Sensualidad. Por Lola Buendía

Aproximo mis pies, ateridos y desamparados, a los tuyos, desnudos y tibios. Voy recorriendo con mis dedos el suave empeine, la pétrea concavidad de tus uñas. Limo el borde del áspero talón y cosquilleo la blanda y arrugada planta que te sostiene. Poco a poco, mis pies, antes dormidos y sin conciencia de sus límites, van despertando con un ligero calorcillo, y vuelve la vida a mis arterias que, como resistencias de estufa, recorren los surcos de su ya recobrada geografía. Lola Buendía (www.tallerliterario.net) Leer más

Muñeco con Cuerdas. Mercedes Martín Alfaya

Cuando nací, mi padre se puso muy contento y lo primero que dijo fue: Hola, chaval. Yo quería contestarle, pero no me salían las palabras. Él me sopló por todas partes para quitarme los restos de serrín, y luego me sentó en una mesa y me pintó los ojos, la nariz y una corbata muy chula. Como yo seguía sin hacer nada, pasó unos hilos finitos por mi cuerpo y tiró de ellos. Yo quería darle las gracias, por lo guapo que me había puesto y todo eso, aunque seguía sin salirme la voz. Por la tarde vino un niño… Leer más

Busqué un taller literario y encontré un mundo que jamás imaginé. Por Paola del Campo

Cuando fluye nuestra mente y las letras forman palabras, y se agrupan en líneas y se va construyendo una historia, nos sentimos orgullosos y queremos que nos lean porque las palabras dibujadas nos parecen hermosas; pero también nos ayuda el hecho de encontrar a alguien con oficio que nos haga más fácil el camino. Te embarcas en esa búsqueda y encuentras un taller literario, sin saber muy bien qué o quiénes están al otro lado. Hoy, puedo asegurar que me siento satisfecha de haber encontrado lo que buscaba y, además, comprobar que sigue existiendo algo importante que creía perdido: calor… Leer más

Tengo un amigo. Por Mercedes Martín Alfaya

Tengo un amigo que me está enseñando a montar en bicicleta. Antes, yo lo había intentado muchas veces por mi cuenta, pero como siempre terminaba en el suelo, lo dejé. Él dice que no debo tener miedo, que las caídas forman parte del aprendizaje y que lo importante es no correr, mantener el equilibrio y no perder de vista el frente. Ayer, lo pasamos de fábula, porque como soy tan loca, intenté una maniobra por mi cuenta y casi me estampo contra el muro. Entonces, mi amigo me agarró del sillín y corrió conmigo: “eso es, eso es”, me decía,… Leer más

Añoranzas. Por Isidro R. Ayestarán

El lugar de mis juegos, el recuerdo de mis sonrisas, el aroma de mi lejana niñez, de esa infancia marchita para siempre. Las fiestas de cumpleaños, la paga de la abuela los domingos, las confidencias con los hermanos al apagar la luz de la habitación, el peluche al que me aferraba para poder dormir. Las aventuras con la pandilla del barrio, la comida en el campo los fines de semana, aprender a leer en la escuela, el inicio en el juego de las miradas furtivas. El consuelo de mi madre al recibir la primera bofetada de la vida, los viejos… Leer más