Calcetines disparejos. Por Felisa Moreno Ortega

La conocí un martes en la cola de la pescadería. Ya la había visto en otras ocasiones por el barrio pero nunca cruzamos palabra, sólo breves miradas de reconocimiento. Me llamaba la atención su manera descuidada de vestir, descubrí que usaba calcetines de distinto color y llevaba la ropa sin planchar. Sin embargo, iba muy maquillada, los ojos repintados y los labios muy rojos. Compró medio kilo de boquerones, un cuarto de calamares y unas almejas. Pagó, buscando con dedos torpes en la cartera, y se marchó. Me di cuenta de que se había dejado una bolsa y corrí tras… Leer más

El desayuno. Por Luis Alberto de Cuenca.

Me gustas cuando dices tonterías, cuando metes la pata, cuando mientes, cuando te vas de compras con tu madre y llego tarde al cine por tu culpa. Me gustas más cuando es mi cumpleaños y me cubres de besos y de tartas, o cuando eres feliz y se te nota, o cuando eres genial con una frase que lo resume todo, o cuando ríes (tu risa es una ducha en el infierno), o cuando me perdonas un olvido. Pero aún me gustas más, tanto que casi no puedo resistir lo que me gustas, cuando, llena de vida, te despiertas y… Leer más

La reina, muy cerca. Por Julio Cob Tortajada

Al hablar en caliente se corre el peligro de convertir al hábito en un craso error. Es cuando hierve la sangre, sus brumos se expanden, se hinchan las arterias y el despropósito sale forzado al exterior, desde el fondo oscuro del atolondramiento, o de lo más hondo de la miseria humana. Corresponde pues, a cuando lo que se dice se hace a la ligera, o cuando se habla con la intención de hacer daño, sobre todo a las personas de las que nada se sabe, ignorando o silenciando sus méritos y buen hacer de gran dama, como es el caso…. Leer más

A quien le falta un ser querido. Por Celia Álvarez Fresno

He visto con estupor cómo en televisión se anuncia un número de teléfono –imagino que con elevadísimo coste por minuto- en el que se invita a llamar a todo aquél, desesperado por la pérdida de un ser querido. A quién se le haya ocurrido hacer semejante negocio, le auguro un futuro brillante aún en estos tiempos de crisis, porque desesperados en la vida por esas ausencias, existen multitud -por desgracia- y todos tenemos algún ser querido que ya cerró la puerta de esta vida. Yo diría a aquellos que se sienten con ese terrible agujero en el estómago, con esa… Leer más

El asesinato de Herminia. Por Cecilia Prado

…y fue por eso que dejamos de hablarle. El asesinato de Herminia significó, por decirlo de algún modo, el colmo de la crueldad. Lo cierto es que antes que ella hubieron otros. Una larga lista de desdichados cayendo, balcón abierto, a estrellarse contra el mundo. Tuvimos que bajar todos juntos y en puntillas de pie, mientras la niña dormía, a recoger sus partes: sus bracitos de plástico partidos, su cabeza salida y con los ojos rodando quién sabe a dónde. Cuando oíamos voces, corríamos con premura detrás de los arbustos muertos de miedo y, tan pronto se iban, levantábamos el… Leer más

Desprovisto de esencias. De Rafael Saravia

El Libro: «Desprovisto de esencias» nos propone un itinerario no lineal, quizá más bien un caminar por trochas que se entrecruzan en un bosque siempre inacabado, que guarda su mejor tesoro para el retorno, para la relectura. Raíz existencialista y vuelo en el amor que tensan al ser y permiten en cartas ligeras y a media luz, entrever quienes son los muchos que habitan el decir preciso y sobrio, hermoso y contundente, provocador y nada convencional del «yo» poético en su coral correspondencia. El poemario no se lee de una o dos veces. No llega, atraviesa. No sabe, presiente y… Leer más