<br />
<b>Warning</b>:  Constant WP_DEFAULT_THEME already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>24</b><br />
<br />
<b>Warning</b>:  Constant ABSPATH already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>32</b><br />
{"id":123,"date":"2006-09-12T10:14:47","date_gmt":"2006-09-12T08:14:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=123"},"modified":"2006-09-29T23:28:15","modified_gmt":"2006-09-29T21:28:15","slug":"2-el-embrujo-de-sicilia-monreale-por-francisco-arsis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/2-el-embrujo-de-sicilia-monreale-por-francisco-arsis\/","title":{"rendered":"2-EL EMBRUJO DE SICILIA: MONREALE . Por Francisco Arsis"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\" https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/normal_palermo100.jpg\" hspace=\"20\" alt=\"Mondello\"align=\"right\"\/><\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente de haber conocido al matrimonio formado por Bertrand y Sophie, y tras un frugal aunque placentero desayuno, partimos los tres con nuestras flamantes bicicletas en direcci\u00f3n a Monreale, apenas situado a unos 8 kil\u00f3metros al suroeste de Palermo. Bertrand hab\u00eda propuesto que visit\u00e1semos no s\u00f3lo aquel bello lugar rodeado de monta\u00f1as, sino tambi\u00e9n, y a trav\u00e9s de una ruta bien escogida, la no menos emblem\u00e1tica ciudad de Mondello, all\u00ed donde los palermitanos sol\u00edan acudir a menudo para descansar del agotador bullicio de la capital. <\/p>\n<p>Aquellos simp\u00e1ticos amigos franceses se hallaban en su tercer viaje a Sicilia, con lo que la eterna isla de la Odisea de Ulises no era ya una desconocida para ellos. Mientras me hablaban de sus anteriores viajes, notaba como se sent\u00edan atrapados por el embrujo siciliano al observar sus gestos y la mirada brillante de sus ojos. Y algo me dec\u00eda que yo acabar\u00eda sinti\u00e9ndome igual conforme fuese descubriendo aquellas maravillas de la madre tierra. <\/p>\n<p>La llegada a Monreale se sucedi\u00f3, para mi dicha, de forma r\u00e1pida y f\u00e1cil. Todo lo contrario que el resto de la ruta hacia Mondello, aunque no por ello decay\u00f3 mi entusiasmo por disfrutar de todo el entorno palermitano. Seg\u00fan me apunt\u00f3 Bertrand, los \u00e1rabes que dominaron Sicilia durante los siglos IX y X llegaron a utilizar esta caracter\u00edstica ciudad como granero para abastecer al mercado de Palermo. No en vano, durante su reinado dicha capital se convirti\u00f3 en un important\u00edsimo centro cultural isl\u00e1mico, a la altura de otros como el califato de C\u00f3rdoba o incluso el posterior reino de Granada. <\/p>\n<p>Sin duda, lo que m\u00e1s me sorprendi\u00f3 fue la sublime contemplaci\u00f3n de la catedral monrealense, levantada gracias al insigne rey normando Guillermo II en el a\u00f1o 1174. Un portentoso edificio medieval que, a buen seguro, habr\u00e1 inspirado m\u00e1s de una epopeya fant\u00e1stica en la mente de muchos escritores. Por si acaso, un servidor no dejaba de anotar en su peque\u00f1o cuaderno todo aquello que le resultaba especialmente relevante, y, desde luego, Monreale daba mucha \u201ccancha\u201d.<\/p>\n<p>Sophie aport\u00f3 su granito de arena explic\u00e1ndome que, en su anterior viaje, uno de los gu\u00edas les hab\u00eda apuntado que el famoso escritor Guy de Maupassant, orgulloso de su pasado normando, poco m\u00e1s que veneraba la catedral, as\u00ed como el propio Monreale, y que muy conocida y anecd\u00f3tica era una de sus frases sobre el claustro del convento: \u201cEs tan agradable que apetece quedarse en \u00e9l para siempre\u201d. Imagino que Maupassant se derret\u00eda ante la contemplaci\u00f3n de la catedral, algo que no me pareci\u00f3 nada exagerado siendo as\u00ed que yo disfrutaba a mi vez de su inigualable magnificencia. Baste para ello nombrar, por ejemplo, los 4.000 m2 de la superficie de su iglesia, o los 6.340 m2 de incre\u00edbles mosaicos repletos de curiosas escenas b\u00edblicas y del propio Evangelio, sin contar con los poderosos \u00e1bsides, el mencionado claustro o la hipnotizante fuente moruna.<\/p>\n<p>Antes de partir hacia Mondello siguiendo la ruta prevista por Bertrand, lo que intu\u00eda una nueva y apasionante aventura, a\u00fan tuvimos ocasi\u00f3n de contemplar, desde una atractiva colina situada en el punto m\u00e1s alto de la ciudad de Monreale, una maravillosa panor\u00e1mica de la propia Palermo y de la verde y no menos armoniosa llanura llamada por sus habitantes \u201cConca d\u00b4Oro\u201d. <\/p>\n<p>Y as\u00ed, mientras esperaba una nueva andanza a trav\u00e9s de aquellos agradables parajes, no dejaba de repetirme interiormente: \u201cSicilia, c\u00f3mo me embrujas\u201d\u2026<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono2.jpg\" align=\"right\" \/><br \/>\n<strong><em>\u00a9 Francisco Arsis<br \/>\n <\/em><\/strong><br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al d\u00eda siguiente de haber conocido al matrimonio formado por Bertrand y Sophie, y tras un frugal aunque placentero desayuno, partimos los tres con nuestras flamantes bicicletas en direcci\u00f3n a Monreale, apenas situado a unos 8 kil\u00f3metros al suroeste de Palermo. Bertrand hab\u00eda propuesto que visit\u00e1semos no s\u00f3lo aquel bello lugar rodeado de monta\u00f1as, sino tambi\u00e9n, y a trav\u00e9s de una ruta bien escogida, la no menos emblem\u00e1tica ciudad de Mondello, all\u00ed donde los palermitanos sol\u00edan acudir a menudo para descansar del agotador bullicio de la capital. Aquellos simp\u00e1ticos amigos franceses se hallaban en su tercer viaje a Sicilia, con&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/2-el-embrujo-de-sicilia-monreale-por-francisco-arsis\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-123","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=123"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}