¡Estresaos, angustiaos, Deprímios! Por Santiago Tracón

? ??Seligman (1975) formuló la teoría de la indefensión aprendida. Así como una rata se puede morir de hambre al lado de la comida, si ha aprendido que sus respuestas son independientes de los resultados, del mismo modo los humanos caemos en la depresión y la indefensión si vamos experimentando que los resultados son independientes de nuestra conducta. Si aprendemos y nos convencemos de que nuestros actos sirven para poco o nada, porque las consecuencias o resultados dependen de factores totalmente incontrolables. Los poderosos de hoy han aprendido muy bien la teoría de la indefensión aprendida. La están aplicando sistemáticamente… Leer más

No pude morir. Por Ana Mª Álvarez Barroso

No, no pude morir aquella noche, y aunque buscaba la manera más precisa, sólo hallé de tus manos el trasiego de sentirlas enredadas en mi cuello. No pude… quise morir, pero no pude, abandonada al arma ingrata de tus labios, acuchillada por tus besos asesinos, tan sólo pude desangrarme en mis verdades. Y nuestros cuerpos se empaparon de delirios, y los delirios se empaparon de silencios, con el silencio apuñalaste mi esperanza… con la esperanza se rompieron los espejos. Y quise, amortajada de caricias, hallar en ti la parte mía que no poseo, y aún sabiendo que moriría si no… Leer más

Desde el cascarón. Por Kurtz

Hace mucho tiempo que no me enfrento a las palabras, y seguramente sea porque no me gusta perder. Por la noche, al calor de un par de gintonic, me atrevo con unas cuantas frases sueltas, que apunto con timidez en un desordenado cuaderno de notas. Pero es pasar de dos o tres líneas, y constatar que escribir es una cosa demasiado seria. A veces tengo ideas sueltas que no sobreviven en el papel ni el tiempo que gasto en escribirlas: amaneceres rojizos capaces de inspirar el mejor soneto, preciosas piernas acarameladas, o antiguos sueños de grandeza de esos que nunca… Leer más

Comienzo tras el final. Por Brisne

El agua cae despacio sobre mi espalda. Limpiándolo todo. Mis fracasos absolutos. Miro alrededor y veo el desorden colonizando mi espacio. Instalándose en mi casa. Ahora que no estás el desorden lo llena todo. El recuerdo de tu voz : «Teníamos que recoger ésto» se impone ahora que la fina lluvia de la ducha me va limpiando el alma. He pensado en tu partida, en el portazo, en la ausencia. Voy a dejar que el desorden me colonice, hasta que ya no pueda más. Luego sacaré lejía y limpiaré todo. Para que desaparezca el olor y el pasado. Sólo quiero… Leer más

Abrázame. Por Alma Aibar Hidalgo

«Abrázame fuerte y no me sueltes. No me dejes salir corriendo nuevamente, en mi… eterna y desesperada huida hacia adelante, presa del pánico que me produce el entregarme completamente a ti. Átame a tu pecho y hazme tuya para siempre, sin permitirme volver a abandonar nuestro hogar, por cobardía, por falta de fe en nosotros, por dudar de éste nuestro verdadero amor. Abrázame con todas tus fuerzas y sálvame de mí misma, de mis sombras, de mis fantasmas, de mi soledad, de mi locura, de mi infeliz y malentendida independencia.» Alma  Aibar Hidalgo (1/09/2011) Escritora Leer más

El día tres de abril era miércoles. Por Yolanda Sáenz de Tejada

?? Hoy me apetece mucho (mucho, mucho, muchísimo) colgar este poema que alguien me recordó el otro día. Me dijo que era el que más le había gustado del poemario de Tacones de Azúcar. Así que en un lunes de vida como hoy, os dejo esta historia que viví como si yo fuera uno de los pasajeros. . El día tres de abril era miércoles y el viento traía recuerdos de fruta. Carlos levantó la voz: ¡para el autobús que me meo! Y paré. Eran las nueve y media de la mañana y mi primer día de ruta. El chico… Leer más

El Tercer Reich. Por Brisne

??? «No busco en ellos la perfección. ¿La perfección, en un tablero, qué significa la muerte, el vacío? En los nombres, en las carreras fulgurantes, en aquello que configurará la memoria, busco la imagen de sus manos entre la niebla, blancas y seguras, busco sus ojos observando batallas (aunque son conatos las fotos que los muestran en esa disposición), imperfectos y singulares, delicados, distantes, hoscos, audaces, prudentes, en todos es dable encontrar valor y amor.» Es la primera novela de Bolaño que leo. Su última publicada de modo póstumo. Corregida por el autor. Y me he encontrado con Udo Berger,… Leer más