Maripozas. Por Felisa Moreno Ortega

Abuela, tus manos parecen maripozas. La anciana levanta la vista y nota que el corazón se le encoge por enésima vez. Sus dedos siguen dando puntadas, ágiles y precisos, más de medio siglo de oficio pesa sobre su espaldas. Le dolió mucho que su hija no quisiera seguir la tradición, que nunca se interesara por sacar hilos para después, jugando con ellos, atándolos, dándoles forma, construir universos de belleza. Sin embargo, su nieta no se separa de ella, cada tarde se sienta a su lado y la observa, incluso mueve sus deditos cortos imitando los gestos de su abuela. La… Leer más

Puertas mentales. Por Ángeles Nava Martínez

Hay momentos que no requieren de nada, sólo inspirar y expirar… detenerse un poco y salirse de la línea trazada del tiempo. No es momento de leer el libro en turno, ni de estudiar lo del seminario, ni de chatear, ni de bajar canciones, ni de tomar medicinas, ni de revisar tareas, ni de alguna actividad física, ni de llamar por teléfono, ni de ir al cine, recoger documentos de una baja de escuela, ir al banco, enfadarme con un cajero que no funciona, por el corto circuito del mini split o por saber si anda un ratero arriba del… Leer más

De pájaros. Por Dorotea Fulde Benke

Sentado en el escalón más alto de la escalera de caracol que llevaba a la plataforma de la torre, el enano abría su boca de gruesos labios como un pez agonizante, y solo la cerraba para tragar con prisas la saliva acumulada. Jadeando ruidosamente miró con ojos acuosos al amigo que se había acomodado algo más abajo. —¡Cómo te gusta crear falsas perspectivas! —dijo entre toses—. Como si yo no estuviera acostumbrado a mirar hacia arriba… El amigo no respondió en seguida. La subida a la torre le había cansado menos que la negación del otro a dejarse ayudar; oír… Leer más

Una piedra en el camino. Por Ángeles Nava Martínez

Bromeando, bromeando, le dije a una amiga que hablaría en el blog sobre la piedra que traigo atorada en la uretra. Pero ahora lo hago realidad. Ella me cantó la canción: “Una piedra en el camino, me enseño que mi destino era rodar y rodar…” a lo cual, le cambie las palabras, “era aguantar y aguantar”. Pues cuando el dolor no quiere cesar ante ninguna posible solución inmediata, sólo queda eso, aguantar. Después, uno puede buscar alternativas, pero en su momento hay ciertos dolores que enloquecen. Me siento como el grillo de Richard Wilburn que parecía bamboleante coche fúnebre y… Leer más

Tres bodas y una vida en común. Por Brujapiruja

Es verdad que desde pequeña me ha gustado llevar la contraria, y cuando todo el mundo se casaba por la iglesia nosotros lo hicimos un 27 de junio de 1984 por lo civil, en contra de todo el entorno familiar.  Cuando muchos de nuestros amigos se divorciaban,   mi suegra enfilaba el último tramo de su enfermedad y yo empezaba a resurgir de la mía, decidimos que era el momento de acogernos a nuestra cultura y reconciliarnos con el entorno al mismo tiempo que dábamos las gracias a todos por habernos protegido en los momentos  difíciles que acabábamos de pasar.  Hubo muchas lagrimas… Leer más

Lo que sé. Por Marisol Oviaño

Cuando la vida merece la pena, no puedes temerle a la muerte. Y cuando no temes a la muerte, no le temes a nada. Y cuando no le tienes miedo a nada, haces lo que te da la gana. Porque sabes que ahora estás aquí, pero no dónde estarás dentro de un rato. Aunque tengas un plan, aunque todo esté previsto, aunque lo apuntes en tu agenda. De niña estaba muy atenta a los ruidos de la muerte: Un niño se mató al cruzar la calle sin mirar. Otro se cayó de la bici estando parado, con tan mala suerte… Leer más