{"id":1442,"date":"2009-07-02T10:43:26","date_gmt":"2009-07-02T08:43:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=1442"},"modified":"2009-07-02T10:43:26","modified_gmt":"2009-07-02T08:43:26","slug":"diario-intimo-de-una-nevera-por-vivian-rodriguez-dorgia-casss","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/diario-intimo-de-una-nevera-por-vivian-rodriguez-dorgia-casss\/","title":{"rendered":"Diario \u00edntimo de una nevera. Por Vivian Rodr\u00edguez Dorgia (Casss)."},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/NeveraCass.jpg\" alt=\"\" hspace=\"20\" align=\"right\" \/><\/p>\n<p>Querido Diario:<\/p>\n<p>Comienzo este di\u00e1logo \u00edntimo contigo. Inicio una nueva vida y quiero dejar mi pasado atr\u00e1s. Antes de eso, necesito dejarlo escrito, para no olvidar de donde vengo. <\/p>\n<p>Tuve un buen origen en la casa de una reconocida familia de fina estirpe. Gente educada, llena de glamour y de vida social intensa, en la que colabor\u00e9 con placer prestando buenos servicios. Gustaban llamarme se\u00f1ora Frigidaire, por lo que tuve rango y apellido desde mis inicios. Fueron a\u00f1os de felicidad, de nacimientos, bautismos, comuniones, cumplea\u00f1os, reuniones de amigos, grandes y chicos, de momentos \u00edntimos, brindis a la madrugada o noches de insomnios largas y silenciosas, donde mi luz y mi frescor, fueron los \u00fanicos consuelos de alg\u00fan noct\u00e1mbulo. <\/p>\n<p>Finalmente, como sucede, la picota fatal del progreso, el consumismo, las nuevas olas, y la tecnolog\u00eda asechando, hicieron de mi algo pasado de moda que hab\u00eda que renovar. Tal era la dignidad de esta familia, que en lugar de pedir dinero a cambio por m\u00ed, tuvieron a bien regalarme y si algo tengo que reprocharles es que no prestaran especial atenci\u00f3n a quienes ser\u00edan sus beneficiarios, mis nuevos propietarios. <\/p>\n<p>Ah\u00ed comenz\u00f3 mi sufrimiento y peregrinar entre descuidos y portazos. Nadie tuvo en cuenta que el trato hacia mi ten\u00eda que ser delicado, para que yo siguiera prestando utilidad, dada mi calidad y origen. Por primera vez, supe lo que era el odio, la rabia, cada vez que alguno de los habitantes de la nueva casa se asomaba a mi puerta.<\/p>\n<p>\u00c9l, un hombre descuidado que solo tomaba cerveza, aparec\u00eda con frecuencia y me obligaba al espect\u00e1culo de su distendido abdomen apenas cubierto por una desprolija camiseta, luego de varios d\u00edas de no afeitarse. Ella, una mujer desvencijada, de d\u00eda pintarrajeada y de noche en ruleros, embadurnada en cremas que ya no daban resultado, comiendo a deshoras cualquier tipo de embutidos y dulces, canalizando ansiedades mal resueltas. Mujer de doble discurso, a su hijo lo rezongaba por tomar del pico de la botella, cuando ella, apenas advert\u00eda que no hab\u00eda nadie a su alrededor, hac\u00eda lo mismo con absoluta desidia. El hijo, al fin de cuentas me parec\u00eda el m\u00e1s aut\u00e9ntico. Barbudo, pelilargo y mal hablado, resultaba el m\u00e1s coherente de todos, por lo menos era como dec\u00eda ser aunque su sola presencia me pon\u00eda los hielos de punta!!!! Mi \u00fanico momento de ternura lo viv\u00eda cuando la peque\u00f1a de la casa buscaba la leche para su gatito blanco y marr\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero al fin y al cabo ca\u00ed en una depresi\u00f3n tremenda, habiendo dejado de ser la se\u00f1ora Frigidaire, para pasar a ser la nevera, la heladera, o el refrigerador, cambi\u00e1ndome de sexo as\u00ed como as\u00ed. En esta situaci\u00f3n me fui desmejorando vertiginosamente, y ya no pude servir para nada. Los muy rumbosos personajes, ni siquiera averiguaron si ten\u00eda alg\u00fan arreglo, y me abandonaron en la calle, a la espera de una nueva donaci\u00f3n, que segura e injustamente volver\u00edan a recibir.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed que mi nuevo amo y se\u00f1or me recogi\u00f3 de un desguazadero, me palp\u00f3, me acarici\u00f3 con amor y descubri\u00f3 en m\u00ed una belleza de l\u00edneas, que hac\u00eda tiempo nadie elogiaba, y aun quedaban vivas, pese a los a\u00f1os transcurridos. Me transform\u00f3 en una obra de arte, que hoy se exhibe en un Museo de reconocida vanguardia, donde por suerte he vuelto a convivir con la intelectualidad m\u00e1s recalcitrante, se\u00f1oras de buenos perfumes y pieles ecol\u00f3gicas y caballeros cuyos ojos, expertos en la belleza y el arte, me llenan de elogios y me quieren llevar con ellos&#8230;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono1.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><br \/>\n<em><strong>Vivian Rodr\u00edguez Dorgia (Casss).  <\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Querido Diario: Comienzo este di\u00e1logo \u00edntimo contigo. Inicio una nueva vida y quiero dejar mi pasado atr\u00e1s. Antes de eso, necesito dejarlo escrito, para no olvidar de donde vengo. Tuve un buen origen en la casa de una reconocida familia de fina estirpe. Gente educada, llena de glamour y de vida social intensa, en la que colabor\u00e9 con placer prestando buenos servicios. Gustaban llamarme se\u00f1ora Frigidaire, por lo que tuve rango y apellido desde mis inicios. Fueron a\u00f1os de felicidad, de nacimientos, bautismos, comuniones, cumplea\u00f1os, reuniones de amigos, grandes y chicos, de momentos \u00edntimos, brindis a la madrugada o noches&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/diario-intimo-de-una-nevera-por-vivian-rodriguez-dorgia-casss\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-1442","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-microtextos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1442","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1442"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1442\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1442"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1442"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1442"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}