7-Nada especial. Por Evaluna
Microtextos a concurso en el Premio Especial 2009 La encontré con la mirada perdida frente a la ventana entreabierta al mar. Encima de la cama un precioso vestido negro de encaje, los zapatos negros de charol, un delicado y sencillo tocado blanco y todos los complementos para un día de celebración. Sin embargo, no noté en ella la alegría esperada; más bien me saludó balbuceante escondiendo un pañuelo entre las manos Yo la abracé mientras la saludaba, nunca fue una mujer optimista y los cambios, fueran del signo que fueren, la perturbaban; y este día, de algún modo, lo hacía… Leer más
