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{"id":10091,"date":"2012-04-16T00:00:35","date_gmt":"2012-04-15T22:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=10091"},"modified":"2012-04-15T23:34:55","modified_gmt":"2012-04-15T21:34:55","slug":"amor-en-tiempos-de-sueros-por-ana-ma-tomas-olivares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/amor-en-tiempos-de-sueros-por-ana-ma-tomas-olivares\/","title":{"rendered":"Amor en tiempos de sueros. Por Ana M\u00aa Tom\u00e1s Olivares"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" style=\"margin-left: 10px; margin-right: 10px; border-width: 0px;\" src=\"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/files\/2012\/04\/MANOS-ENTRELAZADAS-300x237.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"237\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi padre, un venerable anciano de ochenta y seis a\u00f1os, entr\u00f3 apresuradamente en la habitaci\u00f3n compartida del hospital. No pareci\u00f3 ver a nadie salvo a su mujer, al menos obvi\u00f3 todo saludo reglamentario hasta despu\u00e9s de haber cubierto de besos la cara postrada de mi madre. S\u00f3lo entonces repar\u00f3 en m\u00ed y en los acompa\u00f1antes de la otra enferma que compart\u00eda habit\u00e1culo y salud\u00f3 amablemente tras excusar sus modales. Los \u201cacompa\u00f1antes\u201d no s\u00f3lo sonrieron, sino que quedaron\u2026 \u00bfsorprendidos? del amoroso gesto de mi padre. A \u00e9l acababan de darle el alta m\u00e9dica tras haber pasado toda la noche en urgencias estabiliz\u00e1ndole sus problemas pulmonares y cardiacos. Mi madre segu\u00eda ingresada en planta en un sinvivir continuo de pensar que no pod\u00eda estar cuidando de su marido como lleva haciendo m\u00e1s de sesenta a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi padre hab\u00eda recibido el alta m\u00e9dica, pero ese tr\u00e1mite s\u00f3lo se hizo efectivo tras llenarse la retina con la d\u00e9bil sonrisa de su mujer al verle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mirarles c\u00f3mo se miraban con las manos enlazadas mientras sus hijas se repart\u00edan sus cuidados era una de las escenas m\u00e1s tiernas y amorosas de las muchas que a lo largo de toda su vida han regalado a su familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicen que la pasi\u00f3n, cient\u00edficamente, dura dieciocho meses, que el amor no es eterno, que los pr\u00edncipes se convierten en ranas, que los rollitos de primavera se convierten en cerdos agridulces, que los cuentos con final feliz s\u00f3lo son cuentos chinos, que nada es para siempre y que las relaciones humanas son como los pa\u00f1uelos de papel: de usar y tirar\u2026 pero el espejo en que yo me miro cada d\u00eda son mis padres y ellos me demuestran que una cosa es la teor\u00eda que llena p\u00e1ginas y p\u00e1ginas de enfrentamientos entre matrimonios, y otra cosa es la pr\u00e1ctica. O\u2026 puede que tambi\u00e9n sea la pr\u00e1ctica habitual las desavenencias matrimoniales y que ellos -como otros muchos- sean la excepci\u00f3n que confirma la regla, pero yo me pido ser tambi\u00e9n la excepci\u00f3n. Me pido que jam\u00e1s se conviertan en gusanos las mariposas que siento en el est\u00f3mago cada vez que miro a mi marido. Me pido seguir haci\u00e9ndoles creer a mis hijos que el amor es eterno e indestructible y que puede con todo porque \u201ctodo lo disculpa, todo lo cree, todo lo perdona, todo lo espera\u2026 porque es amor es paciente, servicial, no se irrita\u2026\u201d Por pedir me pido ser, para mis hijos, el ejemplo que han sido mis padres para m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl yayo se ha puesto enfermo porque no sabe ni puede ni quiere estar sin la yaya\u201d dijo una de mis hijas como si me hubiera le\u00eddo el pensamiento, aunque yo me aventur\u00e9 a ir un poco m\u00e1s lejos: mi padre no deseaba el alta, sino una cama en el hospital junto a la de mi madre.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy segura de que muchos de ustedes conocen casos similares cuando no sean uno de ellos, lo que ocurre es que el amor es igual que las carretas: cuando van de vac\u00edo producen mucho m\u00e1s ruido que al ir llenas. Podr\u00e1 haber parejas que aviven y mantengan su amor, a lo largo del tiempo, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, en las penas y en las alegr\u00edas\u2026 y lo har\u00e1n sin ruido, ser\u00e1n ejemplo y espejo para los m\u00e1s cercanos, pero sin alharacas. Y habr\u00e1 otras que, desgraciadamente, cuando venga la enfermedad, el paro -dicen que cuando la pobreza entra por la puerta el amor sale por la ventana-, o las penas\u2026, por mucho que lo intenten, no lograr\u00e1n encontrar puntos de apoyo com\u00fan y terminar\u00e1n como el rosario de la aurora. Dicen, tambi\u00e9n, los cient\u00edficos y los estudiosos de la psique humana que el amor es un acto de voluntad, que cada d\u00eda se elige amar, que es una elecci\u00f3n libre pero elecci\u00f3n, a fin de cuentas, el seguir o no con la persona elegida. S\u00f3lo as\u00ed se puede entender que haya matrimonios que duren apenas unos meses y otros que sean eternos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi madre siempre ha repetido una frase que era causa de broma cuando yo era m\u00e1s joven de lo que soy ahora: \u201cquiero que pap\u00e1 se muera aunque sea una hora antes que yo\u201d. Ahora entiendo toda la grandeza y la generosidad que encierran esas palabras que pueden tener, tan f\u00e1cilmente, una interpretaci\u00f3n de guasa. Ella s\u00f3lo pretende ahorrarle a su amor el dolor terrible de tener que vivir, aunque sea una sola hora, sin la presencia amada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, podr\u00e1 haber \u201camores eternos que duren lo que dura un largo invierno\u201d, pero hay amores que duran mil primaveras. Y yo me pido este \u00faltimo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/BLOG\/\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/trytitaP.jpg\" alt=\"Asociaci\u00f3n Canal Literatura\" align=\"right\" \/><\/a><br \/>\n<strong>Ana M\u00aa Tom\u00e1s Olivares<\/strong><br \/>\n<a href=\"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2012\/03\/31\/de-un-sitio-para-otro\/\" target=\"_blank\">Blog de la autora<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi padre, un venerable anciano de ochenta y seis a\u00f1os, entr\u00f3 apresuradamente en la habitaci\u00f3n compartida del hospital. No pareci\u00f3 ver a nadie salvo a su mujer, al menos obvi\u00f3 todo saludo reglamentario hasta despu\u00e9s de haber cubierto de besos la cara postrada de mi madre. S\u00f3lo entonces repar\u00f3 en m\u00ed y en los acompa\u00f1antes de la otra enferma que compart\u00eda habit\u00e1culo y salud\u00f3 amablemente tras excusar sus modales. 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