Con Sentimiento. Por Alfonso Fierro

– No me quiero levantar.- – Claro que sí Periplo.- – No, no quiero Anuencia.- ¡Qué feo cuarto era ese! Todo sucio y a punto de pudrirse, quedaban pocas cosas ya. No se puede decir que estos pocos muebles decoraban el cuarto pues estaban tan rotos y feos que solo hacían el cuarto parecer más triste y oscuro de lo que ya de por si era. Un mueble que servía como escritorio (antes por qué ahora ya estaba carcomido), un ropero que no se usaba pues ya no tenían ropa que guardar, y una cama grandísima y muy vieja, con… Leer más

Maltrato familiar. Por Ángel Alekhine Juárez Sotelo

Escena 1 (en un bar, hombres hablando, varios vestidos de uniforme militar) Arturo (gordo, algo corpulento) levanta su vaso de cerveza para tomar. Lo deja de nuevo en la mesa. –Cuándo me vas a dar lo que me debés del arma, le dice al otro que tiene en frente. Renuente, rechaza que le debe algo, le dice que el arma no sirve, que le devuelva el dinero. La discusión se va acalorando más, debido al estado de ebriedad. Un amigo del adeudado llega y le dice a su compañero que no se deje de ese militar tal por cual. Arturo… Leer más

Malas palabras. Carmen María Camacho Adarve

Las palabras escritas de aquella desconocida galopaban a latigazos por mi sangre, como cullillos afilados. En contacto con el aire, cobraban formas de panes secos y duros de tonos enmohecidos y olores ocres. Dañaban desde el mismo momento en que rozaban el papel blanco cruzando distancias que me separaba. Me producían un dolor intenso insoportable. Se habían cruzado las palabras en mis textos, en las aceras, de la ciudad corriente. me habían elegido sus palabras a para descargar su ira, entre un centenar, un millar anónimas palabras que recorrían en el mismo instante todas las calles. La mala impresión inicial… Leer más

¡QUE SALE LA PANTASMA DE ALCAUDETE! Por Carmen María Camacho Adarve

El pueblo estaba cohibido y amordazado por la aprensión y el recelo. La noticia había corrido de boca en boca y de casa en casa: …algunas noches se aparece la fantasma poeta en Alcaudete. Es curioso que se dijera fantasma y no fantasma como debiera ser; aparte de ser una corrupción del vocablo, parece que lo de pantasma tenía más enjundia y más peso que la anecdótica palabra fantasma; y es que lo pantasma, entre el pueblo, era algo real a lo que podría temerse, mientras que lo fantasmal era puramente imaginario y cosa de cuentos. Y no andaba muy… Leer más

CARLA & CARLA. Por Carmen María Camacho Adarve

Todo empezó la tarde que recibí la llamada en mi teléfono móvil, de mi editor, cuyo nombre, por seguridad, prefiero mantener en el anonimato. Me comunico de manea apresurada haber recibido en la editorial un manuscrito mío y los correos de respuesta para las correcciones, eran de otra autora que se llamaba como yo, poeta, y de la misma ciudad. No di mayor importancia al asunto. Al poco tiempo de la extraña noticia comencé a observar a una mujer que vivía frente a mi casa y que se comportaba como yo. En aquel momento no le di demasiada importancia, pero… Leer más

De principes y princesas. Por ketsya.

Y podrían el príncipe y la princesa terminar su cuento comiendo perdices y siendo felices, o al revés. Pero él decidió que el cuento d el debía de terminar antes de tiempo, y que él sería el único creador del cierre de esa obra, que eternamente la consideraba suya. Con el hedor a alcohol de una noche sin dormir, y el humo entre su cuerpo, entraría al palacio. A bandazos y trompicones, con golpes en las paredes entraría el protagonista en su sala de descanso. Donde la princesa, siempre dispuesta aunque no quisiera, le esperaría despierta. Al final, tomó uno… Leer más