¿POR QUE ME HAS ARREBATADO EL SUEÑO? Por Isidro R. Ayestarán

Sola. Expulsada de tu mundo y avocada a un sendero gris y áspero donde constantemente me pregunto por qué me arrebataste el sueño de quererte. Triste. Llorando unas lágrimas que llevan tu nombre y que me recuerdan a cada instante el bienestar de tus abrazos. Seca. Repudiada de todo placer por este exilio mío de no ansiar otro cuerpo y otra fragancia que no venga de ti. Oscura. Alejada de la luz de tu mirada y refugiada en un mundo de tinieblas donde recordarte es la tortura y anhelarte es mi castigo. Una sombra. Vagando por mil nostalgias donde la… Leer más

EL ANGEL DE LA PRINCESA LAPIDADA. Por ISIDRO R. AYESTARAN

Hola Princesa: Permíteme que te llame así a partir de ahora. Es algo que te mereces después de haber leído tu carta, aquella misiva que me escribiste mientras le gritabas al mundo tu impotencia, tu rabia y tu incomprensión. He de decirte que aquellas tus últimas palabras las tengo grabadas a fuego en mi alma y en mi corazón, y que es mi empeño el transmitirlas al resto del mundo, a todos los seres humanos de bien que aún pueblan este mundo podrido y carente de sentimientos y que lloran, junto a mí, por tu horrenda muerte, por tu aciago… Leer más

EL DESEO DE TU AMOR. Por Isidro R. Ayestarán

Hoy decido que ya se acabó, que dejo de ser el poeta solitario ahogado en mil penas y herido en decenas de batallas. Esta noche pongo punto final a mi eterno personaje de vagabundo de sentimientos, tantas veces descrito en infinitos versos y retratado en innumerables personajes que no eran más que una necesaria proyección de mi realidad y mi propia vida. He decidido dejar de llorarte, de echarte de menos, de buscarte por calles desiertas y de evocarte en mi propia soledad, apenas iluminada por unas velas como escenario de mis fotografías imposibles acerca de la certera amargura que… Leer más

PALABRAS SABIAS DE UN CORAZON CERTERO. Por ISIDRO R. AYESTARAN

Permitidme que os hable de un tiempo no tan lejano donde no era fácil ser y sentir de una manera distinta al común de los mortales; y eso que siempre he sostenido la teoría de que sólo existe una única forma de amar y ser amado: aquella en la que los sentimientos y el corazón están en activo al cien por cien. Ni más ni menos, queridos míos. Pero estoy seguro de que eso ya lo sabéis por mucho que haya quien intente amordazaros y esconderos en los sótanos de la vergüenza y en los armarios de la intolerancia. Todo… Leer más

La más pequeña. Por Brujapiruja

Siempre quería ser “la más pequeña” y su palabra favorita era “mama”. Le partieron el corazón titubeando sus primeros pasos y se quedó tan famélico de afecto tantos y tantos años que aceptó como irremediable la andadura en solitario por el camino inhóspito de la decepción y el desamparo. Cumplió las mormas y nunca supo pedir aunque siempre esperaba incrédula y desesperanzada. Hacia tiempo que dejó a un lado las palabras porque no quería formar parte de esta brutal mentira que es el juego de la vida y se refugiaba en esa altivez distante e intima, digna y protectora, que… Leer más

Querida mama. Por ISIDRO R. AYESTARAN

Hola, mamá: Hace tiempo que no hablamos, lo sé. Hace mucho que creaste esta absurda barrera infranqueable entre tú y yo. Hace tanto, mamá… Nos hemos convertido en sombras proyectadas en una pared, en el mejor sinónimo del silencio y en un constante nudo en la garganta y el corazón. Me enamoré, mamá. Y lo hice a conciencia sin pararme a pensar en las consecuencias que podría traernos a nosotras dos. Caí en sus brazos y me rendí ante la felicidad que me proporcionaba estar con él… Por vez primera, mamá, un hombre me hacía olvidar que fui inmensamente infeliz… Leer más

Disfruta de la vida. Por Calíope

Me gustan las manzanas verdes, porque me recuerdan un beso Me gustan los amaneceres, porque me recuerda un mirada de amor Me gustan los atardeceres, porque me recuerdan la mirada de mi mamá Me gusta mojarme cuando llueve, porque pienso en Dios Me gusta caminar descalza, porque siento cosquillas en los pies Me gusta leer, porque siento que asi que puedo entrar en la mente del escritor y sentir con sus sentimientos. Me gusta escribir, porque siento que puedo llegar al corazón de las parsonas Me gusta reir, porque es el canto de mi alma Me gusta llorar, porque libero… Leer más