{"id":157,"date":"2007-02-11T12:31:34","date_gmt":"2007-02-11T10:31:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=157"},"modified":"2007-02-24T00:00:42","modified_gmt":"2007-02-23T22:00:42","slug":"carla-carla-por-carmen-maria-camacho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/carla-carla-por-carmen-maria-camacho\/","title":{"rendered":"CARLA &#038; CARLA. Por Carmen Mar\u00eda Camacho Adarve"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\" https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/CARLA.jpg\" hspace=\"20\" alt=\"CARLA &#038; CARLA\"align=\"right\"\/><\/p>\n<p>Todo empez\u00f3 la tarde que recib\u00ed la llamada en mi tel\u00e9fono m\u00f3vil, de mi editor, cuyo nombre, por seguridad, prefiero mantener en el anonimato.  Me comunico de manea apresurada haber recibido en la editorial un manuscrito   m\u00edo y   los correos de respuesta para las correcciones, eran de otra autora que se llamaba como yo, poeta, y de la misma ciudad.  No di mayor importancia al asunto.  Al poco tiempo de la extra\u00f1a noticia comenc\u00e9 a observar a una mujer que viv\u00eda frente a mi casa y que se comportaba   como yo.  En aquel momento no le di demasiada importancia, pero m\u00e1s tarde comenc\u00e9 a recelar de su comportamiento tan parecido al m\u00edo   y acab\u00e9 convencida de que escond\u00edan algo oscuro.  Desgraciadamente estaba muy lejos de sospechar la aut\u00e9ntica verdad.  Si entonces hubiese sabido la gravedad de lo que se desarrollaba tan cerca de m\u00ed, tal vez habr\u00eda actuado de otra forma.  Pero de haber contado a alguien mis sospechas, nadie me hubiese cre\u00eddo y habr\u00eda hecho el rid\u00edculo m\u00e1s espantoso.  Mejor empezar\u00e9 por el principio.<br \/>\nAparentaba mi edad el parecido a mi no dejaba ninguna duda al respecto.  Las dos \u00e9ramos muy delgadas,   la nariz respingona, los ojos azules y la   estatura era aproximada ella un poco mas alta.  Llevaba siempre el pelo largo y suelto de color rubio.  Vest\u00eda ropas de colores oscuros   y se adornaba, bolsos o fulares igual a los m\u00edos.  Para cualquier observador habr\u00eda pasado por m\u00ed.  Como ya he dicho, al verla la primera vez no le di importancia, pero tuve un presentimiento extra\u00f1o que me hizo observarla cuando me cruzaba con ella, o al verla pasar bajo mi balc\u00f3n.  Mis recelos aumentaron cuando comenc\u00e9 a coincidir con ella en la calle al salir a trabajar muy temprano o cuando volv\u00eda a casa de madrugada.  Una vez ella estaba dibujando un itinerario en el aire, como si realizase un ritual.  Cada noche sal\u00eda y recorr\u00eda las calles parloteando en una jerga extra\u00f1a, sin ropas de abrigo, a pesar de las inclemencias del fri\u00f3 invierno.  A veces   se quedaba parada en una esquina mirando al infinito mientras; hablaba a gritos de esquina a esquina con su igual invisible (que era yo).<!--more--> Las conversaciones parec\u00edan ser en castellano, pero nunca fui capaz de comprender lo que dec\u00edan.  Daba la impresi\u00f3n de que esperaba la llegada de alguien que, noche tras noche, no llegaba.<br \/>\nDurante el d\u00eda tambi\u00e9n sal\u00eda, paseaban por el barrio mirando escaparates, charlando o discutiendo con mi fantasma, como si fu\u00e9semos dos vecinas m\u00e1s.  Y, desde aquel momento empec\u00e9 a   ver   siempre a su lado al mi espectro.<br \/>\nAl verlas tan a menudo el presentimiento de que algo ominoso se cern\u00eda sobre mi se fue fortaleciendo la gente nos confund\u00eda.  Poco a poco mis sospechas aumentaron cuando las llamadas para dar recitales, presentaciones de libros, conferencia, &#8211; que yo no hab\u00eda concertado -.  Comenc\u00e9 a vigilarlas en secreto.  Cuando me iba a trabajar sal\u00eda un rato antes y me quedaba escondida escuch\u00e1ndolas, intentando comprender sus ch\u00e1charas y anotando sus movimientos, a fin de encontrarle sentido a sus idas y venidas por las calles.  Al poco tiempo cre\u00ed descubrir su estrategia, un plan sutil y probablemente despiadado.  Fui madurando la teor\u00eda de que era una bruja y que realizaba encantamientos malignos.  Me la imaginaba a\u00f1adiendo ex\u00f3ticos ingredientes a una gran olla hirviente, tal vez preparando una poci\u00f3n maligna para hechizar a incautos y atraerlos a su guarida y convencerlos que era yo.  Seg\u00fan le\u00ed una vez, se puede distinguir a una bruja por una marca que llevan en un ojo.  Todo eso me preocupaba tanto que comenc\u00e9 a padecer insomnio.<br \/>\nDurante lo poco que consegu\u00eda dormir so\u00f1aba que la mujer igual a mi invocaba un esp\u00edritu infernal, un ser aterrador que aparec\u00eda rodeado de sus diab\u00f3licos ac\u00f3litos, un ej\u00e9rcito de seres abominables horriblemente deformes.  Monstruos con terribles garras.  A una orden de su ama se abalanzaban contra los indefensos seres humanos, y despu\u00e9s les borraba la percepci\u00f3n de las cosas.  Ve\u00eda a los engendros saliendo de los infiernos y sembrando la Tierra de esp\u00edritus malignos, transformando nuestro mundo en un pandemonio de depravaci\u00f3n ajustado a sus siniestras necesidades.  Luego, una vez aniquilado hasta el \u00faltimo ser humano, luchaban entre ellos en terror\u00edficas batallas, en las que no hab\u00eda ninguna regla ni bandos definidos, s\u00f3lo una org\u00eda de destrucci\u00f3n.<br \/>\nUn tremendo dolor de cabeza me taladraba el cr\u00e1neo al despertar, como si me hubiesen metido una barrena por la nuca hasta sacarla por la frente.  En el trabajo me desconcentraba debido a la falta de sue\u00f1o; comenc\u00e9 a recibir las broncas de mi editor y el desprecio de mis coet\u00e1neos.  Mi familia empez\u00f3 a preocuparse por m\u00ed, insistiendo en que fuese a ver al m\u00e9dico, pero no les hice caso,   me encontraba perfectamente.<br \/>\nPara evitar las pesadillas pasaba las noches apostada en el balc\u00f3n con unos prism\u00e1ticos, un micr\u00f3fono direccional y una c\u00e1mara con teleobjetivo, cargada con pel\u00edcula de alta sensibilidad.  Despu\u00e9s de un par de horribles catarros, debidos al fr\u00edo nocturno, consegu\u00ed descubrir una pauta en sus movimientos.  Sus paseos siempre eran de noche y seg\u00fan la hora, la \u00e9poca del a\u00f1o, la fase de la luna y la humedad del aire, variaban su recorrido en un complejo patr\u00f3n que s\u00f3lo yo fui capaz de descifrar.  Estaba claro   era hechicera y que ejecutaba alg\u00fan ritual m\u00e1gico con aviesas intenciones.<br \/>\nPed\u00ed   a mi editor tres meses para viajar en busca de investigaci\u00f3n ara mi pr\u00f3ximo libro y comenc\u00e9 a investigar por las bibliotecas, buscando antiguos libros de magia y ocultismo.  En uno de ellos el alquimista Paracelso explicaba la forma de crear un hom\u00fanculo.  La receta para crearlo consist\u00eda en colocar en una bolsa huesos, esperma, fragmentos de piel y pelo de cualquier animal.  Todo esto hab\u00eda de enterrarse rodeado de esti\u00e9rcol de caballo durante cuarenta d\u00edas, tiempo en el cual el embri\u00f3n estar\u00eda formado.  Desech\u00e9 la idea al tener en cuenta la dificultad de encontrar esti\u00e9rcol de caballo en el barrio&#8230; aunque me qued\u00f3 la duda de si para el diab\u00f3lico experimento val\u00edan tambi\u00e9n los excrementos de perro que, abundan por las calles.<br \/>\nDespu\u00e9s   estudi\u00e9 un tratado sobre esoterismo y adivinaci\u00f3n de Hermes.  Hab\u00eda fallado en mis intentos de colocar c\u00e1maras ocultas en su casa y no pod\u00eda verla para comprobar si echaba las cartas o le\u00eda los posos del caf\u00e9, por lo que tuve que probar otra cosa.<br \/>\nLo intent\u00e9 con la astrolog\u00eda.  Desconoc\u00eda el signo zodiacal de mi doble pero, fuese cual fuese, procuraba evitar al cartero que era C\u00e1ncer y al barrendero, que era Libra.  En cambio, cuando hac\u00edan la compra en el supermercado, siempre se pon\u00edan en la cola de la caja n\u00famero tres, atendida por un dependiente llamado Juan, que era Acuario.  Salvo la coincidencia con las fases de la luna, no le encontr\u00e9 ning\u00fan sentido.<br \/>\nTambi\u00e9n me fallaron el Feng Shui y la astrolog\u00eda china, pues tras muchos estudios, c\u00e1lculos y c\u00e1balas, descubr\u00ed que est\u00e1bamos en el a\u00f1o del la cabra loca.  Me pareci\u00f3 algo confuso y cambi\u00e9 la l\u00ednea de investigaci\u00f3n.  Busqu\u00e9 en la Biblia.  Tras leer el cap\u00edtulo de las Revelaciones, tambi\u00e9n llamado Apocalipsis. <\/p>\n<p>En ninguna biblioteca hall\u00e9 el c\u00f3dice de bac\u00f3n; quer\u00edan hacerme creer que era un libro ficticio, pero estaba claro que ment\u00edan.  Inasequible al desaliento segu\u00ed buscando en librer\u00edas de ocultismo menos sospechosas de pertenecer a los Iluminati.  Mientras tanto mi vecina continuaban con sus recorridos y jaculatorias por el barrio.<br \/>\nPor fortuna todo acab\u00f3 una noche de invierno, fr\u00eda y lluviosa, en la que me encontraba apostada en la azotea, justo sobre mi casa, vigil\u00e1ndola.  Iba cubierta con un impermeable negro, para pasar desapercibida, y equipada con mi visor nocturno de gran resoluci\u00f3n.  Me hab\u00eda costado m\u00e1s de tres mil euros y una espantosa discusi\u00f3n con mi pareja, pero vali\u00f3 la pena.  Ellas se encontraban, paradas en la calle.  Miraban hacia lo alto, al cielo nubloso que comenzaba a descargar gotas de lluvia fr\u00edas como   de hielo.  Nunca la hab\u00eda visto   tan quieta, y esta vez no parloteaba ni gesticulaba, simplemente permanec\u00eda en pie, con la vista clavada en el trozo de cielo que se divisaba entre los edificios.  Entonces levant\u00e9 la mirada hacia las nubes y la vi.  A simple vista no hubiese podido distinguir nada, pero mi visor nocturno me permiti\u00f3 observar todos los detalles.<br \/>\nEra una nave espacial inmensamente grande y oscura, y no reflejaba la iluminaci\u00f3n de las calles.  Fue abri\u00e9ndose paso a trav\u00e9s de las nubes negras con tal suavidad que no se vieron perturbadas por la intrusi\u00f3n.  Empezaba a comprender que la   mujer igual a m\u00ed, a pesar de su aspecto inofensivo, era la avanzadilla de un ej\u00e9rcito invasor alien\u00edgena.  Esa era mi pr\u00f3xima l\u00ednea de investigaci\u00f3n, ya me hab\u00eda suscrito a varias revistas de parapsicolog\u00eda y hab\u00eda comprado las obras completas de Isaac Asimov.<br \/>\nMi mente comenz\u00f3 a funcionar a toda velocidad; no sab\u00eda que hacer.<br \/>\nDesde mi atalaya esper\u00e9 que, de un momento a otro, comenzase el ataque, que desatasen una lluvia de lenguas de fuego que fundir\u00edan los edificios con grandes explosiones.  La nave parec\u00eda no tener fin; mirase donde mirase ocultaba el cielo.  Deb\u00eda tener m\u00e1s de 30 kil\u00f3metros de di\u00e1metro, en el caso de que fuera circular.  Estaba ensimismada con la majestuosa nave y en realidad me hab\u00eda olvidado del porqu\u00e9 de mi presencia all\u00ed arriba, cuando todo ocurri\u00f3 muy deprisa.  Estuve a punto de perder el control de mis nervios cuando desde la parte   central   emerg\u00eda un cegador rayo de luz.  Alc\u00e9 el visor bruscamente y, cuando mi vista se acomod\u00f3 de nuevo, pude observar anonadada como el haz iluminaba a mis dos vecinas.  No s\u00e9 si en esos momentos dej\u00e9 de respirar o tal vez fue la impresi\u00f3n, pero sent\u00ed un repentino mareo cuando, all\u00ed paradas en medio del c\u00edrculo luminoso, se fueron desvaneciendo hasta desaparecer; como disueltas en el aire.<br \/>\nEl brillante haz de luz se apag\u00f3, dej\u00e1ndome de nuevo en la oscuridad.  Abat\u00ed el visor ante los ojos y vi que la nave comenzaba a elevarse atravesando el mar de nubes con suavidad; luego desapareci\u00f3 entre las sombras.  El coraz\u00f3n me lat\u00eda arr\u00edtmicamente, las piernas se me aflojaron y ca\u00ed de rodillas en el suelo h\u00famedo.  Al fin comprend\u00ed lo que hab\u00eda pasado.  Mi otra   cual gota de agua a mi era del planeta Marte perdida y sus idas y venidas eran la angustiosa espera del rescate.  Qu\u00e9 est\u00fapida hab\u00eda sido al no darme cuenta; si lo hubiese sabido antes tal vez podr\u00eda haberle ofrecido mi amistad; seguro que se sent\u00eda muy sola desdoblada en un   cuerpo que no le pertenec\u00eda para no llamar la atenci\u00f3n.  En la misi\u00f3n de estudiar, la mente y su proceso creador   de una poeta terrestre.<\/p>\n<p>Ya han pasado algunos meses y ha llegado otro invierno.  Mi familia, mi pareja, el mundo de la cultura, me han abandonado y los vecinos huyen de m\u00ed, dicen que estoy loca, pero no me importa.  Ya no trabajo, finjo tener una enfermedad mental y he conseguido una pensi\u00f3n vitalicia que me permitir\u00e1 seguir vigilando.  Utilizo los prism\u00e1ticos de d\u00eda y el visor nocturno por la noche; busco otros extraterrestres entre mis vecinos.  Grabo en v\u00eddeos digitales los movimientos de la gente del barrio y luego estudio sus pautas.  Esta vez no me enga\u00f1ar\u00e1n.  Empiezo a sospechar de un tipo de sorprendente parecido a George Bush pasa a menudo frente a mi casa.  Tengo que dejar de escribir, ya casi es la hora a la que va al supermercado a contactar con otros seres de su especie.  Hoy probar\u00e9 mi disfraz de presidente, el traje negro impecable me cae muy bien y la peluca blanca n\u00edvea me da un aire realmente intelectual.<br \/>\nSeguir\u00e9 con mis investigaciones.<\/p>\n<p><strong><em>\u00a9Carmen Mar\u00eda Camacho Adarve<br \/>\n <\/em><\/strong><br \/>\n<br \/>\n<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono2.jpg\" align=\"right\" \/><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.geocities.com\/relatoscarmen\"><\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/blogia.com\/carmencamachoadarve\"><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo empez\u00f3 la tarde que recib\u00ed la llamada en mi tel\u00e9fono m\u00f3vil, de mi editor, cuyo nombre, por seguridad, prefiero mantener en el anonimato. Me comunico de manea apresurada haber recibido en la editorial un manuscrito m\u00edo y los correos de respuesta para las correcciones, eran de otra autora que se llamaba como yo, poeta, y de la misma ciudad. No di mayor importancia al asunto. Al poco tiempo de la extra\u00f1a noticia comenc\u00e9 a observar a una mujer que viv\u00eda frente a mi casa y que se comportaba como yo. 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