
Sin duda la gran novela de Nápoles, clave para entender la ciudad actual, alejada del tópico de la pizza y la mandolina. La provincia insufrible y decadente en la que no pasa nada, las ganas de escapar y el mar que te acaricia para que no le abandones. La obra maestra de un clásico contemporáneo. Premio Strega 1961.
