
Cuando paseo contigo
por la calle
y tú me coges
de la vida por
la mano,
yo sonrío
atolondrada
como niña
de colegio
en su recreo.
Cuando me llevas
a un hermoso
restaurante,
y yo siento
mi silla
en tu cara,
no te dejo
que mires
a otro sitio;
sólo mi cara
de adolescente
enamorada
Cuando me regalas
la tarde y
bajas el sol
hasta mis nalgas
(antes de que el fuego
queme mis rodillas),
yo duermo
la siesta
de adulto
entre tus ojos.
Después,
cuando la noche aprieta
mi ombligo y
tú me compras
un regalo;
yo me tumbo
en la esquina
de tu boca
para morir
de vieja
entre
tus
besos.

Yolanda Sáenz de Tejada
Colaboradora de esta Web en la sección
«Tacones de Azucar»
Blog de la autora

Yolanda, he visto tu nueva p
gracias coraz
Fant