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{"id":10456,"date":"2012-07-22T11:36:29","date_gmt":"2012-07-22T09:36:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=10456"},"modified":"2012-07-22T11:36:29","modified_gmt":"2012-07-22T09:36:29","slug":"las-munecas-tambien-son-para-los-ninos-por-jose-carlos-morenilla-rocher","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/las-munecas-tambien-son-para-los-ninos-por-jose-carlos-morenilla-rocher\/","title":{"rendered":"Las mu\u00f1ecas tambi\u00e9n son para los ni\u00f1os. Por Jos\u00e9 Carlos Morenilla Rocher"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" style=\"margin-left: 10px; margin-right: 10px; border-width: 0px;\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/la-muneca-morenilla.jpg\" alt=\" \" width=\"350\" height=\"263\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sucedi\u00f3 en Valencia. Pablo y Ana son padres de tres ni\u00f1os. Sandra la mayor ya tiene 5 a\u00f1os. Es una ni\u00f1a alegre y algo revoltosa. Este a\u00f1o ha empezado a acudir a clase. Todav\u00eda no estudia nada importante, pero ya sabe comportarse cuando sus padres no est\u00e1n presentes. Pablito con sus tres a\u00f1os y medio, que a esa edad los medios a\u00f1os cuentan, es un ni\u00f1o despierto que siempre est\u00e1 pendiente de lo que hace su hermana. Un poco celoso de los mimos, lo est\u00e1 pasando mal porque ahora, adem\u00e1s, tiene la competencia del peque\u00f1\u00edn, en el cari\u00f1o de sus padres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pap\u00e1 hoy ha terminado su trabajo un poco antes. En realidad, despu\u00e9s de una tediosa comida de trabajo ha decidido no volver al despacho. De algo ha de valer ser el arquitecto estrella de su empresa. Hoy tiene necesidad de estar junto a su creciente y feliz familia. Mientras Ana arregla al beb\u00e9 en su cochecito, Pablo viste a su hijo y le va haciendo comprender que pronto el tambi\u00e9n tendr\u00e1 que acudir y quedarse s\u00f3lo en el cole, como Sandra, a la que ahora van a ir a recoger.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la salida del colegio, Sandra est\u00e1 encantada. Hoy han venido todos a buscarla. La profesora se acerca a ellos y les cuenta lo bien que se ha portado en clase, y eso a\u00fan la hace m\u00e1s feliz. Pablito asiste al ritual un poco serio. De vuelta a casa pasan, como cada d\u00eda, por la puerta de la tienda de las gominotas y los juguetes. Hoy Sandra se encuentra con m\u00e1s decisi\u00f3n para pedir a sus padres que le compren esa mu\u00f1eca con trencitas que tanto le gusta. Ellos se miran y deciden que se lo ha merecido. La ni\u00f1a es feliz. Mientras sus padres pagan, Pablito se apropia de otra mu\u00f1eca exactamente igual que la de su hermana. No, Pablito, las mu\u00f1ecas no son para ti. Si quieres te compro gominolas, le dice conciliador su padre. Pero Pablito no quiere. No quiere y no suelta la mu\u00f1eca. Se la arrancan de las manos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora el beb\u00e9 est\u00e1 en brazos de su madre que trata de calmar su desconsolado llanto. El padre empuja el cochecito y de la mano Pablito, Sandra, feliz, va dando esos saltitos que dan los ni\u00f1os, junto a su padres. El sem\u00e1foro se pone verde y ellos empiezan a cruzar. La calle es muy ancha, con varios carriles en cada sentido. Sandra se adelanta con sus saltitos. Casi ha llegado a mitad de la calle. En la otra direcci\u00f3n, el coche circula a gran velocidad. Los padres, m\u00e1s que verlo, lo oyen, lo intuyen, lo sienten. \u00a1Sandra! \u00a1Sandra, para!. Pero Sandra no los oye y sigue cruzando la calle jugando con su mu\u00f1eca. Cuando llega a la mediana, su padre que ya ha dejado el cochecito, corre tras ella sin esperanza, pero entonces la mu\u00f1eca se le cae, y ella se detiene a recogerla. El coche cruza a gran velocidad sin atender al sem\u00e1foro. Cuando Sandra se incorpora de recoger su mu\u00f1eca, su padre est\u00e1 a su lado l\u00edvido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desandan el camino, y de nuevo en la tienda de juguetes, ante el estupor del dependiente, le compran su mu\u00f1eca a Pablito.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono2.jpg\" alt=\"Asociaci\u00f3n Canal Literatura\" align=\"right\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Carlos Morenilla Rocher<\/strong><br \/>\n<a href=\"http:\/\/valprensa.blogspot.com.es\/\" target=\"_blank\">Blog del autor<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sucedi\u00f3 en Valencia. 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