<br />
<b>Warning</b>:  Constant WP_DEFAULT_THEME already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>24</b><br />
<br />
<b>Warning</b>:  Constant ABSPATH already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/BLOG/wp/wp-config.php</b> on line <b>32</b><br />
{"id":10243,"date":"2012-05-27T00:00:41","date_gmt":"2012-05-26T22:00:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=10243"},"modified":"2012-05-25T12:00:38","modified_gmt":"2012-05-25T10:00:38","slug":"vos-y-el-laberinto-por-luis-eduardo-foa-torres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/vos-y-el-laberinto-por-luis-eduardo-foa-torres\/","title":{"rendered":"Vos y el Laberinto\u2026 Por  Luis Eduardo Fo\u00e1 Torres"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" title=\"laberinto\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/laberinto-foa.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" hspace=\"10\" \/><br \/>\nVoy por un laberinto, camino sin rumbo. Tengo la extra\u00f1a sensaci\u00f3n de que ya pas\u00e9 por el mismo lugar muchas veces. Alguien, desde la niebla, de a ratos, intenta tocarme extendiendo una mano que conozco y amo. Me desespero, voy hacia ella, trastabillo, caigo, como hay roc\u00edo me mojo, me incorporo, sigo&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>A veces tengo la impresi\u00f3n de que estoy llegando al final. Entonces me embarga un sentimiento muy parecido a la alegr\u00eda, esa que nos extirparon. Me apuro, pero el sendero acaba sin salida. De pronto se alza el silencio h\u00famedo y grito desesperadamente. Pero parece que nadie escucha, solo queda el silencio dando sus l\u00fagubres ecos&#8230; \u00bfQui\u00e9n juega este juego de Gallina Ciega que me consume?\u00a0 \u00bfQu\u00e9 alima\u00f1a se alimenta con mi dolor ciego y amputado? \u00bfQu\u00e9 demonio perverso mueve las piezas de este ajedrez macabro?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>En otros instantes me digo que yo soy el generador de esto y que por mis propios errores ca\u00ed en el laberinto. Entonces, al no hallar culpables, me odio y atropello buscando una salida, busc\u00e1ndome, soy un pr\u00f3fugo de mi mismo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Un n\u00e1ufrago, que en medio de este caos, intuye que solo \u00e9l podr\u00e1 llegar a rescatarse, y entonces abandona la magia de la espera.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>De ha momentos me llegan voces, algunas muy amadas, otras que preferir\u00eda no volver a escuchar jam\u00e1s. Las llamo a las queridas por sus nombres, pero ellas no responden. Solo las odiadas se aproximan.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Entonces siento que algo me succiona del laberinto y me lanza en ca\u00edda libre, es un abismo, pienso: \u00a1El Abismo \u00a1Y me ba\u00f1o en transpiraci\u00f3n y rezo&#8230;el golpe no llega nunca, parece que ah\u00ed reside el juego.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Luego retorno al laberinto. Ya no hay niebla. Es de noche. Veo en lo que parece un cielo muchas lunas, algunas pierden sus \u00f3rbitas y chocan, alocadas. Las estrellas dan la impresi\u00f3n de que se est\u00e1n descongelando. No queda en la noche ni un silencio, todos fueron puestos en fuga por un alarido de dolor no humano.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>No s\u00e9 si me duermo en alg\u00fan instante, descansar no lo hago nunca. \u00a1Todo me cuesta tanto \u00a1<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Amanece en el laberinto. En un extremo del horizonte aparece un sol enrojecido, como si estuviese lleno de la sangre de los desaparecidos, y se resiste a salir, y termina derram\u00e1ndose sobre las cumbres de los cerros. Pero en el otro extremo hay otro sol, pero este est\u00e1 lleno de la oscuridad de las almas de los torturadores y es negro, y este si cobra altura. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<em>Todo es tan\u00a0 confuso en el laberinto, hasta el suelo huye del pi\u00e9, a tientas sigo caminando y veo que le nacen nuevos laberintos, \u00a1infinitas ramificaciones de la hidra \u00a1<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Te sigo buscando\u2026 \u00a1todo es tan cruel y confuso!<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono4.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Luis Eduardo Fo\u00e1 Torres<\/strong><br \/>\n<strong>\u00a0<\/strong><span style=\"color: #888888;\"><em>Extracto de texto de mi libro \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los que no est\u00e1n?<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Voy por un laberinto, camino sin rumbo. Tengo la extra\u00f1a sensaci\u00f3n de que ya pas\u00e9 por el mismo lugar muchas veces. Alguien, desde la niebla, de a ratos, intenta tocarme extendiendo una mano que conozco y amo. Me desespero, voy hacia ella, trastabillo, caigo, como hay roc\u00edo me mojo, me incorporo, sigo&#8230; A veces tengo la impresi\u00f3n de que estoy llegando al final. Entonces me embarga un sentimiento muy parecido a la alegr\u00eda, esa que nos extirparon. Me apuro, pero el sendero acaba sin salida. De pronto se alza el silencio h\u00famedo y grito desesperadamente. Pero parece que nadie escucha,&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/vos-y-el-laberinto-por-luis-eduardo-foa-torres\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-10243","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-capitulos-de-un-libro"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10243","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10243"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10243\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10243"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}