un olor nauseabundo de vocales,  grasientas, envenenadas,  enmara\u00f1adas, no luc\u00edan, como un abrigo oscuro y destartalado,  pantalones con los dobladillos descosidos, en los que las palabras se tapaban unas  otras  calzado zarrapastrosas en los pies, sandalias mediocres\u2026<br \/>\nLa ladrona de palabras las encadenaba en una retah\u00edla de sin sentidos, palabras atropelladas y entremezcladas.  Despotricaban, insultaban, gritaban, alzaban las manos en se\u00f1al de reclamo a alg\u00fan poder supremo, siempre se dirig\u00edan a mi, mortific\u00e1ndome indinitas a lo largo de mi camino.<br \/>\nLa brusquedad del encontronazo me hab\u00edan atrapado me manten\u00eda inm\u00f3vil, anclada a aquella baldosa del suelo;<br \/>\nen ese diminuto pedazo de mundo que parec\u00eda  querer que yo habitara desterrada siempre<br \/>\nLas palabras como hojas afiladas de cuchillos empezaban a producirme una sensaci\u00f3n de rigidez seguida por un hormigueo insoportablemente intenso y dolorosos calambres.<br \/>\nAl principio, intente analizar la situaci\u00f3n, mantener alg\u00fan tipo de calmada perspectiva, result\u00f3 imposible.<br \/>\nNo entend\u00eda que clase de imperativos irracionales son suficientes para arrastrar a una persona a perder el control as\u00ed, abandon\u00e1ndose por completo, los imperativos, los gerundios, me encadenaron a paranoia para alejarme de la realidad, cotidiana de mi realidad.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ndo se rompe el hilo fin\u00edsimo de las malas palabras que nos ata a la cordura, en qu\u00e9 momento distes a la ladrona de palabras, carta blanca?  \u00bfDejaste a otros?  &#8211; entrometerse &#8211; en el ritmo de tu coraz\u00f3n- \u00bfen tu existencia?<\/p>\n<p>Las malas palabras contin\u00faan creciendo, como la mala hierba, empezaba a resultar insoportable.<br \/>\nA\u00fan as\u00ed, segu\u00eda sin hacer absolutamente nada.<br \/>\nMe limitaba a observarlas perpleja, sin alcanzar la velocidad de los ep\u00edtetos, de los gerundios, imperativos&#8230;<br \/>\nDeb\u00eda tomar una decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Opte   por escucharlas.<br \/>\nOpte por dejarlas correr.<br \/>\nOpte por permitirles desahogarse, gritar, jurar, maldecir, llorar, arrodillarse, arrastrarse, suplicar, callar, esbozar una sonrisa maliciosamente leve, y tras a\u00f1os, los  m\u00e1s largos vividos, Al abrir mis tres ba\u00fales de palabras buenas<br \/>\nComenc\u00e9 a re\u00edr a carcajadas.<br \/>\nRe\u00eda con entusiasmo, como r\u00eden los ni\u00f1os, con la frescura que la vida me arrebata.  Re\u00eda con la felicidad que da la libertad, la vida, la verdad.  Al abrir mis tres ba\u00fales de palabras buenas \u2013horrorizadas- hu\u00edan las palabras malas<br \/>\nMi risa era magia en estado puro esortizaba a las malas palabras y muchos de los que un d\u00eda se apartaron de aquellas calles de una ciudad cualquiera, contagiados, se marcharon sonriendo.<br \/>\nMe fui con mis ba\u00fales repleto de carcajadas con las gentes sencillas.<\/p>\n<p><strong><em>\u00a9Carmen Mar\u00eda Camacho Adarve<br \/>\n <\/em><\/strong><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono1.jpg\" align=\"right\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las palabras escritas de aquella desconocida galopaban a latigazos por mi sangre, como cullillos afilados. En contacto con el aire, cobraban formas de panes secos y duros de tonos enmohecidos y olores ocres. Da\u00f1aban desde el mismo momento en que rozaban el papel blanco cruzando distancias que me separaba. Me produc\u00edan un dolor intenso insoportable. Se hab\u00edan cruzado las palabras en mis textos, en las aceras, de la ciudad corriente. me hab\u00edan elegido sus palabras a para descargar su ira, entre un centenar, un millar an\u00f3nimas palabras que recorr\u00edan en el mismo instante todas las calles. La mala impresi\u00f3n inicial&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/malas-palabras-carmen-maria-camacho-adarve\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-204","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=204"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/204\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}