{"id":1640,"date":"2009-08-27T20:57:32","date_gmt":"2009-08-27T18:57:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=1640"},"modified":"2009-08-27T20:57:32","modified_gmt":"2009-08-27T18:57:32","slug":"antonia-alvarez-alvarez-poeta-por-francisco-caro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/antonia-alvarez-alvarez-poeta-por-francisco-caro\/","title":{"rendered":"ANTONIA \u00c1LVAREZ \u00c1LVAREZ, POETA. Por Francisco Caro"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.canal-literatura.com\/images\/AntoniaAlvarezop.jpg\" border=\"0\" alt=\"\" hspace=\"20\" align=\"right\" \/><br \/>\nDebo confesar que conoc\u00eda el nombre de To\u00f1i \u00c1lvarez, como a ella le gusta ser llamada, antes de conocerla personalmente. Lo conoc\u00ed cuando obtuvo el premio de poes\u00eda \u201cPastora Marcela\u201d en 2006 con El color de las horas. Solamente el nombre y su condici\u00f3n de asturiana. Tuve luego noticias de otros logros hasta la ocasi\u00f3n de tratarnos en persona cuando visit\u00e9 Gij\u00f3n, all\u00e1 por el mes de marzo, con motivo del premio \u201cAteneo Jovellanos\u201d. To\u00f1i, miembro del jurado, se mostr\u00f3 encantada con mi obra, Calygraf\u00edas, y por sus palabras sospecho que fue defensora de la misma en las discusiones propias de cada jurado. A partir de entonces estamos en contacto, y afortunadamente he podido disfrutar de dos de sus \u00faltimas obras: La ra\u00edz de la luz y A pesar de las sombras, premios Flor de Jara y V\u00edctor Jara. Libros que comulgan en el mundo po\u00e9tico que los anima y que difieren en la formalidad de la propuesta.<\/p>\n<p>De <strong>To\u00f1i \u00c1lvarez<\/strong> es posible encontrar poemas e informaci\u00f3n en la red. Los poemas pertenecen a \u00e9poc<a href=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/_T0OWQAJo8lM\/Sks_LzysECI\/AAAAAAAAAME\/etJLiPmpwLc\/s1600-h\/AAA1.jpg\"><\/a>as ligeramente pret\u00e9ritas porque la vocaci\u00f3n p\u00fablica de su poes\u00eda es reciente, acompa\u00f1a al siglo que nos vive. Dice que es de naci\u00f3n leonesa y de vivir gijon\u00e9s, que se siente plenamente asturiana sin renunciar a unos or\u00edgenes que se traslucen en sus escritos, que se dedica a la ense\u00f1anza de los adolescentes en instituto, y que tard\u00f3 en dar a los dem\u00e1s sus poemas. Situaciones todas concurrentes en muchos poetas actuales, entre los que me incluyo. Tiene, adem\u00e1s de los citados, publicado el poemario <strong><em>El oto\u00f1o<\/em><\/strong>, que obtuvo el premio de Andujar.<\/p>\n<p><strong><em>A pesar de las sombras<\/em><\/strong>, editado en Salamanca por Amar\u00fa en su colecci\u00f3n Mar Adentro, es un libro deudor de Virgilio, a quien la autora cita, por la exquisitez del ritmo, por la ligaz\u00f3n de las emociones en el marco de la naturaleza. Escrito en alejandrinos, tan rotundos como serenos, los versos van desgranando las emociones que la realidad de la vida y el impasible tiempo usan como herramientas para ir model\u00e1ndonos a su antojo y conveniencia, la imposibilidad del hombre para resistir su ataque y la necesidad de la conformidad, de la aceptaci\u00f3n del mundo, de su escenario para ir adivinando y disfrutando los momentos de placer y sosiego que se nos conceden. En todo, hay tambi\u00e9n algo de h\u00e1lito horaciano, la naturaleza se ofrece como espejo, como maestra y territorio: <em>Era el dolor un tronco de hond\u00edsimas ra\u00edces&#8230;<br \/>\n<\/em><br \/>\nEs sorprendente el dominio del ritmo, la sostenida cadencia, la reposada m\u00fasica que invade el discurso de su verso, las elegantes pausas con que demora el final del poema. Por todo ello Antonia \u00c1lvarez \u00c1lvarez, es poeta, para m\u00ed, de obligada lectura.<\/p>\n<p>En <strong><em>La ra\u00edz de la luz<\/em><\/strong>, libro anterior en edici\u00f3n, pero sospecho que posterior en construcci\u00f3n \u2013 son cosas que pasan-,<strong> To\u00f1i<\/strong> se entrega a la libertad de un verso plenamente musicalizado. Aqu\u00ed el arma l\u00edrica es la ternura; con ella debe enfrentarse al reto de la vida. <em>Este hueso \/ sostiene una monta\u00f1a de ceniza \/ capaz de deshacerse al menor roce&#8230;<br \/>\n<\/em><br \/>\nEn la primera parte la luz recorre, fluye por el cuerpo, y desde all\u00ed alumbra: venas, tacto, piel y aromas, los ojos y los gestos, el coraz\u00f3n y el rostro. As\u00ed del vino: <em>luz de la vid al labio destinada \/ en contumaz incendio de dulzura.<\/em> Y es la primera persona el sujeto l\u00edrico, un sujeto que no se impone, que no avasalla, un sujeto receptor de la luz de las cosas a trav\u00e9s de los sentidos, que la acepta, que la integra, que la devuelve.<\/p>\n<p>En la segunda parte es la palabra la que sale en busca de la luz para poder contarla, hay en ella toques de la herencia grecolatina, pero sobre todo es en ella en la que encuentro m\u00e1s resonancias del mejor Claudio Rodr\u00edguez. D\u00edganlo mejor estos versos: <em>Alcanc\u00edas de luz. \u00bfC\u00f3mo los ojos \/ han aprendido a festejar el llanto? \/ \u00bfen qu\u00e9 lugar del mundo amanecieron?<\/em> Ser\u00e1 en la tercera parte en donde la poeta d\u00e9 cuenta del \u00e9xtasis de la luz, de la plenitud de su gozo, de la serenidad de su alcance, de saberse viva con ella en la naturaleza, de la posibilidad de fundirse como el m\u00e1ximo anhelo. La mirada se detiene sobre la tierra, sobre el mar, con el viento.<\/p>\n<p>La cuarta y \u00faltima parte, la titulada <em>C\u00e1liz de luz<\/em>, advierte que tras la plenitud del rayo que ilumin\u00f3 la dicha, se adivina, plena, la advertencia del fin, que nada hay sino aviso de la fugacidad y que fue preciso detenerse en el instante de la belleza; que nada m\u00e1s hay, pero que el gozo puede prolongarse en el recuerdo, y que contar, escribir es el \u00fanico oficio del recuerdo, del poeta.<\/p>\n<p>Sirva este poema, <em>Apenas luz.<br \/>\n<\/em><br \/>\n<em><span style=\"COLOR: #660000\">Se le muri\u00f3 la luz entre las manos<br \/>\nigual que un coraz\u00f3n reci\u00e9n nacido.<br \/>\nY apenas era luz, p\u00e1lpito abierto<br \/>\nal alba misteriosa del instante.<br \/>\nApenas era flor, apenas era<br \/>\nnada; inmensidad, mirada<br \/>\nque abarcaba sorpresas junto al fr\u00edo<br \/>\ntan p\u00e1lido. La piel<br \/>\n\u2013apenas era piel- trasluz del alma,<br \/>\ncerr\u00f3 contra la tierra su ternura.<\/p>\n<p>Se le muri\u00f3 la luz al ni\u00f1o herido.<br \/>\nPobre ni\u00f1o sin luz. C\u00e1liz de sombra.<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"COLOR: #660000\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Francisco Caro<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"COLOR: #660000\"><strong><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"http:\/\/mientraslaluz.blogspot.com\/\">http:\/\/mientraslaluz.blogspot.com\/<\/a><\/span><\/strong><\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Debo confesar que conoc\u00eda el nombre de To\u00f1i \u00c1lvarez, como a ella le gusta ser llamada, antes de conocerla personalmente. Lo conoc\u00ed cuando obtuvo el premio de poes\u00eda \u201cPastora Marcela\u201d en 2006 con El color de las horas. Solamente el nombre y su condici\u00f3n de asturiana. 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