{"id":100,"date":"2006-03-14T09:45:19","date_gmt":"2006-03-14T07:45:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/?p=100"},"modified":"2006-06-11T12:07:55","modified_gmt":"2006-06-11T10:07:55","slug":"100","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/100\/","title":{"rendered":"La vida de un feriante: Por Ketsya"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\" https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mirada_eterna.jpg\" hspace=\"20\" alt=\"Mirada Eterna\"align=\"right\"\/> <br \/>    Para mi la vida ha estado condicionada desde el principio. En primer lugar, nac\u00ed en el seno de una familia de feriantes, eso ya me privaba de muchas cosas que otros ten\u00eda y yo no pod\u00eda tener. Cuando era un ni\u00f1o, ese tipo de detalles no se apreciaban demasiado. De hecho estaba feliz por poder montar cada d\u00eda   y a las horas que quisiera donde otros ten\u00edan que pagar.<br \/>\nPero a medida que fui creciendo, esa realidad se ve\u00eda cada vez m\u00e1s clara. Aunque no prohibido, si que no pod\u00edas tener amigos. Nunca sabias cuando cambiarias de ciudad y de ah\u00ed, cambiar una vez m\u00e1s de amigos.     Por otro lado, si hab\u00eda algunas ventajas. Siempre ve\u00edas caras nuevas, los viajes, los pueblos y las ciudades que eran nuevas para ti. Ello me ayudaba a llenar mi libro de viajes, que cada p\u00e1gina abarcaba un lugar diferente. Algunas veces, incluso repet\u00edamos destino, bien porque nos hab\u00edan tratado perfectamente, o porque el trabajo all\u00ed era fruct\u00edfero.   Siendo feriante nunca sabes cuando y donde ganar\u00e1s m\u00e1s o menos. Es algo a lo que tienes que arriesgarte, si parar en Valencia, Madrid, Cuenca&#8230;.<br \/>\nAunque no hab\u00eda prohibiciones estrictas, si hab\u00eda algo que desde que cumpl\u00ed los 15 a\u00f1os mi padre no paraba de repetir, cada vez que par\u00e1bamos en un lugar nuevo. Y es que jam\u00e1s olvidar\u00e9 sus palabras cuando nos reuni\u00f3 a mi y a mi hermana; \u00abNo os pod\u00e9is enamorar\u00bb siempre fue algo que no me causo problema. Bueno rectifico, no fue un problema hasta que llegue a&#8230; quiz\u00e1 prefiero no nombrar la ciudad, por si alg\u00fan d\u00eda esto se leyera.<br \/>\nHab\u00eda pasado un semana desde que llegamos a esta peque\u00f1a ciudad, la feria se hab\u00eda colocado casi a las afueras. A\u00fan as\u00ed, se ganaba m\u00e1s dinero del esperado. Un d\u00eda, mientras limpiaba la colchoneta hinchable y la extend\u00eda vi una chica acercarse con una cartera y una carpeta en la mano. Pas\u00f3 de cerca y me miro unos segundos a los ojos. Cuando vi su rostro pude ver lo preciosa que era y cuando se alejaba segu\u00ed observando como se contoneaba su esbelto cuerpo. Los d\u00edas pasaron y yo la segu\u00eda viendo, cada d\u00eda, a la misma hora. Algunos d\u00edas la ve\u00eda tambi\u00e9n a deshora, pero eran escasos.   Muchas veces me quede con ganas de decirle algo, pero nunca me atrev\u00ed. Las palabras de mi padre se marcaban en mi mente cada vez que su mirada se cruzaba con la m\u00eda.<br \/>\nPasamos tres semanas all\u00ed, y el lunes de la cuarta semanas comenzamos a desmontar las atracciones. Ya nos \u00edbamos y yo no le hab\u00eda dicho nada. Pens\u00e9 en hacerlo el primer d\u00eda, as\u00ed si recib\u00eda alguna contestaci\u00f3n negativa no pasaba nada, yo me ir\u00eda.   Estuve esperando ese d\u00eda antes del tiempo en el que ella apareciera, y tambi\u00e9n, cuando el tiempo pas\u00f3 yo la segu\u00eda esperando. Pero no pas\u00f3, ese d\u00eda se olvid\u00f3 de pasar junto a la feria.<br \/>\nCada d\u00eda la rutina de casa al instituto y del instituto a casa se hac\u00eda m\u00e1s mon\u00f3tona y pesada. Al menos, la mitad del trayecto la hac\u00eda con un compa\u00f1ero de clase que amenizaba el camino con sus chistes, y preguntas. Una d\u00eda cuando iba a mi diaria m\u00e1quina de cultura vi que montaban una feria en el camino hacia el centro. Lo cual me alegr\u00f3, ya que ahora estar\u00eda m\u00e1s entretenida ese otro trozo del trayecto, porque podr\u00eda ver las atracciones y meditar en como montar\u00edan todos aquellos hierros tan r\u00e1pido, y de una forma tan segura.<br \/>\nPero como siempre he pensado, la vida da muchas vueltas, y lo que hoy es una rosa ma\u00f1ana puede ser una margarita. Y, efectivamente todo cambio cuando volviendo hacia casa vi un chico, que supuse ser\u00eda de mi edad, trabajando en las tracciones. Al pasar por su lado cruce la mirada unos instantes y me la devolvi\u00f3. Para mi era bastante mono, ni guapo ni feo, pero ten\u00eda algo que lo hac\u00eda especial y me cautiv\u00f3.<br \/>\nTodos los d\u00edas al pasar, lo ve\u00eda haciendo algo. Aunque otros d\u00edas simplemente estaba apoyado en una valla cruzando de brazos y mirando a ambos lados. Siempre que pasaba nuestras miradas se cruzaban, y cada d\u00eda la mirada era m\u00e1s duradera. Un d\u00eda entreabri\u00f3 los labios, pens\u00e9 que dir\u00eda algo, pero seg\u00fan los abri\u00f3 los volvi\u00f3 a cerrar.<br \/>\nLas semanas transcurr\u00edan, y aunque con lluvia y nieve los feriantes segu\u00edan all\u00ed. Yo ve\u00eda al chico cada d\u00eda, hasta la cuarta semana. Cuando me levant\u00e9 dispuesta a cruzar una mirada m\u00e1s intensa y larga y para mi sorpresa la feria ya no estaba. La caravana hab\u00eda desaparecido, de las atracciones no quedaba ni rastro, el puesto del algod\u00f3n de az\u00facar ya no impregnaba la calle con su olor dulce, pero, sobre todo, el feriante ya no estaba apoyado en la valla esperando, o no, a cruzar miradas.<br \/>\nUna semana despu\u00e9s de volver a mi rutina aburrida, volv\u00eda a ver una feria en el mismo lugar. La caravana era la misma, con su lavadora cubierta con una funda de puntos, y sus tres atracciones. Pero ahora hab\u00eda algunos ni\u00f1os peque\u00f1os nuevos y no hab\u00eda visto al feriante. Al segundo d\u00eda, lo vi. Barr\u00eda cuidadosamente la pista de los coches de choques y, una vez m\u00e1s, nuestras miradas jugaron entre ellas. Esa misma tarde volv\u00ed a pasar para comprar unas cosas, pero no estaba solo. Ahora su mirada se entrelazaba con la de una chica morena, bastante guapa. Pas\u00e9 a su lado, intentando ser lo m\u00e1s discreta posible. Pero mis ojos buscaban los suyos y se volvieron a encontrar, pero apart\u00e9 r\u00e1pido la mirada.<br \/>\nEse d\u00eda es el d\u00eda de hoy, y no se como terminar\u00e1 la historia, sea como sea&#8230; solo tengo una idea en mente, volver a cruzar miradas antes de que se marche de nuevo. Porque las mejores miradas se intercambian con desconocidos.<br \/>\n<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/BLOG\/fotos\/mono6.jpg\" align=\"right\" \/><\/p>\n<p><strong><em>Ketsya<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para mi la vida ha estado condicionada desde el principio. En primer lugar, nac\u00ed en el seno de una familia de feriantes, eso ya me privaba de muchas cosas que otros ten\u00eda y yo no pod\u00eda tener. Cuando era un ni\u00f1o, ese tipo de detalles no se apreciaban demasiado. De hecho estaba feliz por poder montar cada d\u00eda y a las horas que quisiera donde otros ten\u00edan que pagar. 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