<br />
<b>Warning</b>:  Constant WP_DEFAULT_THEME already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>24</b><br />
<br />
<b>Warning</b>:  Constant ABSPATH already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>32</b><br />
{"id":120,"date":"2006-09-04T22:32:41","date_gmt":"2006-09-04T20:32:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=120"},"modified":"2006-09-04T22:33:48","modified_gmt":"2006-09-04T20:33:48","slug":"el-embrujo-de-sicilia-por-francisco-arsis-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-embrujo-de-sicilia-por-francisco-arsis-2\/","title":{"rendered":"EL EMBRUJO DE SICILIA.  Por Francisco Arsis"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\" https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/normal_palermo100.jpg\" hspace=\"20\" alt=\"Sicilia\"align=\"left\"\/><\/p>\n<p>Mi destino era Sicilia, isla evocadora de ensue\u00f1os, all\u00ed donde Ulises naveg\u00f3 atravesando sus aguas, cuna de Pirandello y musa a la vez de otros tantos escritores de gran prestigio, desde Lampedusa hasta el poeta Quasimodo. Es tan hermosa que resulta imposible ignorarla, repleta de maravillas art\u00edsticas inigualables; impresionantes ciudades, como la bella Palermo, capaz de embrujarte sin remedio; como Siracusa y sus atrayentes ruinas grecorromanas, o la propia Ragusa, ciudad barroca por excelencia, que te embriaga y te transporta a una \u00e9poca en la que todos desear\u00edamos estar presentes, como si de un aut\u00e9ntico viaje al pasado se tratase.<\/p>\n<p>Me encantan los viajes literarios. Siempre lo he dicho. Desprenden un halo m\u00e1gico, y revivirlos significa viajar de nuevo a esos lugares retratados con la pluma, la que todo escritor necesita usar para transformar todo en una especie de ritual, m\u00edstico y profundo. El coraz\u00f3n palpita, el recuerdo te embarga, secuestrando tu alma, llev\u00e1ndola hasta all\u00ed ipso facto. Y es, en ese instante, donde aquella bendita experiencia cobra vida de nuevo, y hasta la m\u00e1s sencilla an\u00e9cdota estalla en tu mente, con los cinco sentidos uni\u00e9ndose y dando paso a un sexto, y con \u00e9l\u2026 todo es posible.<\/p>\n<p>Sicilia es la mayor isla del mediterr\u00e1neo, con m\u00e1s de 25.000 km2, y casi cinco millones de habitantes. Una tierra fascinante donde las haya, repleta de vestigios de innumerables civilizaciones: sicanos, s\u00edculos, fenicios, griegos, romanos, v\u00e1ndalos, ostrogodos, bizantinos, \u00e1rabes, normandos\u2026 <\/p>\n<p>Todo ello termin\u00f3 convirti\u00e9ndola, alrededor del siglo XII en una indiscutible monarqu\u00eda, tan poderosa como pr\u00f3spera, extendiendo sus brazos incluso fuera de la propia isla, y desarrollando una civilizaci\u00f3n multicultural \u00fanica en el entonces mundo conocido. <\/p>\n<p>Mi primera aventura en Sicilia transcurri\u00f3 en bicicleta. No result\u00f3 dif\u00edcil alquilar una en Bagheria, noble villa situada muy cerca de la bella capital de la \u201cCuenca del Oro\u201d: Palermo. Por treinta euros diarios fue posible recorrer el entorno y disfrutar de las bellezas arquitect\u00f3nicas de Cefal\u00fa o de Monreale, o jugar a redescubrir aquella linda \u201cdolce vita\u201d de Mondello, en su d\u00eda un peque\u00f1o pueblo de pescadores y que, desde finales del siglo XIX hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial, los ricos europeos escogieron como residencia de verano, gozando all\u00ed de una vida repleta de placeres y encantador descanso. Todo ello sin olvidarme de la propia Bagheria, all\u00ed donde durante varios siglos existi\u00f3 una fulgurante creaci\u00f3n de palacios y villas, por los m\u00e1s brillantes y prestigiosos arquitectos del mundo civilizado. <\/p>\n<p>En uno de esos viajes en bicicleta conoc\u00ed a una pareja embarcada en la misma aventura que yo. Eran franceses, pero ellos hablaban un poco el castellano, as\u00ed que no tuvimos problemas para comunicarnos. Se llamaban Bertrand y Sophie. Coincid\u00ed con ellos cerca de Bagheira, en un lugar llamado Porticello. Dio la casualidad, adem\u00e1s, que se alojaban en el mismo hotel que yo, el Grand Hotel Villa Igiea en Palermo. Hab\u00eda pinchado una de mis ruedas, y ellos se ofrecieron gustosos a ayudarme. Fue una suerte que apareciesen, dado que yo era bastante torpe en este tipo de situaciones, y aunque llevaba una c\u00e1mara de repuesto, cambiarla se me antojaba harto dif\u00edcil, por incre\u00edble que parezca. Cuando Bertrand termin\u00f3, dej\u00e1ndome la bicicleta en perfecto estado, los tres sab\u00edamos que acabar\u00edamos viajando juntos en aquella fant\u00e1stica semana en bicicleta\u2026<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono4.jpg\" align=\"right\" \/><br \/>\n<strong><em>\u00a9 Francisco Arsis<br \/>\n <\/em><\/strong><br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi destino era Sicilia, isla evocadora de ensue\u00f1os, all\u00ed donde Ulises naveg\u00f3 atravesando sus aguas, cuna de Pirandello y musa a la vez de otros tantos escritores de gran prestigio, desde Lampedusa hasta el poeta Quasimodo. Es tan hermosa que resulta imposible ignorarla, repleta de maravillas art\u00edsticas inigualables; impresionantes ciudades, como la bella Palermo, capaz de embrujarte sin remedio; como Siracusa y sus atrayentes ruinas grecorromanas, o la propia Ragusa, ciudad barroca por excelencia, que te embriaga y te transporta a una \u00e9poca en la que todos desear\u00edamos estar presentes, como si de un aut\u00e9ntico viaje al pasado se tratase&#8230;. <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/el-embrujo-de-sicilia-por-francisco-arsis-2\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-120","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=120"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=120"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}