«En este desierto en que me dejas» libro De Soraya Riguetti. Por Betty Badaui

Cuando en el 2005, Soraya Righetti nos entregaba «En este desierto en que me dejas», no imaginé que seis años después iba a volver al libro con el mismo entusiasmo en la lectura. Ésto demuestra que el libro recorre años y volvemos a desnudar su contenido. Es un libro compañero, cálido en la mesa de un bar, café mediante, cuando «la piel deshidratada se sumerge/ en las profundidades del olvido». Y entre sorbos es grato imaginar a la autora mientras escribía «tuve que enterrar mis raíces/y cubrirlas con lodo/en tu territorio minúsculo». La tristeza tiene alas en algunos tramos, Soraya… Leer más

Mujer y Semana Santa. Por Ana Mª Tomás

Ya saben ustedes que se les suele llamar “Baranda” a quienes en todo mandan. Vamos, en todo todo, no, sino en la amplia parcela en la que los mandamases se mueven. Bien, pues esto va, con todo el respeto del mundo, para aquellos Barandas que se mueven en el terreno de las normativas semanasanteras. Y, por aquello de que algunas cofradías le echan la patata caliente a la Iglesia y las jerarquías eclesiásticas a las cofradías, con el permiso de unos y de otros, los aglutino a todos en mi reclamación. Porque esto es una reclamación pública y en toda… Leer más

Cuando los quehaceres abren caminos de luz. Por Betty Badaui

Cerré el libro y quedé disfrutando el sosiego de las palabras que dejan huellas de calidez en el ambiente. Me sorprendieron «hacer el fuego», » ollas», » ovillar»… Me sorprendió Juany Rojas cuando quiere «Vitrinear» con las amigas para «deslavar el tedio» y una recorre un poema que finaliza «con un labial que suena a escándalo/otros zapatos/ de taco/alto/aguja/para jugar/con las caderas». En la apreciación de estos versos se alza, espontáneo, el coqueteo seductor de la mujer plena que enciende veredas con su natural taconeo. Rojas señala el peso enaltecedor de los QUEACERES, recupera cada tarea del hogar para ennoblecerla… Leer más

Rompiendo corazones con los dientes. Por Brisne

? Blonembun es el sueño de una naranja podrida en el subconsciente de un psicópata Cheveer en el prólogo de sus Relatos Completos nos dice que uno al escritor lo puede ver evolucionar, le puede ver aprender a ponerse la corbata, a comer guisantes con tenedor. En ésta primera novela del oscense Óscar Sipán, podemos ver cómo surge como escritor. Es una novela-relato, una novela llena de cuentos que narran la vida cotidiana en Blonembun, treinta y un personajes que nos cuentan como viven en ese espacio que no deja de ser una naranja podrida en el subconsciente de alguien…. Leer más

Vivir el presente. Por María José Muñoz García

Anoche vi un programa de TV en el que se hablaba de múltiples enfermedades y trastornos de origen neurológico y psiquiátrico. Contemplé como esas personas a las que le hacían los reportajes eran valientes para poder enfrentarse y hablar libremente de sus miedos y dificultades, como verbalizaban acerca de las dificultades que les acarreaba el tener una vida sin la libertad deseada. Como la mente puede jugarte cuando quiera una mala pasada. Cada caso me dejaba sorprendida porque ahí no existen las clases sociales, no existe discriminación alguna….. te toca y tienes que luchar para poder vivir lo mejor posible… Leer más

Inclusión/exclusión. Por Miguel Pérez de Lema

De las tres revoluciones posibles, la revolución política, la revolución social, la revolución tecnológica, sólo se ha quedado atrás la primera. Vivimos en un régimen político hueco. La democracia se ha desnaturalizado y se ha convertido en eso, en un régimen. Un régimen excluyente para cada vez más millones de ciudadanos. El régimen democrático se defiende acudiendo a sus valores fundadores, al papel mojado de sus constituciones, para sostenerse. Pero ha renunciado a cumplir sus objetivos, y ya sólo es una forma de tiranía, que se autojustifica y traza una línea fronteriza: dentro/fuera. La sociedad post democrática, en la que… Leer más

La Red Social. Por François Pérez Ayrault

?No tengo cuenta en Twitter, ni en Facebook. No tengo notoriedad pública alguna que compartir, como tampoco tengo necesidad alguna de compañía. Mantengo la de Linkedin, por una cuestión de estética profesional y para no hacerle ningún caso, ni obtener ningún resultado, ni bueno ni malo. Ninguno. Me huele a bluff. Y si me equivoco me da igual, no tengo apego alguno a tener razón. Me adaptaré, lo he hecho cientos de veces. Tuve cuenta en Facebook y me di de baja en dos meses, hasta que vi la cantidad de tiempo que me absorbía y la sensación de vacío… Leer más