Canal Literatura. Por Pilar Fernández Bravo

Hace unos días tuve el honor de asistir a la entrega de premios del V Certamen de Poesía “Poemas sin Rostro” de Canal Literatura, celebrado en Murcia. Yo era una de los diez finalistas del certamen. No recibí más premio que ese, pero saber que alguien había seleccionado mi poema de entre un buen nº de participantes era un reconocimiento más que suficiente para mí. Convertir lo de Ser poeta o escritor en un oficio habitual supone un gran esfuerzo; por eso, cualquier distinción es bienvenida para seguir en la brecha. Y sin lugar a dudas hice amigos, a los… Leer más

Igual… Por Verónica Victoria Romero Reyes

Igual no podemos descubrir el tiempo que no llega, ni viene, ni causa, ni hacerlo cómplice del presente que nos rige, nos autoriza o nos deniega el declive o la prosperidad.   Igual, o quizá, andar caminando o caminar andando es simplemente levantarse con el recto propósito de corregir el instante de torpeza que marcó, selló o tatuó el día de ayer, el pasado inmediato que nunca tiene enmienda o descaro de intención sanadora o ética.   Igual venirse o devenirse es un eco de algo, mayor, preconcebido.Igual dormir poco y mal es consecuencia de una mala conciencia o es… Leer más

Amistad y soledad. Por Daniele Branchina

Dos  caras de la misma moneda. Cuando existe una, la otra desaparece. Qué fácil es evitar la soledad entonces ¿verdad? Solo necesitamos alguna que otra amistad que nos haga compañía. Pero a veces la suerte no está de nuestra parte, y por más que lo intentes sólo sale cruz. Amigo se le puede llamar a cualquiera: a ese que te ha invitado a un chupito, a aquel que juega contigo a veces al fútbol, tus compañeros de clase…  Pero cuando te propones comprobarlo, sigue siendo cruz. A pesar de ello, la probabilidad te da algún respiro, y de vez en… Leer más

lahistoriadeunasiesta. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Esta es la historia de cómo una siesta arregló el mundo. De cómo yo llegué descosida de muerte y con riesgo de oxidarme los pulmones. De cómo mi corazónesponja había absorbido todos los desprecios. Esta es la historia de cómo una siesta, (abrazada a ti, eso es muy importante) arregló el mundo que me aplastaba. De cómo, con tu lengua, te bebiste mis lágrimas y de cómo, con tus dedos, me acariciaste el pelo, el sexo y el alma. Me falta el ventilador. En esta historia había un ventilador que removía nuestros aullidos y nuestras palabras y tus que te… Leer más

Obsesión. Por Pilar Pecci

No es tan fácil sacarse una idea de la cabeza. A veces nos preguntamos el porqué de estas pequeñas obsesiones que nos hacen llegar a tal extremo que lo único que causan en nosotros es agobio y malestar.Es muy probable que esto ocurra cuando más tiempo libre tenemos, por ejemplo en vacaciones. Pero no siempre tiene por qué ser así, a veces todo empieza con un simple pensamiento pero eso te hace cambiar tu “chip” un rato hasta conseguir incrustarse de una manera u otra en nosotros sin dejarnos tranquilos ni un momento. “Sí, lo que ha dicho va con… Leer más

Un corazón encogido. Por Cristina García Requena

El frío de tu cuerpo delata la enfermedad de tu alma. El diagnóstico es claro: un corazón encogido. No hay cura inmediata, el tratamiento recomendado es base de paciencia con mucha compenetración con tu media naranja y una gran dosis de amor rebosante por los poros de la piel. Las medidas a ojo según los casos. A los tres meses aproximadamente verás la luz al final del túnel. Esa luz te iluminará la tez, te disimulará las cicatrices hasta que desaparezcan y hará que, al poco tiempo, corra la sangre de alegría por tus venas, estabilizando tu temperatura corporal. Así… Leer más

Justicia casera. Por José Vicente Pérez Bris

Soy magistrado en ejercicio. Me apodan el juez “condena” por mi peculiar forma de ejercer. Tras sentenciar a no menos de seis encausados en una misma instrucción, me dispuse a volver a casa llevando con orgullo la pesada mochila de mis desmanes judiciales. Sin embargo, pese al éxito profesional, cada día acabando el trabajo, transformo la faz y entro en el hogar con el corazón encogido. Allí me espera una irascible esposa la cual me juzga cada noche sin piedad. Tras casarnos, ya estableció un decreto mediante el que mi libertad quedaba cercenada. Sin dilación me somete a una extensa… Leer más